El Mazda SHINARI exhibe varios elementos de diseño novedosos que se llevarán a los modelos de producción, e inaugura esta nueva temática de diseño.
La palabra japonesa shinari describe la apariencia poderosa y flexible de fuerza elástica que presentan materiales de gran tenacidad, como el acero o el bambú, cuando se doblan o torsionan. También hace referencia al aspecto de una persona o animal cuando flexiona su cuerpo y se prepara para ejecutar un movimiento rápido. Este tipo de imágenes forman la base del nombre del nombre de este concept car.
El Mazda SHINARI transpira fuerza por todos sus paneles y componentes. Parece a punto de dar un salto en cualquier momento. Su forma transmite la imagen de una robusta columna vertebral, que recorre toda la carrocería, la súbita liberación de energía acumulada y la interacción entre movimientos estéticos y suaves. Sus pasos de rueda delanteros característicos son una evolución de las robustas aletas del RX-8. Acentúan el movimiento dinámico que expresa el lateral de la carrocería del SHINARI, con un estilo deportivo y elegante. La geometría tridimensional de la parrilla delantera revela la pertenencia al orgulloso linaje de Mazda. En la parrilla se origina una poderosa línea de movimiento que se continúa por el capó, las aletas, el grupo óptico delantero y el paragolpes. Por último, una moldura flotante de aluminio conecta la parrilla a los grupos ópticos y potencia la expresión tridimensional de velocidad.
Por dentro, el diseño de Mazda se ha concretado en un espacio indiscutiblemente atlético, en el que la prioridad ha sido la de vincular la ergonomía a las funciones mecánicas básicas. Se ha diseñado un espacio óptimo tanto para la cabina del conductor –pensada para ayudarle a concentrarse en la conducción– como para los demás pasajeros, con un habitáculo con sensación de apertura. En este modelo, Mazda ha aprovechado para incorporar nuevas ideas para la interfaz hombre-máquina en el diseño de la cabina, poniendo a disposición del conductor tres modos de funcionamiento: Business, Pleasure y Sport, para que el comportamiento del coche se adapte a la situación de cada momento.