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Gordon Murray crea el McLaren F1 del siglo XXI: V12, cambio manual y solo 64 unidades

GORDON MURRAY SPECIAL VEHICLES

El heredero espiritual del McLaren F1 llega con un V12 Cosworth atmosférico de 681 CV, cambio manual de seis velocidades, tres plazas y una producción limitada a solo 64 unidades.

Tommy Díaz-Valdés | Sábado 15 de agosto de 2026
Gordon Murray vuelve a demostrar por qué es uno de los grandes genios del automóvil. Su nuevo S1 es un superdeportivo V12 de 681 CV, tres plazas y cambio manual capaz de girar hasta 12.100 rpm. Solo se fabricarán 64 unidades y es, por concepto, lo más parecido a un McLaren F1 moderno.

Gordon Murray vuelve a hacer las cosas a su manera. El ingeniero responsable del mítico McLaren F1 acaba de presentar en The Quail, durante la Monterey Car Week, su nueva creación: el Gordon Murray S1.

Se trata de un superdeportivo V12 desarrollado por Gordon Murray Special Vehicles como una alternativa más cómoda y utilizable para carretera al radical S1 LM, pero mantiene buena parte de la filosofía que convirtió al McLaren F1 en uno de los automóviles más deseados de la historia.

Tres plazas, conductor sentado en el centro, un V12 atmosférico de altísimo régimen, cambio manual y obsesión por reducir el peso. La receta resulta difícil de ignorar.

Y solo habrá 64 unidades en todo el mundo.

Un McLaren F1 moderno... sin llamarse McLaren

El S1 está construido alrededor de un monocasco de fibra de carbono derivado de la arquitectura utilizada por el S1 LM.

Sin embargo, mientras el S1 LM está concebido como una máquina extrema para circuito, el nuevo S1 busca ofrecer una experiencia mucho más apropiada para viajes de larga distancia.

La carrocería es más limpia, la suspensión es más confortable y la altura aumenta ligeramente. También desaparecen buena parte de los elementos aerodinámicos fijos del S1 LM.

El resultado es un coche que mantiene las proporciones compactas y la posición de conducción central características de los modelos de Gordon Murray, pero con una orientación mucho más rutera.

Un V12 Cosworth que gira a 12.100 rpm

El corazón del S1 es probablemente su elemento más espectacular. Gordon Murray ha recurrido de nuevo a Cosworth para desarrollar un V12 atmosférico de 4,2 litros capaz de entregar hasta 681 CV.

Pero la cifra de potencia no es lo más llamativo. El motor puede alcanzar nada menos que 12.100 rpm, un régimen que pertenece a otra época de la industria del automóvil.

El par máximo ronda los 500 Nm, con buena parte de la respuesta disponible a bajas revoluciones para que el motor resulte aprovechable en carretera y no únicamente cuando se conduce al límite en un circuito.

El propulsor incorpora pistones ligeros con recubrimiento de carburo de silicio, válvulas y bielas de titanio y un sistema de lubricación por cárter seco.

Es, en definitiva, un motor diseñado para ofrecer una respuesta inmediata y una experiencia sonora que cada vez resulta más difícil de encontrar.

Y sí, tiene cambio manual

Gordon Murray tampoco ha querido recurrir a una transmisión automática.

La sexta marcha ha sido alargada para facilitar los desplazamientos a alta velocidad y los ingenieros han trabajado sobre el sistema de accionamiento para conseguir un recorrido más directo y rápido.

En un momento en el que los superdeportivos más extremos recurren a cajas automáticas de doble embrague, el S1 apuesta por algo mucho más tradicional: tres pedales y una palanca de cambios que obliga al conductor a participar en cada aceleración.

Tres plazas y el conductor en el centro

La configuración interior es otro de los grandes vínculos con el McLaren F1. El conductor ocupa una posición central, mientras que otros dos ocupantes se sitúan a ambos lados.

El diseño permite mantener una excelente visibilidad y convierte cada viaje en una experiencia muy diferente a la de cualquier superdeportivo convencional.

Sin embargo, Gordon Murray ha introducido algunos elementos destinados a mejorar el confort.

El habitáculo incorpora más cuero y materiales exclusivos, mayor aislamiento acústico, un sistema de audio ligero y pantallas de infoentretenimiento revisadas.

También estrena nuevas puertas diédricas con cristales abatibles que sustituyen a las ventanillas de Lexan del S1 LM y facilitan el acceso al interior.

Más confortable que el S1 LM

El S1 comparte con el modelo de circuito buena parte de su arquitectura, pero su puesta a punto es considerablemente diferente.

La altura de la carrocería aumenta aproximadamente un centímetro y la suspensión recibe una configuración más suave.

Gordon Murray no ha querido convertirlo en un gran turismo convencional. El objetivo es mantener la precisión de dirección característica de sus modelos anteriores, como el T.33 Spider, pero permitir que el propietario pueda realizar largos viajes sin sacrificar el confort.

La marca incluso pone un ejemplo muy concreto: poder recorrer la costa entre Los Ángeles y Monterey disfrutando del cambio manual, las curvas y el sonido del V12.

Aerodinámica activa en lugar de un enorme alerón

El S1 LM utiliza una aerodinámica mucho más extrema, con un gran alerón trasero fijo, un enorme divisor delantero y profundos faldones laterales.

El S1 sustituye todos esos elementos por una solución más discreta.

Un sistema aerodinámico trasero activo se integra en la carrocería y trabaja principalmente para mejorar la estabilidad a alta velocidad y la eficacia durante las frenadas.

La filosofía es diferente a la de un coche de circuito: en lugar de perseguir cifras de carga aerodinámica extremas, Gordon Murray busca que el comportamiento dinámico dependa principalmente del equilibrio mecánico del automóvil.

Una carrocería completamente nueva

Todos los paneles exteriores del S1 son específicos. El diseño mantiene las proporciones compactas y aerodinámicas de los modelos de Gordon Murray, pero presenta una imagen más elegante que la del S1 LM.

Las luces diurnas se integran en los grupos ópticos principales y las luces auxiliares se colocan en la zona inferior de la entrada de aire frontal.

Es un detalle inspirado en un prototipo diseñado por Gordon Murray y presentado en Mónaco en 1992.

También son específicos las llantas ligeras y los retrovisores instalados sobre los pilares A, que incorporan un discreto sistema de cámara para mejorar la visión posterior.

Un V12 convertido en una pieza de museo

El motor no solo es el protagonista mecánico. Gordon Murray ha diseñado el compartimento del motor como si fuera una auténtica vitrina.

El V12 Cosworth queda expuesto y está acompañado por un espectacular sistema de escape fabricado en Inconel pulido y un escudo térmico con acabado en oro de 24 quilates.

Es una combinación que deja claro que el S1 no pretende ser simplemente rápido. También quiere convertirse en una pieza de colección.

Menos peso que un GMA T.50

Aunque Gordon Murray no ha comunicado todavía todas las cifras definitivas de prestaciones, existe un dato especialmente significativo: el objetivo de peso del S1 está por debajo del GMA T.50.

El modelo se mantiene además en un rango similar al de otros deportivos de la compañía, como el T.33 y el T.50, confirmando una vez más la obsesión de Gordon Murray por reducir masa antes que recurrir a aumentar potencia.

Es una filosofía prácticamente opuesta a la tendencia actual de los superdeportivos, cada vez más pesados y dependientes de sistemas eléctricos para conseguir prestaciones.

Solo 64 unidades

El Gordon Murray S1 será extremadamente exclusivo. La producción estará limitada a 64 unidades para todo el mundo, y cada una será configurada individualmente para su propietario.

El precio todavía no ha sido anunciado, aunque todo apunta a que estará al alcance de muy pocos coleccionistas.

Y precisamente ahí reside una de las grandes particularidades del S1: no pretende competir en volumen con ningún otro superdeportivo.

Es una declaración de principios.

En plena transición hacia la electrificación, Gordon Murray ha creado un automóvil con un V12 atmosférico de 12.100 rpm, cambio manual, tres plazas y conductor central.

Una receta que recuerda inevitablemente al McLaren F1 y que demuestra que, para algunos fabricantes, el futuro del automóvil también puede construirse mirando hacia atrás.

El Gordon Murray S1 no es un McLaren F1 moderno. Pero probablemente sea una de las interpretaciones más fieles de aquella filosofía que se hayan creado jamás.

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