Estos cambios sitúan a ambos modelos, movidos por el potente motor V6 de la marca, a la altura del tercer miembro de la familia M, la berlina, que se beneficia de estas mismas mejoras en el habitáculo así como de una serie de cambios exteriores de cara a 2010. Además, Infiniti ha añadido un nuevo y exclusivo acabado, denominado Premium, tanto para la Berlina como para el Coupé para responder a las demandas de los clientes.
El nuevo aspecto interior se centra en una consola rediseñada similar a la de los todo camino EX y FX. Esta nueva consola destaca el carácter individual de los interiores de Infiniti y pone énfasis en el uso de materiales naturales y en la artesanía japonesa manteniendo, no obstante, la ergonomía de la que hacía gala la versión precedente.
Las inserciones interiores de aluminio tienen ahora un nuevo diseño inspirado en la caligrafía japonesa. Además, las inserciones opcionales en madera de arce exhiben un lacado más brillante mientras que los instrumentos principales tienen ahora fondo blanco.
El sistema de información y entretenimiento con disco duro Connectiviti de Infiniti está disponible por primera vez en el Coupé mientras que la variante con navegador Connectiviti+, es de serie para las nuevas versiones Premium. El sistema Connectiviti+ brinda nuevas funciones en relación al anterior sistema de navegación como, por ejemplo, los gráficos en 3D o el acceso a la información turística contenida en la Guía Michelin. Además, es cuatro veces más rápido que el anterior sistema en DVD al efectuar los cálculos de la ruta.
En el apartado multimedia, la gama G para 2010 puede presumir de ser una de las gamas de lujo más a la vanguardia de las que se venden en Europa. Ello permite que los clientes puedan evitar los complicados, siempre costosos y a veces incompatibles sistemas ofrecidos por la competencia.
Un nuevo color de carrocería, en un tono gris oscuro, se ha añadido a la paleta 2010 del Coupé y del Cabrio. Dispone, evidentemente de la tecnología Infiniti Scratch-shield que repara como por arte de magia los pequeños arañazos de la pintura. Los dos modelos de dos puertas permanecen invariables en su diseño exterior por lo que mantienen el dinamismo atlético por el que la marca se ha convertido en pocos meses en muy conocida en Europa.
Los modelos revisados forman parte de la ampliación de la gama G para 2010 que comporta la inclusión en la misma, como topes de gama, de las versiones Premium. Desarrolladas para responder a la demanda de los clientes que encargaban su coche a tope de opciones, las versiones Premium disponen de todas ellas como equipamiento de serie y elevan la noción de ‘full equip’ a nuevos niveles, incluso para una marca conocida hasta ahora por su completísimo nivel de equipamiento y su reducida lista de opcionales.
Además del navegador por satélite Connectiviti+, las versiones Premium llevan de serie el equipo de sonido Bose® con 11 altavoces y espacio en el disco duro para 300 CDs, la cámara de visión trasera y la innovadora tecnología de seguridad de Control de Crucero Inteligente (Intelligent Cruise Control - ICC). Todos los modelos Infiniti equipan un control de crucero –con limitador de velocidad incluido- pero el ICC utiliza unos sensores láser para mantener la distancia de seguridad respecto al vehículo precedente. La última versión del ICC, con sistema Full Speed Range (gama completa de velocidades) permite que el coche llegue a detenerse completamente cuando ello sea necesario.
Las nuevas versiones Premium de la Berlina y el Coupé están disponibles con el acabado GT – asientos calefactables tapizados en piel con ajuste eléctrico con memoria y ajuste lumbar eléctrico en el asiento del conductor – o en el más deportivo acabado S, con un equipamiento centrado en el conductor con, por ejemplo, el sistema de dirección activa a las cuatro ruedas (4WAS), un diferencial viscoso de deslizamiento limitado (Viscous LSD) y suspensión, asientos y frenos deportivos de serie. Infiniti espera que las versiones Premium sean las más vendidas de la gama G en Europa. La predicción es que la mitad de los clientes de la Berlina se decidan por la versión GT Premium y que cuatro de cada diez clientes del Coupé opten por la versión S Premium. En la gama del Cabrio, la versión GT deja su puesto a la GT Premium, tan completa que sólo deja como opción las inserciones decorativas.
Las posibilidades de elección se han simplificado para los clientes en 2010 con el mantenimiento de una versión de acceso a la gama tanto para la berlina como para el coupé. Ahora no existen opciones para esta versión que, sin embargo, continúa con un equipamiento tan completo como siempre con faros bi-Xenon activos en curva, sensores de aparcamiento, asientos delanteros y volante con regulación eléctrica, llantas de aleación de 18 pulgadas, acceso manos libres con i-Key, control de velocidad de crucero con limitador de velocidad y pintura autorreparadora Scratch-shield junto a los avances multimedia del sistema Connectiviti con equipo de audio estéreo con siete altavoces, conectores para MP3 e Ipod/USB y Bluetooth.
Otro de los cambios para 2010 es que, debido al éxito de la opción de tracción integral en el Infiniti G, a partir de ahora existirá una versión 4x4 integrada en la gama. En Europa, el 44% de las berlinas G vendidas eran versiones x con su reparto inteligente de par a las cuatro ruedas que permite desafiar las duras condiciones invernales. Los G automáticos, con caja adaptativa de siete velocidades y levas de magnesio al volante para su accionamiento, forman parte ahora también de la gama como versiones propias.
Pese a las mejoras introducidas en todos los modelos G ni la Berlina ni el Coupé aumentan de precio mientras que para el Cabrio existe un ligero incremento. Las versiones automáticas y de tracción integral conservan el precio de las versiones base anteriores a los que se suma lo que hasta ahora eran opciones. Lo mismo sucede con las versiones Premium que aumentan su valor al añadirse las nuevas funcionalidades y las mejoras en la navegación del sistema Connectiviti+.
Los precios de la gama G para 2010 arrancan en los 43.200 euros para la Berlina, 45.600 euros para el Coupé y 56.100 euros para el Cabrio con techo duro retráctil eléctrico. Las versiones Berlina con tracción integral cuestan a partir de 47.500 euros.