La noticia ha vuelto a colocar a Ducati en el centro de los rumores sobre el futuro del Grupo Volkswagen. La compañía alemana está llevando a cabo una profunda revisión de su cartera de negocios y participaciones con el objetivo de reducir y simplificar su estructura.
En este proceso aparece también Ducati, fabricante italiano de motocicletas de altas prestaciones que pertenece a Audi, integrada a su vez en Volkswagen.
El propio CEO de Audi, Gernot Döllner, confirmó que la marca de Borgo Panigale está siendo evaluada. "Forma parte del proceso de evaluación que también hablemos de Ducati, pero aún no se ha decidido nada", explicó el directivo en declaraciones recogidas por Bloomberg y Reuters.
Por tanto, Ducati no está oficialmente en venta, ni Volkswagen ha anunciado un comprador. Lo que existe es una revisión estratégica que podría terminar con su desinversión.
Las estimaciones recogidas por Bloomberg sitúan el posible valor de Ducati en torno a 1.250 millones de euros, aproximadamente 1.500 millones de dólares. La valoración se basa en comparaciones con otras compañías del sector y no representa un precio de venta fijado por Volkswagen.
Ducati mantiene una posición muy particular dentro del mercado de las motocicletas premium. La firma vende alrededor de 50.000 motos al año y, según los datos citados por Bloomberg, en 2025 consiguió unos ingresos de aproximadamente 925 millones de euros y un beneficio operativo de unos 52 millones.
La marca italiana aporta además un enorme valor deportivo y de imagen. Ducati se ha convertido en una de las referencias de MotoGP y ha conseguido seis títulos consecutivos de constructores desde 2020, reforzando todavía más su posicionamiento internacional.
No sería la primera vez que Volkswagen estudia desprenderse de Ducati. En 2017, cinco años después de su adquisición, el grupo alemán llegó a plantearse seriamente la venta de la compañía italiana dentro de su proceso de reestructuración posterior al escándalo de las emisiones.
Aquella operación finalmente no salió adelante. Entre los posibles interesados llegaron a aparecer nombres como Harley-Davidson y Bajaj, además de diferentes fondos de inversión.
Ahora, casi una década después, la situación vuelve a repetirse, aunque con un contexto diferente.
El grupo alemán está inmerso en una profunda transformación destinada a reducir costes, simplificar su estructura y concentrar recursos en sus negocios considerados estratégicos.
Según Bloomberg, Volkswagen está revisando alrededor de 600 empresas de las aproximadamente 2.000 sociedades y participaciones que forman parte de su estructura. Además, el consejo de supervisión ha respaldado una reducción significativa de la cartera de negocios y participaciones.
Uno de los movimientos más importantes ya ejecutados ha sido la venta del 51% de Everllence, su negocio de motores marinos, operación que se espera que genere alrededor de 7.400 millones de euros.
En este escenario, Ducati puede resultar especialmente atractiva para posibles compradores porque se trata de una compañía reconocida mundialmente, con una marca premium consolidada y una fuerte presencia en competición.
La gran incógnita ahora es quién podría estar interesado en hacerse con Ducati si Volkswagen finalmente decide venderla.
Por el momento no existe un proceso de venta anunciado públicamente ni un comprador identificado. Además, cualquier operación tendría que superar diferentes fases dentro de Volkswagen y Audi antes de convertirse en definitiva.
La situación tampoco significa que Ducati esté atravesando una crisis empresarial. De hecho, su CEO, Claudio Domenicali, afirmó durante World Ducati Week que la compañía se encuentra en una posición sólida y que no existe actualmente una negociación de venta en Borgo Panigale.
Eso sí, Domenicali reconoció que las decisiones sobre el futuro de la marca corresponden al accionista.
La pelota está, por tanto, en el tejado de Volkswagen. Ducati sigue formando parte del Grupo Volkswagen, pero por primera vez desde 2017 la posibilidad de que la marca italiana vuelva a cambiar de propietario está oficialmente encima de la mesa.