Se desconocen los motivos, si es que los hay, de por qué el conductor protagonista de la infracción por exceso de velocidad superaba el límite permitido de esa manera. Y es que en la zona que fue detectado, la máxima es de 120 Km/h, y el radar tomó la foto a 187 Km/h.
Esto quizá no sorprenda a muchos, dado que, existen miles de conductores que a día de hoy prosiguen con su afán de querer sentirse pilotos, o simplemente delincuentes o asesinos. Lo curioso del caso, es que el furgón en cuestión era un vehículo perteneciente a una funeraria, y dadas sus dimensiones y pesos, el coche no puede superar los 90 Km/h, por lo tanto, el conductor excedió el límite de velocidad en más del doble al que puede circular.
Como se menciona anteriormente se desconocen los motivos por los que el conductor circulaba de forma tan rápida, aunque, sin duda, da lugar a muchos comentarios jocosos. Eso sí, el tema es serio y poca gracia tiene.