El presidente de la asociación de concesionarios, Antonio Romero-Haupold, indicó en rueda de prensa que "este plan ha sido positivo, tanto para los clientes, como para los concesionarios y el Gobierno", y destacó que de no continuar "puede pararse el mercado".
Pedimos que se prorrogue hasta por lo menos mayo de 2010, y además se pueda comprobar mes a mes como va su evolución, de forma que sepamos siempre que cantidad queda para la aplicación del Plan, y que no pase como ahora que no sabemos en que situación se encuentra, cuando prácticamente está agotado.
Romero-Haupold indicó que de no mantenerse este plan peligraría la venta de vehículos y se podría llegar a cifras del 2008, con lo que de nuevo "habría despidos en nuestras instalaciones".
Precisamente, destacó el presidente, en estos momentos el mercado está parado por la incertidumbre de no saber que es lo que va a ocurrir en el futuro, dado que prácticamente están ya agotadas las ayudas.
Aunque las cifras exactas no están aun recogidas en todos los concesionarios de las Comunidades Autónomas, para Romero-Haupold, "en estos momentos ha descendido el número de pedidos".
Las actuaciones del Plan 2000E ha sido positivo para los clientes porque han encontrado vehículos más baratos, según el presidente de Faconauto, quien añadió que "para nosotros" porque se ha parado la sangría que hemos sufrido el año pasado y que ha supuesto 30.000 despidos, y para el Gobierno por que le proporcionamos a través de los impuestos 31.000 millones de euros de superávit.
En este último aspecto, la asociación presentó una valoración realizada en función de un precio medio de un vehículo en torno a 14.500 euros, y a los impuestos que se deben pagar por la venta del mismo que alcanza para las arcas de las administraciones 3.208 euros.
Esa cifra, si la multiplicamos por los 70.500 vehículos que se han vendido como demanda adicional, alcanza una cifra recaudatoria por los impuestos de 226 millones de euros, que se ha conseguido, según Faconauto, gracias al Plan 2000E.
A la rueda de prensa asistieron representantes de los concesionarios de las diferentes Comunidades Autónomas que habían mantenido una reunión previa en la que se ha hablado de las deudas contraías por la Administración Central y las Autonómicas con los miembros de Faconauto.
Según el presidente de la asociación, las diferentes administraciones deben a los concesionarios cerca de 87 millones de euros, entre el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, 28,9 millones; las Comunidades Autónomas, 32 millones, y la cartera de pedidos pendientes, 25,9 millones.
Esta deuda supone, según Romero-Haupold, un grave problema para los concesionarios que hemos debido adelantar este dinero y que ahora esperamos recuperar.
La comunidad que mas debe a los concesionarios es Andalucía, con 7,1 millones de euros; seguida de Cataluña, con 5,2 millones; y el País Vasco, con 3,9 millones.
Mientras que Madrid y la Rioja, que no se han adherido a este plan, al igual de Navarra que tiene el suyo propio, no deben nada a los concesionarios.