Con temperaturas cada vez más extremas en las ciudades, Michelin ha decidido llevar su capacidad de innovación más allá de la movilidad. Su nuevo proyecto, OYA Urban Tree, utiliza una estructura inflable de gran tamaño para generar sombra de forma rápida y flexible allí donde los árboles o las instalaciones permanentes no son una opción.
Cuando se habla de Michelin, la mayoría de los aficionados al motor piensa inmediatamente en neumáticos, competición y movilidad. Sin embargo, el grupo francés lleva años ampliando el alcance de su investigación tecnológica hacia ámbitos tan diversos como los materiales avanzados, la movilidad sostenible y las soluciones para la adaptación climática. La última muestra de esta estrategia es OYA Urban Tree, una innovadora estructura de sombra inteligente que acaba de entrar en una nueva fase de desarrollo.
El proyecto nace a partir del prototipo experimental denominado “Sombrero”, desarrollado por los equipos del Michelin Innovation Lab con el objetivo de responder a uno de los grandes desafíos de las ciudades modernas: el incremento de las temperaturas extremas y la necesidad de crear espacios de confort térmico en zonas urbanas y recintos para eventos.
Más de 260 metros cuadrados de sombra desplegable
La solución desarrollada por Michelin consiste en una gran estructura inflable capaz de generar más de 260 metros cuadrados de sombra proyectada. Su diseño ligero permite una instalación rápida y reversible, sin necesidad de recurrir a cimentaciones o infraestructuras permanentes.
Esta flexibilidad convierte a OYA Urban Tree en una alternativa especialmente interesante para plazas, zonas peatonales, espacios públicos temporales, festivales, eventos deportivos o áreas urbanas donde la plantación de arbolado o la construcción de estructuras fijas resulta compleja o directamente inviable.
El concepto ya ha sido probado en dos ocasiones en Toulouse, donde recibió una positiva acogida por parte de los usuarios y demostró su capacidad para operar en condiciones reales.
Tecnología derivada de la experiencia industrial de Michelin
Aunque pueda parecer un proyecto alejado del mundo del automóvil, OYA Urban Tree aprovecha conocimientos directamente relacionados con las competencias históricas de Michelin. El desarrollo se apoya en la experiencia del fabricante en materiales avanzados, diseño estructural, ingeniería industrial y procesos de fabricación de alto rendimiento.
La compañía considera esta iniciativa como un ejemplo de transferencia tecnológica desde sus centros de investigación hacia soluciones capaces de generar un impacto directo en la sociedad.
Una startup para acelerar la comercialización
Con el objetivo de transformar el prototipo en un producto comercial, Michelin ha confiado en Scale-Up Booster para estructurar el proyecto empresarial y acelerar su industrialización.
Como resultado de esta colaboración nace la startup OYA Urban Tree, que contará con un equipo especializado en desarrollo industrial y expansión internacional. Además, el equipo creador del proyecto dentro de Michelin seguirá vinculado mediante un Consejo Asesor, que garantizará la transferencia de conocimiento y la continuidad tecnológica.
Objetivo: expansión internacional en 2026
La nueva compañía ya ha iniciado una ronda de financiación destinada a respaldar las fases de industrialización y despliegue comercial.
Los planes anunciados contemplan una primera comercialización durante 2026 y el inicio de una expansión internacional ese mismo año, con especial atención a los mercados europeos y estadounidense, donde las olas de calor urbanas se están convirtiendo en un reto creciente para administraciones y organizadores de grandes eventos.
Michelin amplía su papel como actor tecnológico
La apuesta por OYA Urban Tree confirma la evolución de Michelin desde su tradicional papel como fabricante de neumáticos hacia una compañía tecnológica con capacidad para desarrollar soluciones en ámbitos muy diversos.
En un contexto marcado por el cambio climático y la adaptación de las infraestructuras urbanas a condiciones meteorológicas cada vez más extremas, iniciativas como esta muestran cómo el conocimiento acumulado por la industria de la movilidad puede encontrar aplicaciones innovadoras más allá de la carretera.