Mercedes-AMG quiere demostrar que la electrificación puede convivir con las prestaciones extremas que han definido históricamente a sus modelos. El nuevo GT SUV es el primer SUV de gran tamaño desarrollado íntegramente por la división deportiva alemana y el segundo vehículo que utiliza la nueva plataforma eléctrica de altas prestaciones AMG.EA, después del nuevo AMG GT de cuatro puertas.
La gama estará formada por los GT53, GT55 y GT63, con diferentes configuraciones mecánicas y baterías. El modelo más potente alcanza los 1.153 CV según la especificación estadounidense, equivalentes aproximadamente a 1.169 CV métricos según la conversión de la potencia oficial de 860 kW.
La versión de acceso, el GT53, abrirá pedidos en Europa a partir del 20 de octubre de 2026, con un precio anunciado desde 113.050 euros. Las variantes GT55 y GT63 llegarán posteriormente, en la primavera de 2027.
El Mercedes-AMG GT53 SUV recurre a dos motores eléctricos, uno por eje. Desarrolla una potencia máxima de 544 CV y 800 Nm de par, con una aceleración de 0 a 100 km/h en aproximadamente 4,2 segundos.
Por encima se sitúa el GT55, que incorpora tres motores eléctricos: uno delantero y dos en el eje trasero. Su potencia máxima alcanza los 816 CV, mientras que el par llega a 1.860 Nm. Con esta configuración, acelera de 0 a 100 km/h en 2,8 segundos utilizando la medición con lanzamiento de un pie de recorrido, o en 3,1 segundos sin esa corrección.
El tope de gama es el GT63, también equipado con tres motores eléctricos y capaz de desarrollar 860 kW de potencia máxima. Mercedes anuncia 2,5 segundos para pasar de 0 a 100 km/h con el procedimiento de medición de lanzamiento y 2,7 segundos sin esa corrección. La velocidad máxima alcanza los 270 km/h con el paquete opcional Driver's Package.
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Versión |
Potencia máxima |
Par máximo |
0-100 km/h |
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AMG GT53 SUV |
544 CV |
800 Nm |
4,2 s |
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AMG GT55 SUV |
816 CV |
1.860 Nm |
2,8 s* |
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AMG GT63 SUV |
1.169 CV aprox. |
2.000 Nm |
2,5 s* |
*Con medición de lanzamiento de un pie de recorrido. Sin esa corrección, Mercedes anuncia 3,1 segundos para el GT55 y 2,7 segundos para el GT63.
Las tres versiones incorporan tracción integral variable AMG Performance 4MATIC+. En los GT55 y GT63, los dos motores traseros permiten distribuir individualmente el par entre las ruedas, mejorando la motricidad y el comportamiento en curvas.
La tecnología de motores de flujo axial también busca ofrecer una elevada densidad de potencia en un conjunto compacto. En lugar de centrarse únicamente en conseguir una aceleración espectacular durante unos segundos, AMG pone el acento en mantener las prestaciones cuando se exige potencia de forma continuada.
La nueva plataforma AMG.EA emplea una arquitectura eléctrica de 800 voltios y una batería de altas prestaciones con celdas cilíndricas refrigeradas directamente. El sistema de gestión térmica está diseñado para mantener la batería y los motores en su intervalo óptimo de funcionamiento.
La gama dispone de baterías de 106 y 128 kWh, según la versión y configuración. Las variantes con la batería de mayor capacidad pueden recuperar hasta 710 kW de potencia en corriente continua, mientras que las configuraciones de menor capacidad alcanzan hasta 600 kW.
Mercedes anuncia hasta 454 kilómetros de autonomía WLTP recuperados en 10 minutos con la batería de 128 kWh. Para las versiones que utilizan la batería de 106 kWh, la cifra anunciada llega a 386 kilómetros en el mismo intervalo.
La autonomía homologada del GT63 con la batería de 128 kWh se sitúa entre 620 y 700 kilómetros WLTP, dependiendo de la configuración. En cuanto a la carga, Mercedes declara entre 11 y 12 minutos para pasar del 10 al 80%, según la batería.
Estas cifras están condicionadas por la temperatura de la batería, el estado de carga y la potencia disponible en el punto de recarga. Los 710 kW representan una potencia máxima anunciada por el fabricante, no una potencia que se mantenga necesariamente durante toda la sesión.
El Mercedes-AMG GT SUV aterriza en uno de los segmentos más exclusivos y competitivos del mercado eléctrico. Su principal adversario será el Porsche Cayenne Turbo Electric, que también apuesta por una potencia superior a los 1.000 CV y unas prestaciones propias de un deportivo.
El Porsche declara hasta 1.139 CV con Launch Control en su versión Turbo Electric y anuncia una aceleración de 0 a 100 km/h de alrededor de 2,5 segundos, según la especificación. Es decir, el modelo de Stuttgart no se lo pondrá fácil al nuevo AMG.
Mercedes intentará diferenciarse mediante su arquitectura AMG.EA, los tres motores de flujo axial de las versiones superiores, la suspensión activa y una capacidad de recarga máxima anunciada de 710 kW. Porsche, por su parte, buscará mantener su reputación en materia de comportamiento dinámico, precisión de conducción y eficacia en carretera.
La comparación definitiva dependerá de las pruebas independientes, la autonomía real y los precios de las versiones equivalentes. En cualquier caso, la rivalidad entre ambos fabricantes promete convertirse en uno de los grandes duelos del segmento de los SUV eléctricos deportivos.
Otro modelo que merece atención es el Lotus Eletre R, un SUV eléctrico de altas prestaciones que combina una elevada potencia con una puesta a punto orientada a la conducción deportiva. Su planteamiento comparte con el Mercedes la intención de ofrecer sensaciones de deportivo en una carrocería elevada y de gran tamaño.
También entra en la conversación el Lucid Gravity, especialmente para quienes buscan un SUV eléctrico de lujo que combine prestaciones, autonomía y espacio interior. Su orientación es más familiar y versátil, mientras que el AMG pone el acento en el carácter deportivo y la tecnología de competición.
No todos estos modelos compiten exactamente en el mismo terreno: el Porsche Cayenne Turbo Electric es el rival más directo por potencia y posicionamiento, mientras que Lotus y Lucid representan alternativas para compradores que priorizan diferentes combinaciones de lujo, deportividad y practicidad.
Un SUV eléctrico de estas características debe gestionar una masa considerable sin renunciar a la agilidad. Para lograrlo, Mercedes-AMG estrena el sistema de suspensión AMG Active Ride Control+, que combina muelles neumáticos con amortiguadores hidráulicos y control activo de los movimientos de la carrocería.
El sistema permite gestionar el balanceo en las curvas y los movimientos de cabeceo durante las aceleraciones y frenadas. Según Mercedes, esta tecnología busca ofrecer un comportamiento más preciso sin sacrificar el confort en viajes largos.
El GT63 incorpora de serie esta suspensión, mientras que en el GT55 se ofrece como opción. Igualmente, el paquete AMG Dynamic Plus también forma parte del equipamiento de serie del GT63 y puede elegirse en el GT55. Incluye funciones de ajuste específicas para modificar la respuesta del sistema de propulsión, la tracción y el comportamiento dinámico.
La tracción integral variable AMG Performance 4MATIC+ completa el conjunto, con una gestión que adapta la distribución del par a las condiciones de conducción.
La electrificación plantea un desafío para una marca como AMG, cuya identidad está ligada al sonido de sus motores de combustión. La solución de Mercedes consiste en recrear una experiencia acústica inspirada en sus mecánicas tradicionales.
Los GT55 y GT63 incorporan sonidos simulados inspirados en los motores V8, mientras que el GT53 utiliza una experiencia sonora basada en los seis cilindros. El sistema responde a la aceleración y al modo de conducción, e incluye cambios de marcha simulados.
El conductor puede accionar las levas del volante para activar esos cambios virtuales. También se utilizan vibraciones en los asientos y representaciones específicas en las pantallas para intensificar la experiencia.
La intención no es ocultar que se trata de un vehículo eléctrico, sino ofrecer una experiencia más emocional a quienes buscan un AMG con una respuesta y un carácter diferenciados.
El Mercedes-AMG GT SUV ofrece diferentes programas a través del sistema AMG Dynamic Select, con ajustes para adaptar la respuesta del vehículo a las necesidades del conductor.
- Comfort: prioriza la suavidad y el confort.En el programa Race se incluyen funciones específicas como Drift Mode, Race Start y Launch Control, destinadas a aprovechar las prestaciones del sistema eléctrico en condiciones controladas.
El nuevo AMG GT SUV comparte buena parte de su lenguaje estético con el AMG GT de cuatro puertas. La carrocería presenta una línea de techo descendente, hombros marcados, pasos de rueda musculosos y una postura ancha que busca transmitir deportividad.
En la parte trasera destacan las seis luces circulares, mientras que las ventanillas laterales sin marco refuerzan su imagen de gran turismo elevado. También, la aerodinámica desempeña un papel importante. El sistema Aerokinetics Airpanel utiliza elementos móviles en la parte frontal para gestionar el flujo de aire y reducir la resistencia cuando no se necesita refrigeración adicional.
Las versiones GT55 y GT63 añaden un alerón trasero activo que modifica su posición para contribuir a la estabilidad y la eficiencia aerodinámica.
El habitáculo combina un puesto de conducción orientado al conductor con una elevada carga tecnológica. La instrumentación digital tiene 10,2 pulgadas y se complementa con una pantalla central de 14 pulgadas para el sistema multimedia. También puede equiparse una tercera pantalla de 14 pulgadas para el acompañante delantero. El sistema operativo MB.OS integra las funciones de conectividad, navegación y entretenimiento, junto con servicios digitales y funciones de asistencia.
Pese a su orientación deportiva, el AMG GT SUV ofrece cinco plazas, respaldos traseros abatibles y un techo panorámico de cristal que puede alternar entre transparente y opaco. La capacidad del maletero trasero alcanza los 607 litros, con hasta 1.740 litros cuando se abaten los asientos traseros, según la configuración. A ello se suma un compartimento delantero de 78 litros.
También, el programa de personalización MANUFAKTUR permite elegir acabados, tapicerías y colores específicos para adaptar el vehículo a los gustos de cada cliente.
La gama se comercializará de forma escalonada. Mercedes ha anunciado un precio de partida de 113.050 euros para el AMG GT53 SUV en Europa, con apertura de pedidos prevista para el 20 de octubre de 2026. Las versiones GT55 y GT63 llegarán en primavera de 2027.
Los precios definitivos de las versiones superiores dependerán del mercado y del equipamiento elegido. La llegada a los concesionarios estadounidenses está prevista para 2027, aunque las fechas concretas pueden variar.
Con este modelo, Mercedes-AMG quiere entrar de lleno en la nueva generación de SUV eléctricos de lujo capaces de ofrecer prestaciones de superdeportivo. El Porsche Cayenne Turbo Electric será su rival más evidente, pero el AMG busca destacar por una combinación muy concreta: hasta 1.153 CV en la especificación estadounidense, arquitectura de 800 voltios, carga máxima de 710 kW y una puesta a punto desarrollada desde cero por AMG.
La gran incógnita será comprobar si estas cifras se traducen en una ventaja real en carretera y si el precio final permite al GT SUV convencer a los compradores más exigentes del segmento.