Parece mentira que, en estos tiempos que corren, de crisis económica, recortes y demás sucesos propios de una recesión, exista alguna firma de coches que saque a la venta un deportivo tan exclusivo como este. Superando los dos millones de euros, y con unos detalles impensables para un coche, una firma libanesa ha empezado a comercializar este vehículo que supera al Pagani Zonda o Bugatti Veyron.