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Su Porsche 911 GT3 RS tiene una bicicleta que parece su gemela: pesa solo 7 kilos

PASIÓN POR PORSCHE

Un empresario suizo ha llevado su obsesión por el 911 GT3 RS hasta las dos ruedas, creando una bicicleta de carbono personalizada que reproduce los colores y detalles de su deportivo.

Tommy Díaz-Valdés | Miércoles 09 de septiembre de 2026
Hay aficionados que simplemente compran un coche deportivo y otros que convierten su pasión en una auténtica forma de vida. Es el caso de Leon Baldinger, un empresario suizo que ha conseguido fusionar sus dos grandes obsesiones: los Porsche y las bicicletas. Su última creación es especialmente llamativa: una bicicleta de carbono personalizada que comparte con su Porsche 911 GT3 RS el mismo color Olive Black, detalles en Speed Yellow y hasta elementos inspirados en el interior del deportivo alemán.

Hay aficionados que simplemente compran un coche deportivo. Otros van mucho más allá y convierten su pasión por el automóvil en una auténtica forma de vida. Leon Baldinger pertenece claramente al segundo grupo. Su historia une dos mundos que, a primera vista, parecen muy diferentes: los Porsche y las bicicletas.

Desde niño, los coches deportivos formaron parte de su vida. Sus padres incluso lo llevaron a casa desde el hospital después de nacer en el Porsche 911 que utilizaban como coche familiar. Con el paso de los años, aquella primera conexión con la marca alemana se convirtió en una auténtica pasión.

Pero Baldinger también heredó de sus padres el amor por las bicicletas. El ciclismo de montaña, y especialmente la modalidad de descenso, acabó ocupando buena parte de su vida. Llegó a formar parte de la selección nacional juvenil y se preparó profesionalmente como mecánico de bicicletas.

Una caída que cambió su vida

Una grave caída en bicicleta provocó una lesión en la columna vertebral y puso fin a su sueño de convertirse en ciclista de montaña profesional. Fue una etapa complicada, aunque también terminó abriendo una nueva puerta.

“Fue una época difícil para mí, si bien tuvo algo positivo: redescubrí mi pasión por los coches”, explica Baldinger.

Por entonces, comprar un Porsche deportivo todavía estaba fuera de su alcance. Pero los deportivos siguieron ocupando un lugar importante en su vida hasta que decidió dar un paso mucho más arriesgado.

En 2020 vendió prácticamente todo lo que tenía. Su coche, sus bicicletas y buena parte de sus pertenencias acabaron en el mercado con un objetivo muy concreto: poner en marcha su propio negocio.

Así nació Leon Bikes, una tienda especializada situada en Mellingen, Suiza, concebida mucho más como un espacio para apasionados que como una tienda de bicicletas convencional.

Una tienda de bicicletas diferente

Baldinger quería crear algo parecido a una “tienda de delicatessen” para los aficionados al ciclismo. Un lugar donde cada bicicleta pudiera convertirse en una pieza prácticamente única.

El momento elegido no fue precisamente sencillo. La apertura coincidió con el momento más complicado de la pandemia, cuando conseguir componentes y materiales era especialmente difícil.

A pesar de todo, el proyecto salió adelante. La compañía fue creciendo hasta alcanzar actualmente alrededor de una docena de empleados. Y con el éxito del negocio regresó también una vieja aspiración: tener un Porsche 911 GT3.

Pero Baldinger quería algo más que conducir un deportivo de Stuttgart. Quería unir sus dos pasiones.

El Porsche que tiene su propia bicicleta

Una de las grandes especialidades de Leon Bikes es la personalización. Los clientes pueden elegir componentes, colores, acabados y prácticamente cualquier detalle de la bicicleta. Para Baldinger, esa posibilidad era perfecta.

Su primer Porsche 911 GT3 acabó teniendo un equivalente sobre dos ruedas, pintado en el mismo color Arctic Grey. Pero la historia no terminó ahí.

Con el tiempo, Baldinger sustituyó aquel GT3 por un Porsche 911 GT3 RS. Y, según explica, desde el momento en que vio el anuncio tuvo claro que quería que aquel fuera su próximo coche.

La configuración elegida tampoco es casual. El deportivo luce pintura Olive Black, numerosos elementos de fibra de carbono vistos procedentes del paquete Weissach y diferentes detalles en Speed Yellow. Exactamente la combinación que posteriormente trasladó a su bicicleta.

Una bicicleta inspirada en el Porsche 911 GT3 RS

La bicicleta de carretera de Baldinger es mucho más que una bicicleta con los colores del Porsche 911 GT3 RS. El cuadro y la horquilla de carbono están pintados exactamente en el mismo tono Olive Black del deportivo. Incluso la denominación del modelo que aparece en las puertas del coche tiene su equivalente en la bicicleta.

Los pequeños detalles también siguen la misma filosofía. La patilla del cambio, las manetas de freno y otros componentes han sido personalizados para mantener la estética del GT3 RS.

Incluso el manillar incorpora un material escogido para recordar al acabado de los asientos del deportivo.

Y después llega el color amarillo.

El Speed Yellow, uno de los tonos más reconocibles asociados a Porsche, aparece en las pinzas de freno y en diferentes detalles de la bicicleta. También se ha reproducido la característica marca de las 12 en punto del volante del Porsche mediante una franja amarilla en el ciclocomputador.

El resultado parece casi una miniatura del 911 GT3 RS trasladada a dos ruedas. Pero hay algo todavía más sorprendente: el peso. La bicicleta de carretera de carbono apenas alcanza los siete kilos.

Porsche y bicicleta: dos pasiones que comparten filosofía

La relación entre ambos mundos no es tan extraña como podría parecer. En los dos casos, la búsqueda de prestaciones, ligereza, precisión y personalización ocupa un lugar fundamental. Un Porsche 911 GT3 RS y una bicicleta de competición comparten además una obsesión común: reducir todo aquello que no sea necesario para conseguir el máximo rendimiento.

Baldinger ha llevado esa filosofía hasta el extremo. Muchos de sus clientes recurren precisamente a colores clásicos de Porsche para personalizar sus bicicletas. Algunos incluso llegan con una combinación de colores que han visto en un deportivo y quieren trasladarla a su bicicleta.

No es necesario siquiera que tengan un Porsche en el garaje. Para muchos aficionados, el proceso de creación se convierte en parte de la experiencia.

El Porsche 911 GT3 RS también lleva la bicicleta

La unión entre ambos mundos llega incluso al transporte. Baldinger utiliza su propio Porsche 911 GT3 RS para desplazarse con la bicicleta. Con ayuda de soportes de ventosa y un portabicicletas, el deportivo puede convertirse en el vehículo de apoyo perfecto para sus rutas.

Eso sí, con ciertas precauciones. El 911 GT3 RS incorpora numerosos elementos ligeros y componentes diseñados para ahorrar peso, por lo que hay que tener especial cuidado durante el montaje.

La rueda delantera de la bicicleta viaja incluso dentro del habitáculo del Porsche. Una imagen bastante difícil de imaginar para quien piense que un 911 GT3 RS solo sirve para disfrutar de carreteras de curvas.

Una pareja perfecta sobre cuatro y dos ruedas

Para Baldinger, esta relación entre coche y bicicleta no es una estrategia de marketing. Es simplemente la consecuencia natural de dos pasiones que han marcado su vida.

En un mismo día puede disfrutar de un Porsche 911 GT3 RS por una carretera de la Selva Negra y, unas horas después, ponerse el casco y continuar la jornada sobre su bicicleta de carbono de siete kilos.

El problema es que actualmente tiene poco tiempo para disfrutar de ambas. Su negocio no ha dejado de crecer y reconoce que prácticamente vive en la tienda.

Aun así, cuando consigue encontrar un hueco, no tiene que elegir entre cuatro ruedas y dos. Tiene las dos opciones. Y, en este caso, además, combinan a la perfección.

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