La potencia nunca sobra. Y es que, pese a las leyes viales de tráfico actuales, los consumidores y apasionados del motor, siempre quieren más. Audi lo sabe, y por ello, cada variante nueva que lanzan al mercado, lleva consigo su correspondiente versión deportiva, comandada por una sigla, la "S". Simplemente la sensación de aceleración hasta los 100 Km/h merecen la pena. Que tiemble el BMW 1M, porque llega su antagonista.
El Audi S3 sedán se pondrá a la venta en los próximos meses. Se presenta como una berlina compacta de cuatro puertas, cuyo objetivo es ofrecer más espacio y comodidad a sus ocupantes. Ahora bien, en la versión protagonista de este texto, la deportividad y la potencia son los factores a destacar.
El S3 modifica su silueta con nuevos paragolpes, faldones laterales, y un ligero alerón situado en el maletero. Como es costumbre, los retrovisores están acabados en color gris mate, elemento común en la variantes deportivas de Audi. La altura se ve rebajada en 25 mm gracias a una suspensión deportiva, cuyo recorrido es más corto con el objetivo de mejorar la firmeza y la estabilidad en curva a grandes velocidades.
El equipamiento del modelo será bastante completo, pues contará con elementos como, tapicería de cuero, conectividad Bluetooth, un techo solar panorámico y un sistema de información y entretenimiento MMI con pantalla de siete pulgadas. Las opciones incluyen LED de luz ambiental, un sistema de audio Bang & Olufsen y conectividad 4G/LTE.
El propulsor escogido para mover el S3, no es otro que el fantástico 2.0 TFSI de 300 CV. Un bloque motor que parece no tener fin, puesto que las potencias se incrementan y disminuyen a gusto de la firma alemana. Con 380 Nm de par máximo motor, el deportivo consigue acelerar de 0-100 Km/h en 4,9 segundos, eso sí, con la espectacular caja de cambios S-tronic de doble embrague y siete relaciones. En ausencia de ésta, la aceleración se modifica, cumpliendo estas cifras en 5,3 segundos. Como siempre, la velocidad máxima está limitada a 250 Km/h.
Por el momento no hay precios finales cerrados por la marca de los aros, aunque lo más probable es que los costes se encuentren entre 55.000 y 65.000 euros.