Project Rally One ha mostrado por primera vez públicamente su nuevo vehículo durante el Rally4Passion celebrado en Huy, Bélgica. La presentación llega después de completar la primera fase de desarrollo sobre asfalto, con cinco jornadas de pruebas y alrededor de 750 kilómetros acumulados.
El resultado es un prototipo completamente negro que ya ha permitido a los responsables del proyecto comenzar a comprobar el funcionamiento de los principales elementos del coche. Según Lionel Hansen, responsable del programa, las primeras pruebas se han completado sin problemas de fiabilidad, un aspecto especialmente importante en un proyecto que parte prácticamente desde cero.
El calendario de desarrollo continúa ahora a toda velocidad. Project Rally One realizará nuevas pruebas sobre asfalto y posteriormente trasladará el programa a superficies de tierra durante el mes de octubre. Teemu Suninen será uno de los pilotos encargados de ponerse al volante durante esta siguiente fase.
La fecha clave está marcada en rojo: 1 de noviembre de 2026, cuando está prevista la homologación FIA del coche. Si el proceso se completa según lo previsto, el equipo pretende llegar al Rally de Montecarlo de 2027 con dos unidades.
La llegada de Project Rally One no puede separarse del cambio reglamentario que experimentará el Mundial la próxima temporada. Los actuales Rally1 dejarán paso a los WRC27, una nueva generación de coches diseñada para reducir los costes y facilitar la entrada de nuevos participantes.
Una de las principales novedades es que la normativa permite que constructores independientes o tuners puedan homologar sus propios vehículos y competir junto a los fabricantes tradicionales. Project Rally One es precisamente el primer proyecto de este tipo que ha alcanzado esta fase de desarrollo.
La FIA ha establecido además un precio máximo de 345.000 euros para un coche preparado para competir en especificación de asfalto, más de un 50% menos que el coste asociado al anterior concepto técnico. El objetivo es reducir las barreras económicas de acceso a la categoría reina.
El reglamento contempla una célula de seguridad tubular, suspensión de doble triángulo, tracción integral y un motor de combustión turboalimentado de 1,6 litros alimentado con combustible sostenible. La filosofía técnica busca acercar el rendimiento de los nuevos WRC27 al nivel de los actuales Rally2, pero con una plataforma específicamente diseñada para la máxima categoría.
Project Rally One ha apostado por aprovechar componentes cuya tecnología ya ha demostrado su funcionamiento en competición. El coche utiliza un motor del Grupo Volkswagen relacionado con el propulsor empleado por el Škoda Fabia RS Rally2, aunque profundamente modificado para cumplir las exigencias específicas del reglamento WRC27.
La carrocería, por su parte, es completamente específica. Su desarrollo y fabricación corre a cargo de Faster Racing, empresa con sede en París especializada en competición.
El resultado visual es uno de los aspectos más llamativos del proyecto. El diseño no está vinculado a un fabricante de automóviles concreto y responde a la libertad que ofrece el nuevo reglamento, que permite utilizar carrocerías inspiradas en diferentes tipos de vehículos sobre una plataforma común.
El coche ha sido concebido poniendo especial atención en la geometría de las suspensiones, el reparto de pesos y la fiabilidad, tres áreas fundamentales para conseguir que un proyecto completamente nuevo pueda enfrentarse desde el primer momento a estructuras con décadas de experiencia en el Mundial.
Detrás del proyecto existe ya una estructura de 21 trabajadores a tiempo completo, además de una importante red de colaboradores técnicos. Alain Penasse ocupa el puesto de director deportivo, mientras que Lionel Hansen lidera el programa junto a Yves Matton y Prospeed.
Los primeros kilómetros de desarrollo han contado con pilotos experimentados como Bruno Thiry y Stéphane Lefebvre. El siguiente paso será la tierra, donde Teemu Suninen tomará protagonismo en las pruebas previstas para octubre.
Todavía no se han anunciado los pilotos que competirán oficialmente con Project Rally One en 2027. El equipo ya mantiene conversaciones para definir su alineación, pero el objetivo deportivo está definido: dos coches en el Rally de Montecarlo, primera prueba del nuevo ciclo del WRC.
La aparición de Project Rally One demuestra así una de las principales intenciones de la nueva normativa: que el Mundial pueda abrir sus puertas a proyectos que hasta ahora difícilmente habrían podido asumir el coste de desarrollar un coche de la categoría reina.
Y no estará solo. RMC Motorsport, junto a la Real Federación Española de Automovilismo y con apoyo del Consejo Superior de Deportes, también está desarrollando un WRC27 para competir a partir de 2027.
La nueva era del Mundial todavía no ha comenzado, pero ya tiene dos ingredientes que hasta ahora eran difíciles de imaginar: nuevos constructores independientes y coches de competición con un coste mucho más contenido. Project Rally One será uno de los primeros en comprobar sobre los tramos si esta fórmula funciona cuando llegue la hora de la verdad.