OPINIÓN

Comentario de T. Diaz-Valdés: Fernando Alonso no tiene duende

Miércoles 04 de junio de 2014
Nuestro director, Tomás Diaz-Valdés, hace una valoración de la actuación de Fernando Alonso en el Gran Premio de Bélgica, que se ha disputado sobre el circuito de Spa-Francochamps

Por Tomás Díaz-Valdés
El Gran Premio de Bélgica se corre en unos de los circuitos más rápido del calendario de la F-1. Los resultados de Alonso sobre esta carretera de Las Ardenas han vuelto a demostrar que el piloto no tiene un coche al nivel que se merece. Sin duda, el asturiano es unos de los mejores pilotos de este llamado espectáculo, donde la máquina juega un papel fundamental.
 Tanto es así, que un piloto en igualdad de condiciones mecánicas que es más rápido un segundo por vuelta –que es mucho- un buen coche lo equilibra y supera. Esto es lo que tiene la F-1. Y este es el motivo que los equipos que tienen presupuesto que supera los 300 millones de euros por temporada son los que están delante. Los demás, son meros comparsas. Esta es la realidad.
Ferrari, como se está demostrando a lo largo de la temporada no está en el mismo nivel de los Red Bull y McLaren. Hay carreras que lo consigue, pero en la siguiente, vuelve alejarse. Le falta el duende; uno de esos genios que tienen sus adversarios.
Me explico: Hay una serie de personajes que casi siempre están en el anonimato, que son los auténticos genios de todo este tinglado. Ingenieros apasionados con su trabajo en el que en muchos casos no cuenta el ganar más o menos dinero. Esto, en ocasiones,  es secundario. Quieren trabajar y disponer de todo lo que piden para llevar adelante sus genialidades. Esto ha ocurrido siempre en la historia de esta especialidad deportiva. En algunos casos funciona; en otras, son un fracaso. Sin embargo, revolucionan de tal forma que dentro de las reglamentaciones se “salen” de la norma
Bien es cierto que los técnicos federativos han intentado adaptar los reglamentos para que estos supersabios de la aerodinámica y la informática, no sean tan importantes. Sin embargo,  ha conseguido poco. Con el tiempo sale un “duende” que, dentro de la Leyes establecidas, saca algún efecto milagroso que hace que los coches sean más rápidos en curva.
 El problema de Ferrari es que le falta el genio que de replica con la facilidad que lo hacen los equipos que están por delante. Siempre lo consiguió –entonces a golpe de talón- en su larga historia.  De aquí el interés de Fernando Alonso por fichar con Ferrari. Sin embargo, los “duendes” son secretos bien guardados y se les da muy protagonismo. Son como monjes en clasuusura.

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