La potencia, la aceleración y la velocidad máxima son algunas de las cifras que más llaman la atención cuando se habla de un automóvil deportivo. Pero toda esa capacidad pierde sentido si el coche no es capaz de detenerse con la misma eficacia.
Por eso, las pruebas de frenada tienen una importancia fundamental. Y una clasificación elaborada por una revista americana permite conocer cuáles son los diez coches de carretera que han conseguido las distancias de frenado más cortas entre todos los modelos probados por la publicación.
La prueba mide la distancia necesaria para pasar de 60 mph (96 km/h) a 0, y el resultado es especialmente llamativo: todos los integrantes del Top 10 cuentan con sistemas de frenado Brembo.
El primer puesto es para el Ford Mustang Dark Horse con cambio automático, que consiguió detenerse desde 96 km/h en apenas 86 pies, equivalentes a 26,21 metros.
Puede parecer sorprendente teniendo en cuenta que esta versión automática pesa 47 kilos más que la manual y alcanza los 1.827 kilos.
El Mustang Dark Horse utiliza pinzas Brembo de seis pistones en el eje delantero y de cuatro pistones en el trasero. En las pruebas de MotorTrend llegó a registrar diferentes distancias, con su mejor resultado en esos 86 pies que le dieron el primer puesto.
El segundo puesto corresponde al Porsche 911 GT2 RS, uno de los deportivos más extremos fabricados por la marca alemana.
Su motor bóxer biturbo de seis cilindros y 3,8 litros desarrolla 690 CV y 750 Nm, mientras que el sistema de frenos incorpora discos carbocerámicos de 410 mm delante y 390 mm detrás.
Las pinzas Brembo monobloque cuentan con seis pistones en el eje delantero y cuatro en el trasero.
El resultado: 87 pies, o 26,52 metros, desde 96 km/h hasta detenerse por completo.
El tercer puesto vuelve a estar ocupado por un deportivo estadounidense.
El Dodge Viper ACR consiguió también una distancia de frenado de 87 pies (26,52 metros).
Su sistema Brembo combina pinzas delanteras de seis pistones con discos carbocerámicos ventilados de 390 mm y pinzas traseras de cuatro pistones con discos de 360 mm.
El Viper ACR, además, cuenta con una configuración especialmente orientada al circuito, con una aerodinámica capaz de generar una enorme carga sobre el eje trasero.
El primer Ferrari de la clasificación aparece en cuarta posición.
El Ferrari 296 GTB Assetto Fiorano consiguió detenerse en 88 pies, equivalentes a 26,82 metros.
Su sistema de frenado incorpora discos carbocerámicos de 398 mm delante y 360 mm detrás, junto con pinzas Brembo de seis y cuatro pistones.
El 296 GTB combina un motor V6 de 3,0 litros con un sistema híbrido enchufable para alcanzar 830 CV.
La configuración Assetto Fiorano añade, además, elementos específicos destinados a reducir el peso y aumentar la capacidad dinámica del automóvil.
Otro estadounidense ocupa la quinta posición.
El Chevrolet Corvette ZR1 consiguió exactamente el mismo resultado que el Ferrari: 88 pies (26,82 metros).
Su motor V8 LT5 de 6,2 litros alcanza 755 CV y 969 Nm, mientras que el sistema de frenado recurre a enormes discos carbocerámicos de 394 mm delante y 390 mm detrás.
Las pinzas Brembo monobloque cuentan con seis pistones en el eje delantero y cuatro en el trasero.
El Dodge Viper vuelve a aparecer en la clasificación.
En esta ocasión se trata de la configuración de carretera del Viper ACR, que consiguió una distancia de frenado de 89 pies (27,13 metros).
Aunque comparte buena parte de su sistema de frenos con la configuración anterior, las condiciones de la prueba permiten obtener un resultado diferente.
La presencia de dos versiones del Viper demuestra hasta qué punto pequeños cambios en configuración, neumáticos, aerodinámica o condiciones de utilización pueden modificar el resultado final.
El Ferrari SF90 Stradale Assetto Fiorano ocupa la séptima posición con 90 pies, equivalentes a 27,43 metros.
Es uno de los vehículos más tecnológicos de la lista y combina un V8 de 4,0 litros con tres motores eléctricos para alcanzar una potencia conjunta de 986 CV.
El sistema de frenado incorpora discos carbocerámicos de 398 mm delante y 360 mm detrás.
Las pinzas Brembo cuentan incluso con elementos aerodinámicos destinados a optimizar el flujo de aire alrededor de los frenos.
El Chevrolet Corvette Grand Sport también consigue 90 pies (27,43 metros).
Equipado con el paquete Z07, utiliza un sistema Brembo carbocerámico con pinzas de seis pistones delante y cuatro detrás.
Los discos delanteros tienen 394 mm de diámetro, mientras que los traseros alcanzan 390 mm.
El modelo recurre a un V8 atmosférico de 6,2 litros capaz de desarrollar 460 CV y 660 Nm.
El Corvette Z06 completa el trío de modelos que registraron 90 pies.
Con 27,43 metros, el deportivo estadounidense demuestra que no necesita ser el más potente para estar entre los coches que menos espacio necesitan para detenerse.
El Z06 monta pinzas Brembo de seis pistones delante y cuatro detrás, junto con discos carbocerámicos de 394 y 390 mm.
La versión automática probada por MotorTrend consiguió además mejorar el resultado de la versión manual en aproximadamente 30 centímetros.
El décimo puesto está ocupado por otro deportivo de enorme rendimiento que consigue detenerse en 90 pies (27,43 metros).
El resultado demuestra la extraordinaria capacidad de frenado de todos los vehículos incluidos en esta clasificación: incluso el décimo clasificado necesita menos de 28 metros para pasar de 96 km/h a cero.
Aunque el ranking tiene un protagonista evidente, hay un aspecto que Brembo considera fundamental: los neumáticos.
El sistema de frenos puede generar una enorme fuerza de frenado, pero son los neumáticos los encargados de transmitirla al asfalto.
Su tamaño, compuesto, estado de desgaste y temperatura tienen una influencia decisiva en la distancia final.
También influyen el peso del automóvil, la distribución de masas, la aerodinámica y las condiciones meteorológicas durante la prueba.
Por eso, el ranking debe interpretarse como una comparación entre los vehículos concretos y las configuraciones utilizadas durante las pruebas, no como una clasificación absoluta de cualquier versión del mismo modelo.
Se utiliza un procedimiento específico para intentar que todos los vehículos se enfrenten en condiciones equivalentes.
Antes de comenzar, los coches se preparan siguiendo las especificaciones del fabricante, incluyendo el nivel de combustible y la presión recomendada de los neumáticos.
El vehículo acelera hasta superar los 100 km/h y, cuando alcanza las 60 mph (96 km/h), comienza la medición de la distancia hasta detenerse completamente.
Se realizan varios intentos y se tiene en cuenta el mejor resultado obtenido. En caso de empate, se utiliza el siguiente mejor registro para establecer el orden.
Esta metodología es importante porque existen otras formas de medir la capacidad de frenado. Algunas pruebas utilizan la media de varias frenadas consecutivas, mientras que otras dan más importancia a la resistencia del sistema a la fatiga o fade.
La clasificación también refleja una realidad evidente: los coches capaces de frenar en distancias extremadamente cortas son, en su mayoría, deportivos de altas prestaciones.
No hay SUV convencionales, compactos familiares ni berlinas de uso cotidiano.
Son vehículos diseñados para combinar potencia, neumáticos de altas prestaciones, aerodinámica y sistemas de freno capaces de soportar temperaturas muy elevadas.
Y todos comparten una característica: Brembo aparece como proveedor del sistema de frenado.
La lista demuestra que cuando hablamos de prestaciones no todo termina en el cronómetro de aceleración.
Un coche capaz de alcanzar velocidades enormes también necesita poder transformar toda esa energía en una frenada rápida, estable y repetible.
Porque en carretera, y especialmente cuando aparece un obstáculo inesperado, cada metro cuenta.