La Mercedes-Benz Marco Polo inicia una nueva etapa en su historia. La marca alemana ha puesto en marcha la producción de su camper en la planta de Ludwigsfelde, Alemania, donde ha habilitado una nave dedicada exclusivamente a la transformación del vehículo. Por primera vez en sus más de 40 años de trayectoria, todo el proceso de fabricación de este modelo queda integrado en la red de producción de Mercedes-Benz.
Este cambio refuerza la apuesta de la compañía por el mercado de las camper y autocaravanas, un segmento en el que busca combinar calidad, flexibilidad industrial y plazos de entrega más cortos. Además, el inicio de la producción coincide con la llegada de nuevas mejoras en el confort, la iluminación y la conectividad de la Marco Polo y la Marco Polo Horizon.
Aunque la transformación de la camper se traslada a Alemania, la planta de Mercedes-Benz en Vitoria seguirá fabricando el vehículo base de la Clase V sobre el que se desarrolla la Marco Polo. Una vez terminado el vehículo base, este se traslada a Ludwigsfelde, donde comienza el proceso de conversión para adaptarlo a su utilización como camper. De esta manera, Mercedes-Benz integra las distintas fases de producción dentro de su propia red industrial.
La planta alemana se ha acondicionado para asumir esta nueva responsabilidad, con una nave de producción específica para la Marco Polo y tecnología adaptada a las necesidades del modelo. El proceso incluye todas las etapas fundamentales de la transformación, desde el recorte del techo hasta la instalación del mobiliario interior.
La fábrica también ha incorporado un nuevo sistema de cintas transportadoras para mejorar la organización del trabajo y ofrecer unas condiciones más ergonómicas a los empleados. Además, la plantilla ha recibido formación específica para garantizar que los procesos se adapten a los requisitos de fabricación de la camper.
Roberto López García, director general y responsable de la planta de Mercedes-Benz en Ludwigsfelde, destaca la importancia de que el modelo pase a fabricarse íntegramente dentro de la estructura industrial de la compañía. La marca pretende así reforzar el control sobre la calidad del producto y mejorar la coordinación de las distintas fases de producción.
La puesta en marcha de la producción en Ludwigsfelde coincide con la incorporación de nuevas mejoras en la Mercedes-Benz Marco Polo y la Marco Polo Horizon. Las novedades se centran en aumentar el confort a bordo y mejorar la experiencia de utilización durante los viajes y las estancias.
Entre los cambios anunciados figuran mejoras relacionadas con la amplitud interior, la iluminación y los sistemas de oscurecimiento, además de avances en la acústica y la conectividad. Estas modificaciones buscan que el habitáculo resulte más confortable tanto durante los desplazamientos como cuando el vehículo está estacionado y se utiliza como espacio de descanso. La Marco Polo mantiene así su planteamiento de combinar las características de un vehículo de uso cotidiano con las posibilidades de una camper para viajar.
Mercedes-Benz no ha detallado en la información facilitada todas las especificaciones de estas mejoras, pero ha confirmado que los pedidos de la nueva Marco Polo ya están abiertos.
La planta de Ludwigsfelde cuenta con más de 35 años de experiencia en la producción de vehículos comerciales de Mercedes-Benz. Actualmente, sus principales actividades incluyen la fabricación de las versiones chasis cabina de la Mercedes-Benz Sprinter y la eSprinter.
También, las instalaciones desempeñan un papel destacado en el desarrollo de nuevas soluciones para los procesos de producción de Mercedes-Benz Vans. Igualmente, la fábrica atraviesa actualmente una transformación integral que incluye su adaptación como centro de ensayo para el lanzamiento de la nueva arquitectura de furgonetas comerciales de la marca.
La incorporación de la Marco Polo a sus líneas de trabajo supone un nuevo paso en esta evolución industrial y refuerza la importancia de Ludwigsfelde dentro de la estrategia de Mercedes-Benz.
Con este cambio, la compañía busca mejorar el control de calidad, ganar flexibilidad y reducir los plazos de entrega, al tiempo que mantiene la fabricación del vehículo base en Vitoria. Una nueva etapa para una camper que supera las cuatro décadas de historia y que continúa siendo una de las propuestas más representativas de Mercedes-Benz para viajar con comodidad.