Viajar 500 kilómetros en coche ya no cuesta lo mismo dependiendo de la tecnología que utilice el vehículo. La subida de los carburantes está volviendo a cambiar las cuentas de los conductores y, especialmente, está aumentando la diferencia entre repostar gasolina o diésel y cargar un coche eléctrico en casa.
Este viernes 14 de agosto, la gasolina 95 se sitúa alrededor de 1,70 euros por litro de media en España, mientras que el diésel ronda los 1,83 euros. El gasóleo, además, acumula una subida interanual del 15,7%, frente al 7,3% de la gasolina.
Para comparar las tecnologías en igualdad de condiciones, el Ministerio para la Transición Ecológica utiliza una metodología que transforma el consumo de cada vehículo en euros por cada 100 kilómetros. En su última tabla comparativa disponible, el coste estimado era de 9,68 €/100 km para gasolina, 8,56 €/100 km para diésel, 2,75 €/100 km para recarga doméstica y 8,37 €/100 km para recarga rápida.
Tomando como referencia esos costes oficiales por cada 100 kilómetros, el resultado para un viaje de 500 kilómetros es el siguiente:
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Tipo de coche |
Coste aproximado cada 100 km |
Coste de 500 km |
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Gasolina |
9,68 € |
48,40 € |
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Diésel |
8,56 € |
42,80 € |
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Híbrido gasolina* |
≈ 8,73 € |
≈ 43,65 € |
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Eléctrico, recarga doméstica |
2,75 € |
13,75 € |
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Eléctrico, recarga rápida |
8,37 € |
41,85 € |
*Estimación orientativa utilizando un consumo de referencia de 5,135 l/100 km y el precio medio de la gasolina indicado para agosto. La comparación real depende del modelo, del recorrido y del precio efectivo de la energía.
La gran diferencia aparece con el coche eléctrico cuando se puede cargar en casa. Los 500 kilómetros salen por unos 13,75 euros utilizando la referencia oficial del Ministerio, frente a unos 48,40 euros en un vehículo de gasolina.
Eso significa que, en este escenario, el eléctrico puede ahorrar alrededor de 34,65 euros por cada 500 kilómetros frente a un gasolina.
Aquí está uno de los puntos más interesantes de la comparativa.
La imagen del coche eléctrico como vehículo extremadamente barato de utilizar cambia cuando el conductor depende de la recarga rápida pública.
Según la referencia comparativa del Ministerio, el coste de la electricidad en recarga rápida alcanza los 8,37 euros por cada 100 kilómetros, frente a los 2,75 euros de una recarga doméstica.
En un viaje de 500 kilómetros:
- Eléctrico cargado principalmente en casa: unos 13,75 €.
- Eléctrico utilizando recarga rápida: unos 41,85 €.
- Diésel: unos 42,80 €.
- Gasolina: unos 48,40 €.
La conclusión es evidente: el coche eléctrico sigue siendo extraordinariamente competitivo cuando se carga en casa, pero la ventaja económica se reduce mucho cuando depende de cargadores rápidos.
El híbrido convencional ocupa una posición intermedia. No necesita enchufarse y puede recuperar energía durante las frenadas y las fases de deceleración, por lo que su consumo puede ser considerablemente inferior al de un gasolina equivalente.
Para esta comparación podemos tomar como referencia un consumo de 5,135 l/100 km para un turismo híbrido de gasolina, una cifra utilizada en documentación oficial española.
Con una gasolina en torno a 1,70 €/l, recorrer 500 kilómetros supondría aproximadamente: 5,135 × 5 × 1,70 = 43,65 euros.
La cifra real puede ser inferior o superior dependiendo del modelo y, sobre todo, de la velocidad y del tipo de carretera.
En ciudad, un híbrido puede sacar mucho más partido a su sistema eléctrico. En autopista, especialmente a velocidades elevadas, la diferencia frente a un gasolina convencional puede reducirse.
Durante años, el diésel fue la elección lógica para quien realizaba muchos kilómetros. Su menor consumo permitía compensar incluso una parte de la diferencia de precio del combustible. Pero el escenario actual es diferente.
Con el gasóleo alrededor de 1,83 €/l, llenar el depósito resulta ahora sensiblemente más caro que hace unos años y el precio del diésel está sufriendo una presión especialmente elevada.
Además, el Gobierno ha activado el mecanismo que elevará en septiembre la rebaja fiscal del gasóleo hasta 20 céntimos por litro, debido precisamente a que su precio ha aumentado más de un 15% interanual.
Eso significa que la comparación de costes volverá a cambiar en septiembre.
El PHEV es el caso más complicado de todos porque su consumo depende de cómo lo utilice el propietario.
Un conductor que recargue diariamente y haga buena parte de sus desplazamientos en modo eléctrico puede conseguir un coste energético muy bajo.
Pero si realiza un viaje de 500 kilómetros sin recargar y utiliza el motor de combustión durante buena parte del recorrido, el resultado puede acercarse mucho más al de un híbrido convencional o incluso al de un gasolina.
Por eso no existe un único coste real de 500 kilómetros para todos los híbridos enchufables.
La forma correcta de compararlo es separar:
- kilómetros realizados en eléctrico;
- coste de la electricidad;
- kilómetros realizados con gasolina;
- consumo de gasolina durante el viaje;
- posibilidad de recargar durante la ruta.
Para un conductor que vaya a realizar un viaje de 500 kilómetros, la fotografía actual queda así:
- El más barato: eléctrico con recarga doméstica.
- Segundo grupo: eléctrico con recarga rápida y diésel.
- Más caro: gasolina.
- Híbrido: muy competitivo, especialmente en recorridos mixtos y urbanos, pero depende mucho del modelo.
- Híbrido enchufable: puede ser el más barato si se utiliza correctamente y se recarga con frecuencia, pero pierde buena parte de su ventaja cuando se conduce con la batería descargada.
El coste energético no es el único factor que hay que mirar. Un coche eléctrico puede gastar mucho menos dinero cada 500 kilómetros, pero el comprador también debe tener en cuenta el precio de adquisición, la financiación, los seguros, la depreciación y el coste de instalación de un punto de carga doméstico cuando sea necesario.
Por eso el coche que menos gasta viajando no tiene por qué ser automáticamente el coche más barato de tener.
La comparación realmente interesante para el comprador sería calcular el coste total durante 100.000 kilómetros.
Ahí entrarían:
- precio de compra;Y esa cifra puede cambiar por completo el resultado.
¿Cuánto puedes ahorrar con un eléctrico?
Si utilizamos la referencia oficial de 2,75 €/100 km para recarga doméstica, frente a 9,68 €/100 km para gasolina, el ahorro energético es de 6,93 euros cada 100 kilómetros.
- En 10.000 kilómetros: 693 euros de ahorro.
- En 20.000 kilómetros: 1.386 euros.
- En 50.000 kilómetros: 3.465 euros.
- En 100.000 kilómetros: 6.930 euros.
Es una diferencia suficientemente grande como para que, para un conductor que pueda cargar habitualmente en casa y haga muchos kilómetros al año, el coste energético sea uno de los argumentos más importantes para elegir un eléctrico.
La principal conclusión de esta comparativa es que ya no basta con decir que un coche eléctrico es más barato de utilizar.
Hay que preguntar dónde se carga. Un eléctrico con acceso a una tarifa doméstica puede recorrer 500 kilómetros por una cantidad cercana a 14 euros, según la referencia oficial utilizada por el Ministerio. En cambio, si depende de la recarga rápida, el coste puede acercarse a 42 euros, prácticamente lo mismo que un diésel y bastante menos que un gasolina, pero con una ventaja mucho menor.
Mientras tanto, la subida del gasóleo está modificando las cuentas de los conductores y vuelve a convertir el precio del combustible en uno de los grandes factores a la hora de decidir qué coche comprar.
En 2026, la pregunta ya no es solamente qué coche consume menos. La pregunta es cuánto cuesta realmente recorrer cada kilómetro.