Cuarenta años después, el Beetle vuelve a recibir la denominación GSR. El modelo en cuestión rinde homenaje al clásico escarabajo de los años 70 con un aspecto más deportivo y la llamativa pintura en tonos amarillo y negro que tanto identifica al modelo. No es, sino, una muestra más, de la popularidad del modelo, y las múltiples variantes que iremos viendo poco a poco.
La potencia es ofrecida por un propulsor de 4 cilindros y 2.0 c.c turboalimentado que es capaz de rendir una potencia de 210 CV, o lo que es lo mismo, es el mismo bloque que monta su hermano, el Golf GTI. Estará disponible tanto con caja manual o automática de doble embrague, ambas con 6 velocidades.
Esta variante GSR ofrece un paragolpes de diseño deportivo R-Line, tanto en la parte delantera, como trasera, y pasos de rueda ensanchados con llantas de aleación tornado de 19" en neumáticos 235/45. En el habitáculo interior, también nos encontraremos con una combinación de colores en amarillo y negro, junto con un pack R-Line, en el que la palanca del freno de mano, pomo del cambio son de cuero, así como las alfombras negras con borde amarillo que destacan su aspecto deportivo.
Aunque más de la mitad de su producción (3,500 unidades) será destinada para EE.UU, también llegarán varias a Europa, previstas para el otoño del presente año 2013. Los precios, por el momento, son desconocidos.