Pese a las ayudas económicas estatales, el sector del automóvil en nuestro continente sigue de capa caída, ya que en el año 2009, las cifras de matriculaciones en vehículos nuevos continuan descendiendo, aunque no demasiad en relación al año 2008.
Haciendo el cómputo global, se obtiene, que se han vendido 14,4 millones de vehículos nuevos en toda Europa, una cifra más baja que en el fatal 2008, en el que se vendieron 14,7 millones de coches.
Tan sólo seis países europeos consiguen resultados favorables, con un aumento de sus ventas. Dichos países son: Austria, Francia, Alemania, Republica Checa, Polonia y Eslovaquia. El mejor resultado ha sido para Alemania, que ha concluido el año 2009 con un aumento de ventas del 23%. Gracias a los alemanes, la media de ventas ha subido en Europa. España y Gran Bretaña, finalizan el ejercicio con cifras negativas, ya que nuestro país ha registrado un descenso de matriculaciones de un18%, respecto al año anterior, y la isla británica, ha registrado una reducción de ventas de un 6,4%.
La mayoría de los resultados no son positivos, pero algunos son de vértigo, como en el caso de Islandia y Letonia, que han registrado bajas en las ventas de un 77,6% y un 80%, respectivamente, es decir, de matricular 20.000 coches, a no llegar a los 4.000.
Así está el mercado automovilístico en el viejo continente, desastroso. En nuestro país nos quieren embaucar, diciendo que las ventas han subido, pero realmente no es así, ya que el aumento sólo se ha producido a final de año, y gracias a las ayudas del gobierno, con el plan 2000 E, así como los grandes descuentos comerciales de las marcas, producidos por los cierres de campaña. Si todas las marcas vuelven a subir los precios, o no realizan grandes descuentos, en el año 2010 nos veremos en la misma situación, en lo que al mundo del motor se refiere. Es un desacierto no continuar con esa política de ofrecer buenas oportunidades a la hora de adquirir un vehículo. Si desean seguir aumentando las ventas, deberían aguantar como hasta ahora, aunque rompiendo una lanza a su favor, los impuestos suben para todos.