Los grupos parlamentarios en la Comisión de la Seguridad Vial propusieron conmutar la sanción económica por el uso del teléfono móvil mientras se conduce de modo que de ser "pillados" cometiendo esta infracción la sanción en vez de ser económica se regulase de manera que estos deberían de instalar un manos libres en menos de 30 días.
Todos los grupos estaban de acuerdo, menos el PSOE que no, y se evadió de tal propuesta, argumentando que era un error dicha propuesta. El partido catalán ERC cambió de opinión en el último momento y sólo por diferencia de un voto 18 a favor y 19 en contra, la conmutación de la sanción no se llevará a cabo.
Una medida bastante coherente, aunque fallida, la ley seguirá sancionando a los conductores que hables por el móvil con 200€ de multa más la retirada de 3 puntos del carné. Esperemos que en un futuro, estas propuestas lleguen a buen puerto, y cada día haya más conductores que usen los estupendos dispositivos manos libres mientras conducen.