CURIOSIDADES

El Porsche 911 de 700 CV que tiene cambio manual y nada que ver con el que vende Porsche

PORSCHE 911

Singer transforma un Porsche 964 en un espectacular DLS Turbo con motor bóxer 3.8 biturbo, 750 Nm, carrocería de fibra de carbono y tracción trasera.

Tomy Díaz-Valdés | Jueves 08 de octubre de 2026
Singer Vehicle Design vuelve a demostrar por qué se ha convertido en una de las firmas más deseadas por los aficionados al Porsche 911. Su DLS Turbo transforma un 964 clásico en una máquina de 700 CV con cambio manual de seis velocidades, tracción trasera y una carrocería de fibra de carbono inspirada en los coches de competición de Porsche.

Hay Porsche 911 que son especiales desde el momento en que salen de fábrica. Y después están los que pasan por las manos de Singer Vehicle Design. La firma californiana se ha convertido en una de las grandes referencias mundiales en la restauración y reinterpretación del 911, y su último trabajo demuestra por qué.

El Singer DLS Turbo parte de un Porsche 964 original, pero prácticamente nada permanece como estaba. El coche se desmonta por completo, se refuerza su estructura y recibe una carrocería de fibra de carbono diseñada específicamente para esta transformación.

El resultado es un 911 que mezcla la estética de los deportivos de competición de finales de los años 70 con una ingeniería moderna y unas prestaciones propias de un superdeportivo actual.

Un Porsche 964 convertido en algo completamente diferente

Cada DLS Turbo comienza con un Porsche 964 como vehículo donante. Singer toma como inspiración el Porsche 934/5 de competición utilizado a finales de la década de 1970 y traslada algunos de sus elementos más radicales a una reinterpretación moderna.

En este ejemplar, el color amatista hace todavía más llamativa la transformación. El frontal incorpora un paragolpes específico con divisor de fibra de carbono, nuevos grupos ópticos LED, pasos de rueda considerablemente ensanchados y un capó de diseño exclusivo.

Pero es en la zaga donde el DLS Turbo resulta todavía más espectacular. Los nuevos paneles laterales aumentan notablemente la anchura de la carrocería, mientras que un enorme alerón trasero y un difusor de fibra de carbono completan una imagen claramente inspirada en los coches de competición.

Igualmente, el propietario también optó por unas llantas de magnesio con fijación central, un elemento que refuerza todavía más su carácter de coche de carreras.

Un interior hecho a mano

Singer tampoco se ha limitado a modificar el exterior. El habitáculo recibe una transformación completa y combina materiales de lujo con elementos propios de un deportivo de competición. Los asientos deportivos de fibra de carbono están tapizados en cuero color hueso, mientras que diferentes zonas incorporan una llamativa tela escocesa en tonos morados, verdes y azules.

Este mismo tratamiento aparece en los paneles de las puertas y en el salpicadero. Además, en la zona posterior destaca una gran barra transversal en forma de X tapizada en cuero, acompañada de numerosos elementos de fibra de carbono. El resultado mantiene el aspecto artesanal característico de Singer, pero con una personalidad mucho más radical que la de un 911 convencional.

700 CV y cambio manual

Y aquí llega una de las grandes razones por las que el Singer DLS Turbo es tan especial. Bajo su carrocería se encuentra un motor bóxer de seis cilindros y 3,8 litros, equipado con dos turbocompresores.

El resultado son:

- 700 CV de potencia
- 750 Nm de par máximo
- Motor bóxer de seis cilindros
- 3,8 litros
- Doble turbocompresor
- Cambio manual de seis velocidades
- Tracción trasera

Son cifras que prácticamente igualan las del actual Porsche 911 Turbo S híbrido en términos de potencia, pero con una diferencia fundamental: el Singer prescinde de la electrificación y mantiene una configuración mucho más purista. No hay cambio automático ni tracción total. Aquí el conductor tiene un motor de 700 CV, una caja manual y las ruedas traseras como únicas responsables de transmitir toda esa potencia al asfalto.

Más radical que un Porsche 911 moderno

Precisamente ahí reside buena parte del atractivo del DLS Turbo. Mientras Porsche ha llevado al 911 moderno hacia niveles cada vez mayores de tecnología, prestaciones y electrificación, Singer apuesta por una filosofía diferente: recuperar la esencia del deportivo clásico y combinarla con materiales, ingeniería y prestaciones contemporáneas.

El resultado es un coche que conserva la silueta y la identidad del 911, pero que prácticamente no tiene nada que ver con el 964 que sirve como punto de partida. El DLS Turbo representa así una de las formas más exclusivas de disfrutar de un Porsche clásico: 700 CV, fibra de carbono, magnesio, doble turbo y cambio manual en una carrocería inspirada en los Porsche de competición.

Una combinación que explica por qué las creaciones de Singer se han convertido en auténticos objetos de deseo para los coleccionistas y aficionados más exigentes de Porsche.

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