Según los resultados, los de Ferrari han estado de vacaciones, porque Alonso solo ha podido calificarse en la novena plaza de la parrilla de salida. Mientras el resto de los equipos mejoran, los del "Cavallino" se tocan las narices por no decir otra cosa. El Sr. Botin debe estar conento, despues de los muchos millones de euros que le cuesta el equipo. Tanto mirar y mirar para conceder un credito a los pequeños empresarios y vienen estos "listos" y le sacan hasta los ojos sin ofrecer ninguna garantía. Como diria un buen amigo: "¿Son banqueros?, ¡que se jodan!".
Solo un milagro puede salvar de la quema a Fernando Alonso. El piloto español, sin duda el mejor entre los mejores, ha cometido el error de pensar con el corazón y no con la cabeza. Esa idea inicial de volver a ser Camperón del Mundo sobre un Ferrari, más que una realidad es un quimera. Los coches rojos no se acercan en resultados y prestaciones a sus principales adversarios. Mientras que estos trabajan en mejorar, los de Ferrari están dormidos. A pesar de la fortuna que han sacado del Banco de Santander, se habla de más de 300 millones de euros directo más otro tanto de indirectos.
Pero es lo que hay. A los monoplazas italianos les falta "chicha", que es lo que tienen los Red Bull, Mercedes y Lotus. Es una pena contemplar al asturiano comerse la lengua y aguantar lo inaguantable. Fue una decisión de él la que le ha colocado en la posición que esta. El mejor tiene que estar con la mejor máquina. De lo contrario sucede lo que esta pasando. Y tiene pocos visos de arreglarse.
Tiempos de calificación