ACTUALIDAD

Casi 18.000 puntos de recarga para coches eléctricos no funcionan en España: este es el problema

ELECTROMOVILIDAD EN ESPAÑA

La red pública alcanza los 58.075 puntos en el tercer trimestre de 2026, pero el 23,6% de la infraestructura instalada permanece fuera de servicio. Además, el ritmo de crecimiento se ha frenado de forma notable respecto al año pasado.

Tomy Díaz-Valdés | Viernes 09 de octubre de 2026
España sigue ampliando su red de recarga para coches eléctricos, pero el número de puntos instalados no cuenta toda la historia. Según el último Barómetro de Electromovilidad de ANFAC, correspondiente al tercer trimestre de 2026, hay 17.965 puntos de recarga públicos que no están operativos. Si todos funcionaran, el país dispondría de 76.040 puntos, mientras que el despliegue de nueva infraestructura avanza mucho más despacio que en 2025.

La red de recarga pública española suma 58.075 puntos de recarga, después de incorporar 1.393 nuevas instalaciones entre julio y septiembre. El incremento trimestral es del 2,5%, una evolución positiva, aunque insuficiente para resolver los problemas de disponibilidad que todavía afectan a la infraestructura.

El dato más preocupante es que 17.965 puntos de recarga instalados permanecen fuera de servicio, lo que representa el 23,6% de toda la infraestructura contabilizada por ANFAC. Entre las causas figuran las averías, el mal estado de los equipos y la falta de conexión a la red de distribución eléctrica.

"Casi uno de cada cuatro puntos de recarga no está operativo".

En otras palabras, disponer de un cargador instalado no significa necesariamente que un conductor pueda utilizarlo. La patronal del automóvil reclama agilizar los procedimientos administrativos y, especialmente, los trámites de acceso y conexión a la red eléctrica para poner en funcionamiento instalaciones que ya existen.

La instalación de nuevos cargadores se frena en 2026

La evolución de la red también refleja una ralentización significativa. Durante los nueve primeros meses de 2026 se han instalado 5.003 nuevos puntos de recarga, frente a los 13.382 incorporados en el mismo periodo de 2025. Esto significa que España ha instalado en lo que va de año apenas el 37,4% de los puntos que sumó durante los tres primeros trimestres del ejercicio anterior.

Aunque la infraestructura continúa creciendo, el ritmo actual plantea dudas sobre la capacidad para acompañar la expansión del mercado de coches eléctricos e híbridos enchufables. Para los conductores, el reto no consiste únicamente en encontrar más cargadores, sino en disponer de una red fiable, bien distribuida y con suficiente potencia para viajar sin complicaciones.

España sigue lejos de la media europea en electromovilidad

El Barómetro de ANFAC sitúa el indicador global de electromovilidad de España en 27,8 puntos sobre 100, tras mejorar 0,9 puntos durante el tercer trimestre. La cifra queda lejos de los 42,1 puntos de la media europea, una diferencia de 14,3 puntos que refleja el retraso español en la penetración del vehículo electrificado y en el desarrollo de la infraestructura de recarga.

Por comunidades autónomas, Navarra lidera el indicador nacional con 41,3 puntos, seguida de Castilla-La Mancha, con 32,5, y Castilla y León, con 31,9.

La evolución del mercado es más favorable que la de los cargadores. El indicador de penetración del vehículo electrificado alcanza los 39,7 puntos, después de mejorar 1,4 puntos respecto al trimestre anterior. Sin embargo, también se mantiene por debajo de la media europea, situada en 52,6 puntos.

Uno de cada tres coches matriculados en septiembre fue electrificado

Las matriculaciones de vehículos electrificados continúan ganando peso en España. Según ANFAC, durante septiembre de 2026 uno de cada tres turismos matriculados fue electrificado, en un contexto de crecimiento de la demanda y de medidas de apoyo a la compra, entre ellas el Plan Auto+.

Este avance contrasta con las dificultades que persisten en la infraestructura. Para que los coches eléctricos e híbridos enchufables sigan ganando cuota de mercado, es necesario que los conductores puedan recargar con facilidad tanto en sus desplazamientos cotidianos como en los viajes de larga distancia.

El problema resulta especialmente relevante para quienes no disponen de un punto de recarga en casa y dependen de la red pública. En estos casos, la disponibilidad real de los cargadores puede ser determinante a la hora de plantearse la compra de un vehículo electrificado.

Los cargadores rápidos ganan peso, pero todavía son minoría

La potencia es otro de los factores que condicionan la utilidad de la red. De los 1.393 nuevos puntos instalados durante el tercer trimestre, 693 tienen una potencia igual o inferior a 22 kW, mientras que 399 ofrecen 150 kW o más. Estos últimos representan aproximadamente uno de cada tres nuevos puntos incorporados durante el periodo y son especialmente importantes para reducir los tiempos de espera en carretera.

En el conjunto de España ya hay 6.651 puntos públicos de recarga de 150 kW o más, equivalentes al 11,4% de la infraestructura total. Los cargadores de alta potencia facilitan los desplazamientos de larga distancia, aunque su disponibilidad y distribución territorial siguen siendo aspectos clave para mejorar la experiencia de los usuarios.

España alcanza el 70% del objetivo de potencia de recarga para 2026

Según la metodología de la patronal europea ACEA recogida por ANFAC, la infraestructura debe ofrecer una potencia mínima equivalente a 3 kW por cada coche eléctrico de batería y 2 kW por cada híbrido enchufable. Con este criterio, España ha alcanzado el 70% del objetivo de potencia instalada previsto para 2026. Además, 22 provincias ya cumplen o superan los niveles necesarios, mientras que en otras seis todavía no se ha alcanzado la mitad del objetivo.

La situación también presenta desafíos para el transporte pesado. ANFAC advierte de que España continúa lejos de cumplir los objetivos europeos de infraestructura de recarga previstos para este segmento, especialmente en determinados corredores de la red transeuropea de transporte, nodos urbanos y estaciones adaptadas a vehículos pesados.

Más puntos de recarga, pero también más fiabilidad

El balance del tercer trimestre deja una conclusión clara: España avanza en la electrificación del automóvil, pero necesita acelerar el desarrollo de una infraestructura que responda a las necesidades reales de los conductores. Con 58.075 puntos públicos instalados y casi 18.000 fuera de servicio, el reto no pasa únicamente por inaugurar nuevas estaciones. También exige reparar los equipos averiados, agilizar las conexiones eléctricas, aumentar la potencia disponible y mejorar la cobertura territorial.

La diferencia respecto a Europa sigue siendo considerable. Para reducirla, el crecimiento de las ventas de coches electrificados deberá ir acompañado de una red de recarga más extensa, rápida y, sobre todo, operativa.

TEMAS RELACIONADOS:


Noticias relacionadas