La movilidad sostenible y el deporte vuelven a encontrarse en un acuerdo que refuerza una tendencia cada vez más consolidada en el sector. Mitsubishi Motors España ha firmado un convenio de colaboración con la Real Federación Española de Ciclismo, mediante el cual la marca japonesa proporcionará vehículos oficiales para apoyar las actividades de la federación tanto a nivel nacional como internacional.
El acuerdo contempla la cesión de varios modelos estratégicos dentro de la gama de Mitsubishi, destacando especialmente el Mitsubishi Outlander PHEV, buque insignia de la marca, y el Grandis en su versión híbrida. Ambos vehículos serán utilizados como soporte logístico en competiciones, así como para el transporte de equipos técnicos, material y personal de la federación.
El Outlander PHEV combina tracción total inteligente, eficiencia energética y una notable autonomía en modo eléctrico, posicionándose como una solución clave para desplazamientos mixtos. El Grandis, por su parte, apuesta por el confort, la conectividad y la versatilidad, esenciales en la operativa diaria de una estructura deportiva de gran volumen.
La RFEC no es una entidad menor dentro del panorama deportivo nacional. Actualmente representa a 19 federaciones autonómicas, más de 3.500 clubes y más de 70.000 ciclistas federados, además de millones de usuarios de bicicleta en España.
Su actividad abarca disciplinas como carretera, pista, mountain bike, BMX, ciclocross, gravel o ciclismo paralímpico, lo que implica una compleja logística de desplazamientos y asistencia técnica. En este contexto, disponer de una flota eficiente supone una mejora directa en la operativa.
Desde Mitsubishi, su director general en España, Manuel Salvadores, subraya el encaje del acuerdo:
“Este acuerdo refleja nuestro compromiso con la movilidad sostenible y el deporte”.
Por su parte, el presidente de la RFEC, José Vicioso, destaca el impacto operativo:
“Contar con vehículos fiables y eficientes nos permitirá desarrollar nuestras competiciones con mayores garantías”.
La unión entre automoción y ciclismo puede parecer contradictoria, pero refleja una transición clara del sector. La incorporación de tecnologías híbridas y electrificadas permite reducir emisiones sin comprometer la logística del deporte profesional.
En este sentido, Mitsubishi refuerza su posicionamiento en el ámbito de la movilidad sostenible, mientras la RFEC optimiza recursos y refuerza su eficiencia operativa.
Más allá del patrocinio, este acuerdo consolida una colaboración estratégica orientada al crecimiento del ciclismo en España. La presencia de Mitsubishi en competiciones nacionales e internacionales refuerza la visibilidad de ambas entidades.