Cuando Audi entró en el mercado de los super deportivos, como el R8 casi silenció a los más críticos. Fue un primer esfuerzo sorprendentemente capaz. Ahora,Audi, espera que su nuevo bebé -el A1- siga por el mismo camino. Compite con el Citroen DS3, Mini y Fiat 500. Es caro, pero.., ¿Merece la pena?
Para empezar no se trata de su primer esfuerzo en el mercado de los coches pequeños. En 1974 Audi lanzó una pequeña berlina de dos puertas llamado 50. Un año más tarde el mismo coche fue rebautizado como un VW Polo. Un modelo crucial para el grupo alemán, más barato y masivamente vendido que el caro Audi 50. Treinta y dos años más tarde ya tenemos un nuevo pequeño con aires de abrirse hueco entre los Mini, DS3 y Fiat 500. Se trata, pues de la quinta generación de Polo de VW, pero con el anagrama y personalidad de Audi.
Por el momento, únicamente esta disponible con carrocería de berlina tres puertas con tracción delantera. Como decimos tiene en el punto de mira a los Mini de BMW, Alfa Mito y Fiat 500. Su look es más de un coupé robusto de estética más estilizada y acorde con la línea que ofrece el Citroën DS3 que, a nuestro modo de ver, por prestaciones y habitabilidad, es su principal adversario con la ventaja del modelo francés de ofrecer un precio más ajustado en igualdad de equipamiento. Sin embargo, el Audi A-1 tiene el valor de la etiqueta o el ADN de la marca alemana. Nada más.
Lo que este cuatro plazas expone a modo tranquilizador son sus pesadas puertas, controles táctiles y una comodidad absoluta. Audi afirma que el proyecto de este nuevo modelo se inspiró en alas
de aviones (con motor de chorro con aberturas de ventilación de aire) y, la consola central en la popa de un barco de popa. Sin embargo, no es tan extravagante. Se han aplicado la última tecnología que también llevan sus rivales. Es como estar al volante de un A3, A4 y A6. Lo cual no es malo. Esto es algo que los fabricantes han estado tratando de alcanzar en el florecimiento del mercado de coches Premium pequeños.
Motorizaciones
El A1 ofrece una selección de cuatro motores: gasolina, un 1.2 litros TFSI y un 1.4L TFSI 86 CV diesel 122 CV, un 1,6 CV TDi 90 o 105. Todos estos motores tienen derecho a una bonificación del medio ambiente, incluyendo el TDi 105, con al igual que todos los demás incorpora el sistema Stop & Start y una recuperación de la energía de frenado.
Este sistema, “Stop&Start”, detiene y reinicia el motor rápidamente y sin ruidos de ningún tipo. Y, dicen, que ahorra combustible. Pero, sobre todo, que los habitantes de las grandes ciudades respiren con menos CO2.
Si quiere la versión diesel, tendrá que conformarse con la transmisión manual, pero se puede obtener el S-tronic de 7 velocidades en las versiones de gasolina. Esto no hace más que mejorar la aceleración, y también mejora el consumo.
Conducción
Rápidamente descubrimos que el A1 es firme, casi como un Mini, como si no pudiera estar a la moda sin ser incómodo ... fuera de la ciudad, la dirección muy directa da una sensación de agilidad, confirmada por el comportamiento dinámico del coche. Así, tendríamos más que suficiente con el TDi de 105 CV, incluso en las carreteras y autopistas.
En cuanto a la insonorización, no está mal: el ruido, el sonido es correcto, Las prestaciones están en función de la motorización elegida.
A pesar de que ofrece un diferencial eléctrico casi idéntico (que utiliza un sistema de ESP para reducir deslizamiento de las ruedas) como con el Golf GTI de VW. La suspensión trasera del Audi ha sacrificado la excelente estabilidad que ofrece el Mini, por una mayor comodidad de los pasajeros que irán un poco “apretados”.
El interior
Este no es un coche de riesgo para Audi. Tampoco es el coche más emocionante de su clase, pero lo que el A1 hace es llevar el estilo típico de lujo discreto a un coche de menos de cuatro metros de largo. Cuatro adultos pueden viajar en el interior relativamente bien. Y decimos esto, porque los pasajeros que vayan en los dos asientos traseros deben tener más bien talla reducida. La baja altura del coche junto con el techo redondeado por encima de los asientos traseros hace inadecuado para los adultos. Por cierto, las ventanillas traseras son fijas; por lo tanto, no hay ventilación en este lugar.

En esto hay un beneficiado el habitáculo para equipajes de 270 litros (menor volumen que el disponible en el DS3 y ligeramente mayor que en el Mini), que abatiendo los asientos se dispone de un espacio e casi un metro cúbico (920 litros) en plataforma totalmente plana. Un detalle a destacar es que cuando abrimos el portón trasero se puede detectar el vehículo por la noche, gracias a unas luces ocultas en el mismo. Bienvenido en el concepto de seguridad.
Conclusión
La conclusión es que, a juzgar por el esnobismo de “ir de marca”, el A1 se venderá. La gente prefiere pagar más por llevar, como decimos, la etiqueta. El Audi A1 logra la hazaña de ser inmediatamente reconocible como un Audi, gracias a luces de circulación diurna que forman como una firma visual al lado de la famosa parrilla de Audi. Hay muchas y variadas opciones para personalizar el interior, todo bajo coste añadido, como la incorporación de un sistema de 60 gigas para información / comunicación y el sistema de altavoces Bose 14-audio.
En suma, otro glamuroso que tiene muchos competidores como los anteriormente mencionados. El futuro y las ventas limitadas darán la exclusividad. Si se masifica, perderá ese toque de distinción que siempre buscan los clientes en busca de la exclusividad. Algo que tanto Citroën como Fiat y Citroën han sabido ofrecer en sus modelos pequeños y rivales de este A-1. Por otro lado, el precio juega una baza importante. En este caso, hacia arriba, se entiende.