Por segunda vez en los 71 años de historia de Alpine, el A110 afrontará un cambio generacional. La marca francesa quiere mantener la esencia del modelo original y del actual deportivo, pero adaptándola a una nueva época y a una arquitectura completamente renovada.
La escultura presentada por Alpine funciona como un adelanto del proyecto. Bajo un velo azul se intuyen una carrocería baja, unos pasos de rueda muy marcados y una cintura estrecha, elementos que mantienen la conexión con el A110 que conocemos.
No se trata todavía de mostrar el coche definitivo, sino de explicar las principales ideas que están guiando a los diseñadores.
El velo que cubre la escultura representa un instante de máxima tensión provocado por el viento y pretende transmitir ligereza y eficiencia aerodinámica, dos conceptos fundamentales para un deportivo de Alpine.
La otra gran referencia es el Concorde, uno de los grandes símbolos tecnológicos franceses. El momento en el que el avión supera la barrera del sonido sirve como inspiración para representar velocidad, energía y tensión. Una combinación que conecta directamente con la filosofía de Alpine: utilizar la tecnología y la ingeniería para conseguir un automóvil ligero, rápido y emocional.
Aunque todavía no se ha mostrado la carrocería definitiva, Alpine ya adelanta algunos elementos concretos del próximo A110. El frontal contará con una característica forma de V y una evolución de la reconocible doble firma luminosa de la marca. También destacará el tratamiento de los laterales, pensado para transmitir sensación de movimiento.
La zona delantera recurrirá al concepto de “morro de tiburón”, mientras que la parte posterior será más baja y estilizada. Entre ambos extremos, una línea de cintura recorrerá el vehículo y reforzará la sensación de anchura. Por otro lado, los cuatro pasos de rueda tendrán un protagonismo especial, mientras que el habitáculo adoptará una forma inspirada en una gota de agua.
El cambio más importante no estará únicamente en la carrocería. La tercera generación se desarrollará sobre la nueva Alpine Performance Platform (APP), una arquitectura presentada esta primavera dentro del plan estratégico FutuREady del Grupo Renault.
Su capacidad ya pudo comprobarse en movimiento durante el pasado mes de julio. Alpine llevó al Goodwood Festival of Speed el prototipo de desarrollo denominado A110 FUTURE.
La unidad utilizaba una carrocería basada en el actual A110, aunque alargada para adaptarse a las dimensiones de la nueva plataforma. Fue así la primera demostración pública de las posibilidades de la arquitectura que sustentará al futuro deportivo.
La escultura será uno de los principales atractivos del stand de Alpine en el Salón del Automóvil de París, que abrirá sus puertas a partir del 13 de octubre. La firma francesa, todavía guarda parte de sus cartas, pero el adelanto deja clara la dirección del proyecto: conservar los rasgos que han convertido al A110 en un modelo reconocible y trasladarlos a una nueva generación marcada por la ligereza, la aerodinámica y la tecnología.
La Berlinette original y el A110 actual seguirán siendo las referencias, pero el próximo capítulo de la historia del deportivo francés se escribirá sobre una plataforma completamente nueva.