El problema económico de España está afentando a todos los sectores, ministerios y cargos. Y es que desde el año 2010 los recortes a los Ministerios se han agravado notablemente, con el objetivo de repartir de forma distinta los presupuestos planificados para cada año.
Para el año 2013 el Gobierno ha decidido que le vuelva a pasar factura al Ministerio de Fomento, cuyo recorte presupuestario se ve otra vez perjudicado. Las consecuencias de esto, incide directamente en el mantenimiento de nuestras carreteras, y en la construcción de las futuras. Se ha destinado mayor presupuesto para finalizar las obras que se están llevando a cabo, que en la preocupación, o mejora de las vías por las que circulan miles y miles de conductores cada día.
Gestionar todo esto, evidentemente, no es fácil. Ahora bien, realizar este recorte perjudica, y mucho, a los conductores. Y es que, el estado de nuestras carreteras no es el mejor, ni mucho menos. no podemos generalizar, pero sin duda, existen vías con un estado lamentable, y ahora, encima, no va a ver ningún tipo de proyecto futuro para la mejora y el desarrollo de soluciones a estas carreteras en mal estado.
Tal vez, en los resultados de accidentes a finales de año, la causa más importante de siniestro sea, el exceso de velocidad, o las distracciones por uso del móvil, GPS...etc. Pero probablemente, no se comente, en ningún momento, los bacheados de una vía rápida deteriorada, cuya incidencia en la adherencia de los vehículos es muy negativa, o simplemente, peraltos en curvas altamente peligrosos.
¿Acabamos obras en plena ciudad?, ó ¿mejoramos la seguridad de los conductores?. La respuesta, desgraciadamente, ¡lamentable!