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Galloper desvela los nombres de sus primeros coches y los busca en la geografía española

Galloper prepara su regreso al mercado

La nueva marca española bautiza su futura pick-up como Anayet y su todoterreno como Gredos, dos nombres inspirados en la geografía y la naturaleza de España.

Tommy Díaz-Valdés | Lunes 07 de septiembre de 2026
Galloper empieza a desvelar los detalles de su nueva etapa y lo hace con dos nombres que miran directamente al paisaje español. Anayet y Gredos serán las denominaciones de sus primeros vehículos, una pick-up y un todoterreno cuya identidad estará ligada a conceptos como fuerza, naturaleza, resistencia y capacidad para afrontar distintos terrenos.

Galloper comienza a definir su identidad como fabricante con una estrategia que va más allá de buscar nombres comerciales. La compañía ha elegido dos enclaves de la geografía española como inspiración para sus primeros vehículos, conectando cada denominación con las características y el posicionamiento que tendrán dentro de la futura gama.

La elección forma parte de una filosofía que pretende asociar los próximos modelos de Galloper con conceptos como naturaleza, fuerza, movimiento, resistencia y capacidad de adaptación.

Anayet: fuerza y transformación

El nombre Anayet procede del antiguo sistema volcánico situado en el Pirineo aragonés, cuya cumbre alcanza los 2.574 metros. Galloper relaciona este origen geológico con una idea de energía y transformación, conceptos que pretende trasladar a un vehículo desarrollado para combinar capacidad de trabajo y funcionalidad con un mayor nivel de comodidad en el uso diario.

La denominación busca transmitir, por tanto, una personalidad asociada a la fuerza y al movimiento.

Gredos: territorio y capacidad

La segunda denominación elegida por Galloper es Gredos, inspirada en la sierra del Sistema Central que se extiende por Ávila, Cáceres, Madrid y Salamanca.

El pico Almanzor, con 2.592 metros, representa el punto más elevado de este territorio. En este caso, la marca pone el acento en la montaña y en conceptos como resistencia, naturaleza y capacidad para afrontar terrenos diferentes.

Una estrategia de nombres con sello español

Galloper quiere convertir esta conexión con el territorio en uno de los elementos reconocibles de su nueva identidad. Los dos nombres comparten un mismo universo conceptual, aunque representan valores diferentes.

“Queríamos que los nombres de nuestros vehículos tuvieran una conexión real con España y con su geografía”, explica Carlos Lobato, CEO de Galloper, que destaca también la relación entre estos paisajes y la capacidad de las personas para adaptarse a distintos entornos.

La compañía considera que esta elección también refleja su condición de empresa de capital 100% español y su intención de mantener el vínculo con el territorio en los próximos lanzamientos.

Galloper prepara su futura gama

El anuncio de los nombres supone el primer movimiento de Galloper antes de la llegada de sus nuevos vehículos. La compañía pretende mantener la misma filosofía en futuros productos y continuar buscando referencias dentro de la geografía española.

Por ahora, la marca ha dado a conocer las denominaciones, mientras que los datos técnicos, motores, precios y fechas concretas de comercialización de los dos modelos todavía no han sido comunicados.

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