La velocidad continúa siendo una de las principales causas de siniestralidad en las carreteras españolas y la Dirección General de Tráfico (DGT) mantiene una amplia red de radares fijos, móviles y de tramo para controlar el cumplimiento de los límites.
Sin embargo, solo 50 radares concentran más de 1,3 millones de denuncias, una cifra que representa una parte muy significativa de todas las sanciones por exceso de velocidad registradas en España.
Según el informe de Automovilistas Europeos Asociados (AEA), el ranking está encabezado por estos dispositivos:
1.- A-7, kilómetro 326 (Valencia) – 90.766 multas.
2.- CV-905, kilómetro 7 (Alicante) – 72.557 multas.
3.- A-15, kilómetro 127 (Navarra) – 67.445 multas.
4.- TF-2, kilómetro 1 (Santa Cruz de Tenerife) – 49.641 multas.
5.- A-7, kilómetro 968 (Málaga) – 45.050 multas.
6.- M-40, kilómetro 20 (Madrid) – 43.500 multas.
7.- A-7, kilómetro 978 (Málaga) – 42.088 multas.
8.- A-381, kilómetro 74 (Cádiz) – 36.925 multas.
9.- A-4, kilómetro 135 (Ciudad Real) – 32.041 multas.
10.- M-40, kilómetro 52 (Madrid) – 31.175 multas.
Los expertos apuntan a varios factores:
- Elevada intensidad de tráfico.La AEA considera que algunos de estos dispositivos tienen un comportamiento especialmente sancionador y reclama una revisión de determinadas ubicaciones para garantizar que su función sea principalmente preventiva.
Las multas por exceso de velocidad alcanzaron 246,8 millones de euros en 2025, lo que supone un incremento del 14 % respecto al año anterior. El aumento coincide con la instalación de nuevos radares y el mantenimiento de los controles en los puntos con mayor índice de infracciones.
Más allá de memorizar dónde están los radares, la mejor estrategia es mantener una conducción responsable.
Los especialistas recomiendan:
Además de evitar sanciones de entre 100 y 600 euros, conducir dentro de los límites contribuye a reducir el riesgo de accidentes graves.