A imagen del nuevo 1.6 HDi FAP de 112 CV, lanzado hace algunas semanas en el 308 CC y que se está generalizando en la actualidad, el segundo trimestre de 2010 verá la llegada del nuevo 1.6 l HDi FAP de 92 CV en las gamas Peugeot.
Estas nuevas motorizaciones Euro 5 son el fruto de un programa global de desarrollo del Grupo PSA Peugeot-Citroën en el que se han invertido más de 4.500 millones de euros en casi 4 años.
A las motorizaciones Euro 5 ya incorporadas a la gama 207, la marca hará un despliegue progresivo de los Euro 5 en el modelo 308, que dispondrá del 1.6 HDi FAP (112 CV) con caja pilotada de 6 marchas y CO2 de 114 g/km en la berlina el 1.6 HDi FAP (92 CV), con 115 g/km en la berlina; el 1.6 THP (156 CV) acoplado a una caja manual, con 155 g/km en la berlina; el 1.6 THP (156 CV) asociado a una nueva caja de cambios automática de 6 marchas y CO2 de 180 gramos, y el 1.4 VTi (98 CV) de 149 gramos.
En los 3008 y 5008 serán lanzadas las evoluciones 2.0 HDi FAP (163 CV), con una caja de 6 marchas automática y CO2 de 173 g/km en el 3008, y el 1.6 THP (156 CV) con una nueva caja de cambios automática de 6 marchas y CO2 de 176 g/km en el 3008,
Gracias a su nuevo contenido tecnológico, estos 4 cilindros de 1.560 cm3 pueden permitirse mantener sus culatas de sólo 8 válvulas aumentando tanto el agrado de uso como sus prestaciones medioambientales.
Para el 1.6 l HDi FAP 82 kW (112 CV), el par máximo a 1.750 rpm pasa de 240 a 270 Nm (+ 12,5 %) mientras que el overboost aumenta de 260 a 285 Nm. Su potencia máxima alcanza los 82 kW (112 CV) a 3.600 rpm (contra 80 kW a 4.000 rpm).
El 1.6 l HDi FAP 68 kW (92 CV) consigue, por su parte, un par máximo de 230 Nm (contra 215 Nm para el bloque anterior) a 1.750 rpm con una potencia máxima de 68 kW (en lugar de 66 kW) a 4.000 rpm.
A estos nuevos motores se aplica la tecnología ECCS, un nuevo sistema de cámara de combustión de nueva generación facilita una relación de compresión inferior (16,0) en beneficio de las prestaciones y de la reducción de las emisiones (entre ellas los NOx), y un aumento del diámetro de la cámara (+ 10 %), lo que contribuye a disminuir la cantidad de carburante que no se quema completamente al existir una menor cantidad del mismo en contacto con los tabiques de la cámara;
También se produce una disminución del SWIRL (movimiento en torbellino del aire dentro de la cámara de combustión) de cerca del 10 %, para limitar las pérdidas térmicas contra los tabiques.
Este sistema está asociado a un nuevo "common rail" cuya presión de inyección alcanza ahora respectivamente 1.650 y 1.700 bar para los 1.6 l HDi FAP, así como a nuevos inyectores de siete agujeros (en lugar de los seis de los anteriores), piezoeléctricos para el 1.6 l HDi FAP 82 kW, y de selenoide para el 1.6 l HDi FAP 68 kW.
Las centralitas de control del motor también se han reprogramado para permitir a ambos bloques esquemas de inyección más completos (hasta cinco inyecciones por ciclo), una mejora de la calidad de funcionamiento o un mejor diagnóstico durante las intervenciones de post-venta.
Cada motor utiliza además un turbocompresor (de geometría variable para el 1.6 l HDi 82 kW, y fija para el 1.6 l HDi FAP 68 kW), cuyo tamaño se ha optimizado.
Al ser más pequeño, está dotado de una inercia menor y de un tiempo de respuesta reducido al mínimo.
Finalmente, el empleo de un sistema optimizado de recirculación de los gases de escape (válvula EGR) así como la reducción de las fricciones internas permiten mejorar al máximo el rendimiento del motor al limitar las potenciales pérdidas de energía.
Estos bloques HDi llevan todos, de serie, el filtro de partículas cuyos intervalos de mantenimiento se han llevado hasta los 180.000 kilómetros.