Hace apenas cinco años recorrer más de 400 kilómetros con un coche eléctrico parecía un reto. Hoy, la realidad es muy distinta. La evolución de las baterías, las plataformas de 800 voltios, la mejora en la eficiencia de los motores y la optimización aerodinámica han permitido que numerosos modelos superen los 600 kilómetros, mientras que algunos ya rozan los 1.000 kilómetros de autonomía homologada según el ciclo WLTP.
Para elaborar este ranking se han tenido en cuenta las versiones con mayor autonomía disponibles o anunciadas para el mercado español durante 2026, utilizando los datos oficiales facilitados por los fabricantes.
|
Posición |
Modelo |
Autonomía WLTP |
|
1 |
Lucid Air Grand Touring |
Hasta 960 km |
|
2 |
Hasta 925 km |
|
|
3 |
BMW iX3 50 xDrive |
Hasta 805 km |
|
4 |
Hasta 790 km |
|
|
5 |
Hasta 753 km |
|
|
6 |
Tesla Model 3 Gran Autonomía |
Hasta 750 km |
|
7 |
Tesla Model S Long Range |
Hasta 744 km |
|
8 |
Hasta 709 km |
|
|
9 |
Polestar 3 Long Range |
Hasta 706 km |
|
10 |
Hasta 614 km |
Aunque las cifras homologadas superan ampliamente los 600 kilómetros, la realidad es que la mayoría de los conductores españoles recorren menos de 50 kilómetros al día.
Por ello, un vehículo con entre 450 y 550 kilómetros de autonomía WLTP suele ser más que suficiente para un uso diario e incluso para realizar viajes largos aprovechando la red de carga rápida.
La autonomía ya no es el único factor importante.
Cada vez más fabricantes ofrecen arquitecturas eléctricas de 800 voltios, capaces de recuperar entre 250 y 350 kilómetros en apenas 15 o 20 minutos en estaciones de carga ultrarrápida.
Modelos como el Audi A6 e-tron, Porsche Taycan, Hyundai IONIQ 6, Kia EV6 o el nuevo BMW iX3 destacan especialmente en este apartado.
Los SUV continúan liderando las ventas gracias a su versatilidad, aunque las berlinas siguen siendo las reinas de la eficiencia aerodinámica.
Por ese motivo, modelos como el Lucid Air, el Mercedes EQS, el Tesla Model S o el Volkswagen ID.7 consiguen autonomías superiores a la mayoría de los todocaminos.
La evolución tecnológica está reduciendo una de las principales preocupaciones de los conductores: la autonomía.
La llegada de nuevas baterías, una red de carga cada vez más extensa y el lanzamiento de modelos con autonomías cercanas a los 800 o incluso 900 kilómetros están acelerando la transición hacia la movilidad eléctrica.
Todo apunta a que los próximos años estarán marcados por una nueva generación de vehículos más eficientes, con tiempos de carga reducidos y precios cada vez más competitivos.