Esto significa que, durante el último año aproximadamente, Volvo Cars ha logrado presentar cinco modelos de vehículos con emisiones por debajo de los 120 g/km.
"Se han producido rápidos cambios desde la presentación de nuestros primeros modelos de 119 gramos en París en otoño de 2008. El hecho de que hayamos logrado que dos de nuestros modelos más grandes de la gama estén por debajo del límite mágico de los 120 gramos demuestra que son pocos los competidores que podrán igualarnos a la hora de ofrecer a los clientes vehículos cada vez más ecológicos", comenta el presidente y consejero delegado de Volvo Cars, Stephen Odell.
Sólo los vehículos que ofrecen el mejor rendimiento ecológico de su categoría llevan el emblema DRIVe de Volvo. Además de los modelos Volvo V70 y S80, los otros modelos DRIVe con emisiones inferiores a 120 g/km son el Volvo C30 (99 g/km), el Volvo S40 (104 g/km) y el Volvo V50 (104 g/km). Como anteriormente, las nuevas versiones de 119 gramos del Volvo V70 y S80 están equipadas con un motor diésel de 1,6 litros y caja de cambios manual. Desarrollan una potencia de 109 CV y un par máximo de 240 Nm.
Recarga inteligente de la batería y menos fricción
Los expertos en líneas motrices de Volvo han empleado dos técnicas para reducir las emisiones de CO2 de los anteriores 129 g/km (4,9 l/100 km) a 119 g/km (4,5 l/100 km):
"La recarga inteligente de la batería es la medida más importante. A ella debemos principalmente el haber podido reducir los niveles de emisiones por debajo de los 120 gramos, un hecho que aporta a los propietarios de los vehículos reducciones fiscales y otra serie de ventajas en numerosos países europeos. Es más, podríamos incluso decir que ofrecemos al conductor normal un depósito de gasolina gratis al año", comenta Ulf Nordström, director técnico del proyecto en Volvo Cars.
1.750 km con un depósito de combustible
La reducción en el consumo de combustible de 4,9 l/100 km (ciclo de conducción mixto) a 4,5 l/100 km significa que una persona que haga 15.000 km al año se ahorrará 60 litros de diésel. Si lo convertimos a emisiones de dióxido de carbono, el ahorro es de 150 kg al año. "Puesto que el consumo en autopista es ahora de tan sólo 4,0 litros a los 100 kilómetros, ahora es posible recorrer 1.750 kilómetros con tan sólo llenar el depósito una vez. Y es una cifra fascinante tratándose de un vehículo de ese tamaño", apunta Ulf Nordström.