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La evolución del cuentarrevoluciones en Porsche: tradición y modernidad en los modelos deportivos

Tecnología

Un símbolo de precisión desde 1953 hasta hoy.

Motorpoint | Lunes 09 de febrero de 2026
El tacómetro central del Porsche 550 Spyder, diseñado para la competición en 1953, permitió a los pilotos monitorear las revoluciones del motor de manera intuitiva. Esta característica ha perdurado en modelos posteriores como el 911 y el Cayenne Electric, manteniendo la tradición de instrumentos redondos en Porsche.

El tacómetro situado en posición central, al igual que muchos otros avances del fabricante de automóviles deportivos, se remonta a la competición. En particular, su origen se encuentra en el primer Porsche creado exclusivamente para las carreras: el 550 Spyder, que fue presentado en 1953.

En noviembre de 1953, dos 550 Spyder son conducidos por Hans Herrmann y Karl Kling en la Carrera Panamericana de México. Para los pilotos, la velocidad exacta es un aspecto secundario, ya que siempre intentan conducir lo más rápido posible. No obstante, el régimen del motor tiene una importancia crucial, pues es determinante para el correcto funcionamiento mecánico y para identificar el momento ideal para realizar el cambio de marcha.

Por esta razón, Porsche tomó la decisión de colocar el cuentarrevoluciones en el centro de los instrumentos redondos del 550 Spyder. Así, los pilotos podían monitorear las revoluciones de manera intuitiva en todo momento.

En el modelo 550, se integraba una pantalla con un marco cromado que presentaba cifras de 0 a 80 en un verde claro sobre un fondo negro. Las abreviaturas UPM y RPM x 100 convertían los valores abstractos en auténticos fuegos artificiales: cuando las revoluciones alcanzaban entre 4.000 y 6.000, la aguja blanca se elevaba hacia una zona sombreada en verde. Si superaba ese umbral, la aguja salía de la zona de confort del motor bóxer, y la sección roja indicaba que era necesario moderar la velocidad de giro.

La eficacia del nuevo diseño del puesto de conducción quedó demostrada: aunque no fue suficiente para obtener la victoria en ese momento, tan solo un año después, Hans Herrmann se consagró como el vencedor de su categoría en la Panamericana con el 550 Spyder, además de lograr el tercer lugar en la clasificación general. Gracias al cuentarrevoluciones, podía conducir al máximo sin descuidar la mecánica.

La transición de la competición a la carretera se produjo en 1955, cuando el instrumento centralizado fue adoptado por el nuevo 356 A. Al hacer su aparición el 911 en 1963, que inicialmente se conocía como 901, el cuentarrevoluciones central ya estaba integrado en el ADN de Porsche. Mientras que los modelos 550, 356 y el primer 912 contaban con tres instrumentos redondos, el número de estos aumentó a cinco en el 911. Posteriormente, los modelos de motor central como el 914, Boxster y Cayman retomaron la configuración de tres instrumentos en un homenaje al 550, que también tenía motor central. En cambio, los modelos transaxle como el 924, 944, 968, y 928, así como el primer Cayenne, optaron por un diseño diferente, donde tanto el velocímetro como el cuentarrevoluciones eran del mismo tamaño.

La digitalización ha permitido que el cuentarrevoluciones conserve su estatus privilegiado. Este elemento, siempre en el centro, también muestra la velocidad, y para los conductores de Porsche, esta información combinada se ha vuelto algo intuitivo y natural. A pesar de ello, la disposición de los instrumentos redondos sigue siendo extremadamente fácil de leer. En el modelo actual del 911, se integra como una pantalla dentro del puesto de conducción moderno, logrando una perfecta armonía entre forma y función.

De este modo, el espíritu del 550 se refleja tanto en el 911 como en los modelos eléctricos. Un ejemplo reciente es el Cayenne, que es completamente eléctrico. En el nuevo puesto de conducción, el medidor de potencia redondo ocupa la posición central, reemplazando al cuentarrevoluciones. Este medidor forma parte de un cuadro de instrumentos OLED totalmente digital donde, por supuesto, también se pueden visualizar los icónicos instrumentos redondos.

A pesar de todas las innovaciones implementadas, estos instrumentos redondos son una tradición constante en Porsche, presente desde el 550 Spyder hasta el Cayenne Electric.

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