El automóvil español está viviendo un cambio que hace apenas unos años parecía imposible. Las marcas chinas ya representan el 16,65% de las matriculaciones de turismos en España durante julio de 2026, su máximo histórico hasta la fecha.
En total, las firmas de origen chino o con un vínculo empresarial con China matricularon 16.974 turismos en julio, sobre un mercado total de 101.949 unidades. En los siete primeros meses del año acumulan 110.257 coches, lo que supone ya el 14,71% del mercado español.
El dato permite hacerse una idea de la velocidad del cambio: prácticamente uno de cada seis coches matriculados en España en julio pertenece ya a este ecosistema de marcas.
Y lo más importante es que la ofensiva china no está protagonizada por una única compañía.
Hay dos nombres que destacan claramente sobre el resto: BYD y MG.
BYD matriculó 3.899 coches en julio, con 26.759 unidades acumuladas entre enero y julio. MG, por su parte, consiguió 3.688 matriculaciones en julio y alcanza ya 28.825 unidades en el acumulado del año.
Además, ambas marcas ya tienen modelos que aparecen habitualmente entre los coches más vendidos de España.
El MG ZS fue el séptimo turismo más vendido del mercado español en julio, con 1.958 unidades, mientras que el BYD Atto 2 alcanzó las 1.522 matriculaciones y se situó en el puesto 13 del ranking mensual.
Esto es especialmente relevante porque demuestra que las marcas chinas ya no dependen únicamente de pequeños volúmenes de coches eléctricos.
Están entrando directamente en los segmentos de mayor demanda: SUV, híbridos, híbridos enchufables y eléctricos.
BYD es probablemente el ejemplo más evidente de la transformación del mercado. La compañía ha pasado de ser una marca prácticamente desconocida para el comprador español a convertirse en uno de los fabricantes con mayor crecimiento.
En julio matriculó 3.899 coches y acumula 26.759 unidades en 2026. Entre sus modelos destacan el Atto 2, con 9.947 unidades acumuladas, y el Seal U, que alcanza 7.500 matriculaciones.
El Atto 2, además, ya está entre los modelos más vendidos de todo el mercado español.
La estrategia de BYD también es diferente a la de muchos fabricantes que apostaron exclusivamente por el coche eléctrico. La marca ofrece una gama cada vez más amplia de eléctricos e híbridos enchufables, lo que le permite atacar a un público mucho mayor.
La propia compañía cerró el primer semestre con 22.859 vehículos enchufables matriculados en España y un crecimiento del 124,2% respecto al mismo periodo del año anterior.
El segundo gran protagonista es MG. La marca, perteneciente al grupo chino SAIC, consiguió 3.688 matriculaciones en julio y 28.825 en el acumulado del año.
Su posición resulta especialmente llamativa porque MG ya aparece en el Top 10 de fabricantes del acumulado anual, por delante de numerosas marcas europeas con décadas de presencia en España.
El MG ZS es su gran caballo de batalla. En julio vendió 1.958 unidades y terminó como el séptimo coche más vendido de España.
Pero MG no se limita al SUV ZS. La marca está ampliando rápidamente su oferta con modelos como el MG3, MG S5, MG S9 y diferentes alternativas electrificadas.
Su fórmula combina precios competitivos, equipamiento abundante y una gama adaptada a las preferencias del comprador español.
Si hay dos marcas que están sorprendiendo especialmente son Omoda y Jaecoo, ambas pertenecientes al grupo Chery. En julio Omoda matriculó 1.858 unidades, mientras que Jaecoo sumó otras 1.497.
Entre las dos alcanzaron 3.355 coches en un solo mes y acumulan más de 23.000 unidades en los siete primeros meses del año.
El Omoda 5 fue uno de los grandes protagonistas, con 1.212 unidades en julio y 9.276 acumuladas. También destaca el Jaecoo 5, que registró 827 matriculaciones en julio y alcanza ya 4.035 unidades en 2026.
La velocidad con la que han conseguido entrar en el mercado español es especialmente significativa.
De hecho, durante el primer semestre Omoda y Jaecoo ya habían superado conjuntamente las 19.700 unidades, situándose por encima de fabricantes históricos como Citroën, Nissan y Ford en ese periodo.
Hay una marca que merece un capítulo aparte: Ebro.
Ebro es una marca española, pero sus vehículos utilizan tecnología y plataformas del grupo chino Chery y se fabrican en Barcelona.
Por eso, algunas estadísticas incluyen a Ebro dentro del ecosistema de marcas con vínculo chino. En julio matriculó 2.511 vehículos y acumula 16.450 en lo que va de año.
El Ebro S700 fue su modelo más vendido, con 1.158 unidades en julio. Su caso resulta especialmente interesante porque demuestra que la transformación de la industria española no consiste únicamente en importar coches fabricados en China.
También está apareciendo un modelo de colaboración entre fabricantes españoles y grupos asiáticos, con producción en territorio nacional.
Otra de las marcas que merece especial atención es Geely.
En julio matriculó 993 vehículos, pero el dato más importante es la velocidad con la que está creciendo.
El Geely Starray EM-i consiguió 907 unidades en julio y ya suma 1.224 desde su llegada al mercado español.
En el ranking de modelos de julio terminó en el puesto 35. Puede parecer una posición modesta, pero resulta significativa teniendo en cuenta que se trata de una marca que acaba de iniciar su ofensiva comercial en España.
Y Geely tiene además un enorme ecosistema industrial detrás, con participación en diferentes marcas y proyectos internacionales.
El caso de Leapmotor es todavía más peculiar. La marca china mantiene una alianza estratégica con Stellantis, que le proporciona una importante infraestructura comercial para crecer en Europa.
En julio Leapmotor matriculó 952 unidades en España y alcanza 3.691 en el acumulado del año.
El Leapmotor B10 fue su modelo más vendido, con 611 unidades en julio.
El SUV eléctrico ya suma 1.760 matriculaciones desde enero y ocupa una posición cada vez más visible dentro del mercado español.
La alianza con Stellantis es un ejemplo de cómo los fabricantes tradicionales están optando también por colaborar con compañías chinas en lugar de competir exclusivamente contra ellas.
La ofensiva china no termina en BYD, MG o Chery.
Changan consiguió 585 matriculaciones en julio y 2.360 en el acumulado. Su modelo más importante es el Deepal S05, con 522 unidades en julio.
Por su parte, XPeng alcanzó 259 unidades en julio y 1.361 en los siete primeros meses del año.
Aunque sus volúmenes todavía están lejos de BYD o MG, su posicionamiento es diferente: apuesta especialmente por tecnología, electrificación, software y conducción avanzada.
El crecimiento de estas marcas demuestra que el mercado chino no está llegando a España con una única estrategia.
Hay fabricantes que compiten por precio, otros por tecnología, otros por electrificación y otros por una combinación de todos estos elementos.
Dongfeng todavía registra cifras pequeñas en comparación con los líderes.
En julio matriculó 14 unidades y acumula 127 en 2026.
Sin embargo, su importancia va mucho más allá de esas cifras actuales.
El grupo está impulsando diferentes proyectos y marcas para ganar presencia en Europa y, especialmente, en España.
Uno de los movimientos más llamativos ha sido la recuperación de Galloper, que ha comenzado a preparar su desembarco de la mano de Dongfeng y Nissan. En julio se matricularon las primeras unidades de esta nueva etapa.
Las nuevas marcas chinas ya están llegando. Y aquí aparece quizá el dato que mejor explica lo que puede suceder durante los próximos años.
En julio se estrenaron en España Lepas y Exlantix, ambas vinculadas al grupo Chery.
Lepas matriculó sus primeras 21 unidades, mientras que Exlantix registró cuatro.
Son cifras testimoniales, pero el mensaje es mucho más importante que el volumen actual.
Estas marcas están comenzando a construir su red comercial y a introducir sus primeros modelos.
También están apareciendo o creciendo marcas como:
- ZeekrAlgunas todavía venden muy pocas unidades. Otras ya han conseguido entrar en las clasificaciones de ventas.
Pero todas forman parte de una tendencia común: la oferta de marcas asiáticas en España no deja de crecer.
El dato global resulta todavía más impresionante.
En julio, más de 30 marcas con algún tipo de vínculo con China matricularon vehículos en España.
El conjunto alcanzó las 16.974 unidades, frente a las 101.949 del mercado total, lo que supone una cuota del 16,65%.
En el acumulado de enero a julio, el grupo suma 110.257 matriculaciones, con una cuota del 14,71%.
La diferencia entre ambos porcentajes también es importante.
Si durante los siete primeros meses las marcas con vínculo chino tienen un 14,71% de cuota, en julio han subido hasta el 16,65%.
Eso significa que están creciendo más rápido que el conjunto del mercado.
Las cifras de julio dejan una clasificación muy clara:
|
Marca |
Julio 2026 |
Enero-julio 2026 |
|
MG |
3.688 |
28.825 |
|
BYD |
3.899 |
26.759 |
|
Ebro* |
2.511 |
16.450 |
|
Omoda |
1.858 |
15.066 |
|
Jaecoo |
1.497 |
8.087 |
|
Geely |
993 |
1.383 |
|
Leapmotor |
952 |
3.691 |
|
Changan |
585 |
2.360 |
|
Lynk & Co |
316 |
2.187 |
|
XPeng |
259 |
1.361 |
|
GWM |
53 |
80 |
|
Zeekr |
38 |
72 |
|
Lepas |
21 |
21 |
|
Dongfeng |
14 |
127 |
*Ebro es una marca española con fuerte vinculación tecnológica e industrial con el grupo chino Chery.
Este es probablemente el cambio más importante.
Durante años, la principal ventaja de los fabricantes chinos parecía ser el precio. Ahora la situación es diferente.
Los nuevos modelos llegan con tecnología avanzada, grandes pantallas, sistemas de asistencia a la conducción, baterías de mayor capacidad, sistemas híbridos enchufables con elevada autonomía eléctrica y un equipamiento de serie muy completo.
El objetivo ya no es únicamente vender un coche barato. Es ofrecer más tecnología por el mismo dinero.
Y esta estrategia está funcionando especialmente bien en España, donde el precio de compra continúa siendo uno de los principales factores a la hora de elegir vehículo.
Para Volkswagen, Renault, Stellantis, BMW, Mercedes, Peugeot, Opel, Ford y el resto de fabricantes tradicionales, la situación supone un desafío creciente.
Las marcas chinas están entrando precisamente en los segmentos que concentran buena parte de las ventas:
Y lo hacen con gamas que se renuevan rápidamente.
Además, algunas marcas tradicionales están recurriendo precisamente a alianzas con fabricantes chinos para acelerar su transición tecnológica.
Leapmotor y Stellantis es uno de los ejemplos más claros.
El mercado europeo está pasando así de una situación en la que los fabricantes tradicionales competían entre sí a otra mucho más compleja, en la que China se ha convertido en un nuevo bloque industrial y tecnológico.
España es especialmente importante para esta ofensiva. Igualmente, es uno de los principales mercados europeos de automóviles y cuenta además con una potente industria de fabricación.
La llegada de nuevas marcas chinas puede tener dos efectos simultáneos.
Por un lado, más competencia para los fabricantes tradicionales y precios potencialmente más ajustados para los consumidores.
Por otro, nuevas inversiones, acuerdos industriales y oportunidades para fábricas españolas.
El caso de Ebro en Barcelona demuestra que la llegada de capital y tecnología china no tiene por qué limitarse a la importación de vehículos.
El 16,65% alcanzado en julio puede ser solo el principio. Las marcas con vínculo chino ya tienen una cuota acumulada del 14,71% en 2026 y continúan incorporando modelos y fabricantes.
La llegada de nuevas firmas, la expansión de las redes de concesionarios y el lanzamiento de nuevos híbridos y eléctricos pueden seguir aumentando su presencia durante la segunda mitad del año.
Hace solo unos años, hablar de una cuota cercana al 17% de marcas chinas en España habría parecido exagerado.
Hoy es un dato real. Y el mercado español ya tiene que contar con ellas como uno de sus grandes bloques.
La batalla por el automóvil del futuro ya no se libra únicamente entre Volkswagen, Renault, Toyota, Hyundai, Kia o Stellantis.
China ha entrado en la partida y, por las cifras de julio, lo ha hecho para quedarse.