Las distracciones al volante vuelven a estar en el punto de mira de la Dirección General de Tráfico (DGT). La nueva campaña de vigilancia y control comienza hoy lunes y se mantendrá activa hasta el próximo domingo 11 de octubre, con especial atención al uso del teléfono móvil, pero también a otras conductas que pueden hacer que el conductor deje de prestar atención a la carretera.
El motivo es contundente: las distracciones continúan siendo el factor concurrente más habitual en los siniestros de tráfico. En 2025 estuvieron presentes en 15.707 siniestros, el 21% del total, y fueron el factor más frecuente en los accidentes mortales.
En concreto, las distracciones estuvieron presentes en 444 siniestros mortales, el 32% del total registrado durante 2025. Por eso, durante esta semana los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, junto con policías autonómicas y locales que se incorporen a la campaña, intensificarán los controles.
Dentro de todas las distracciones posibles, el teléfono móvil continúa siendo una de las principales fuentes de riesgo. Los resultados de la última campaña específica de la DGT, realizada entre el 6 y el 12 de octubre de 2025, son claros: el 47,4% de todas las denuncias formuladas durante esos controles fueron por utilizar el teléfono móvil al volante.
La cifra explica por qué la DGT vuelve a poner el foco en este comportamiento. Mirar un mensaje, consultar una notificación, cambiar una canción o contestar una llamada puede parecer una acción de apenas unos segundos, pero durante ese tiempo el vehículo continúa desplazándose sin que el conductor esté concentrado completamente en la carretera. Además, la distracción no implica únicamente apartar la vista.
La DGT recuerda que una distracción puede ser visual, auditiva, física o cognitiva, y en muchas ocasiones combina varias de ellas.
Entre las situaciones más habituales se encuentran:
- Utilizar el teléfono móvil.El problema es que un conductor distraído puede tardar más en reaccionar ante un imprevisto, desviarse de su trayectoria o no detectar correctamente lo que sucede a su alrededor. Y cuanto mayor sea la velocidad, mayores pueden ser las consecuencias.
Los controles no se limitarán a los agentes situados a pie de carretera. La DGT también utilizará sus medios automatizados y las cámaras instaladas en las carreteras, que permiten detectar determinadas conductas, entre ellas el uso del teléfono móvil durante la conducción.
Por otro lado, la vigilancia se realizará tanto en carreteras interurbanas como en vías urbanas, con la participación de los agentes de tráfico y de las policías autonómicas y locales que se sumen a la iniciativa. Igualmente, la campaña se desarrolla además dentro de la Operation Focus on the Road, una iniciativa europea impulsada por RoadPol, la red europea de policías de tráfico.
Una de las particularidades de esta campaña será nuevamente la participación de voluntarios de ASPAYM, la Federación Nacional de Lesionados Medulares y Otras Discapacidades Físicas.
Los voluntarios acompañarán a los agentes encargados de realizar los controles en Almería, Ávila, Burgos, Cuenca, Granada, Baleares, Las Palmas de Gran Canaria, La Rioja, León, Lugo, Málaga, Murcia, Palencia, Toledo, Valencia, Valladolid y Zaragoza. Su presencia busca trasladar a los conductores un mensaje especialmente importante: las distracciones pueden tener consecuencias irreversibles.
ASPAYM colabora con la DGT desde 2007 en diferentes campañas de concienciación y seguridad vial.
Aunque el teléfono es actualmente uno de los principales focos de atención, la DGT recuerda que cualquier actividad que compita con la conducción puede convertirse en un riesgo. Una conversación, una pantalla, una comida o incluso buscar algo dentro del habitáculo pueden hacer que el conductor pierda durante unos instantes la atención necesaria para controlar el vehículo. Y esos segundos pueden ser decisivos.
De hecho, diferentes estudios europeos muestran que el uso del teléfono durante la conducción continúa siendo una conducta extendida. La prevalencia declarada alcanza el 51% para dispositivos manos libres, el 22% para conversaciones con el teléfono en la mano y el 23% para leer mensajes o consultar redes sociales en los 22 países europeos analizados.
La tecnología puede convertirse también en una herramienta para combatir este problema. Los sistemas avanzados de asistencia a la conducción, conocidos como ADAS, incorporan cada vez más funciones destinadas a detectar situaciones de riesgo y ayudar al conductor.
Entre los sistemas que han demostrado mayores beneficios de seguridad se encuentran la alerta de colisión frontal, la frenada automática de emergencia y los sistemas de monitorización del conductor.
Además, la normativa europea de seguridad contempla sistemas avanzados de advertencia de distracción del conductor en los vehículos nuevos. Pero la tecnología tiene un límite: ningún sistema puede sustituir a un conductor atento.
La mejor ayuda para evitar un accidente sigue siendo tan sencilla como efectiva: ponerse al volante con el teléfono fuera de las manos, programar el navegador antes de iniciar la marcha y mantener toda la atención en la carretera.
La campaña de la DGT vuelve a poner sobre la mesa un dato que debería hacer reflexionar a cualquier conductor: uno de cada tres siniestros mortales en los que existe un factor concurrente estuvo relacionado con las distracciones durante 2025.
El móvil puede esperar. La carretera, no.