KGM ha reforzado su compromiso con los cuerpos de seguridad mediante un programa de formación específico dirigido a la Policía Nacional, centrado en el uso operativo de una flota de 27 unidades del KGM Rexton adaptadas para las Unidades de Intervención Policial (UIP) y las Unidades de Prevención y Reacción (UPR).
La iniciativa no se ha limitado a la entrega de vehículos, sino que ha puesto el foco en la capacitación de los agentes para maximizar el rendimiento del modelo en condiciones reales de servicio.
El programa ha sido diseñado e impartido íntegramente por KGM y se ha desarrollado en el Centro de Conducción del RACC en Madrid. La formación ha combinado sesiones teóricas con prácticas dinámicas de conducción avanzada.
Durante la fase teórica, los agentes recibieron información detallada sobre los sistemas del vehículo, su arquitectura técnica y sus capacidades en distintos escenarios operativos. El objetivo fue dotar a los usuarios de un conocimiento profundo de la plataforma antes de pasar a las pruebas en pista.
La parte práctica incluyó ejercicios de conducción enfocados a situaciones de alta exigencia, como maniobras evasivas, control del vehículo en condiciones de baja adherencia y conducción fuera de carretera.
Estos entrenamientos están diseñados para reproducir escenarios reales a los que pueden enfrentarse las unidades policiales en intervención, reforzando tanto la seguridad del agente como la eficacia operativa del vehículo.
Desde KGM subrayan que el suministro de vehículos a organismos públicos es solo el primer paso de su colaboración. La marca pone el acento en la formación continua y el soporte técnico como elementos clave para garantizar el máximo aprovechamiento de sus productos en servicio.
En este sentido, la compañía destaca también la importancia de un servicio postventa ágil y especializado, orientado a resolver incidencias y mantener la operatividad de la flota en todo momento.