Desde hace muchos años, no se registraba una cifra tan baja de accidentes en las carreteras. Sin duda ha sido uno de los veranos más fructiferos, en cuanto a seguridad vial se refiere.
En los meses de Julio y Agosto se han registrado 364 víctimas mortales, una cifra muy inferior a la del mismo período del pasado año, incluso analizando los datos del cómputo global a lo largo del año.
Quizá la baja cifra se deba a una mayor conciencia de los conductores, aunque tampoco debemos olvidar que los desplazamientos no han sido tan elevados como otros años, debido a la crisis económica que todavía atraviesa el país, razón que ha imposibilitado muchos desplazamientos.
Las causas de accidentes continúan siendo las mismas, las distracciones y los excesos de velocidad.
Esperemos que el año que viene, las víctimas sean cero, algo que es complicado, aunque no imposible.