La Dirección General de Tráfico (DGT) afronta el verano de 2026 con una previsión histórica: más de 104 millones de desplazamientos de largo recorrido por carretera entre el 1 de julio y el 31 de agosto. La cifra supone un incremento del 3,7 % respecto al pasado verano, cuando por primera vez se superó la barrera de los 100 millones de viajes.
Del total previsto, 49,7 millones de desplazamientos se concentrarán en julio y 54,5 millones durante el mes de agosto, un periodo en el que la movilidad volverá a estar marcada por las salidas escalonadas, los cambios de quincena y los desplazamientos de fin de semana hacia las zonas de costa, montaña y segundas residencias.
Cuatro operaciones especiales para gestionar el tráfico
Como viene siendo habitual, la Operación Verano 2026 se estructura en cuatro grandes dispositivos especiales:
- Primera Operación Especial: del 3 al 5 de julio.
- Operación Especial 1 de agosto: del 31 de julio al 2 de agosto.
- Operación Especial 15 de agosto: del 14 al 16 de agosto.
- Operación Retorno del verano: del 28 al 31 de agosto.
La primera de ellas arranca este viernes 3 de julio a las 15:00 horas y finalizará en la medianoche del domingo 5. Durante esos tres días la DGT prevé 4,8 millones de desplazamientos de largo recorrido, con especial intensidad en las principales vías de salida de las grandes ciudades.
El organismo espera importantes retenciones durante la tarde del viernes y la mañana del sábado en dirección a los destinos vacacionales, mientras que el domingo por la tarde el tráfico se concentrará en sentido de regreso hacia los grandes núcleos urbanos.
Primer verano con la V-16 conectada como elemento obligatorio
Una de las principales novedades de este verano afecta al equipamiento obligatorio de los vehículos. Desde el pasado 1 de enero, todos los conductores deben utilizar la baliza luminosa V-16 conectada para señalizar una avería o incidente que obligue a detener el vehículo en la vía.
Además de mejorar la visibilidad sin necesidad de abandonar el coche para colocar los antiguos triángulos de emergencia, la V-16 conectada transmite automáticamente la ubicación del vehículo a la plataforma DGT 3.0. Esta información se distribuye en tiempo real a los navegadores, aplicaciones de movilidad y paneles de mensaje variable de las carreteras, permitiendo que otros conductores conozcan la incidencia antes de llegar al punto afectado.
La implantación del sistema también está proporcionando a la DGT una fotografía mucho más precisa de lo que ocurre en la red viaria. Según los datos del organismo, mientras que en 2025 se registraban unas 8.600 incidencias mensuales en carreteras interurbanas, actualmente la cifra supera las 69.000 incidencias al mes gracias al envío automático de información desde estos dispositivos.
Un verano con más tráfico... y más riesgos
El incremento de la movilidad durante el verano no solo se traduce en más vehículos circulando. También aumenta el tráfico en carreteras secundarias, los desplazamientos nocturnos y la presencia de ciclistas, motoristas y peatones, especialmente en zonas turísticas.
A ello se suman los tradicionales cambios de quincena y los retornos dominicales, momentos en los que las retenciones pueden prolongarse hasta bien entrada la noche.
Por este motivo, la DGT insiste en la importancia de planificar el viaje con antelación, revisar el estado del vehículo, evitar las horas de mayor intensidad circulatoria y consultar el estado de las carreteras antes de iniciar cualquier desplazamiento.
Nuevo teléfono 018 para víctimas de siniestros de tráfico
Otra de las novedades de este año es la puesta en marcha del 018, un servicio gratuito y confidencial destinado a ofrecer apoyo a las personas afectadas por un siniestro vial.
Disponible desde el pasado mes de abril, funciona los 365 días del año entre las 8:00 y las 21:00 horas, presta atención en más de cincuenta idiomas y proporciona orientación psicológica, social, legal y médica tanto a víctimas como a familiares y allegados.
La DGT recuerda que este servicio no sustituye a los teléfonos de emergencia y está concebido para atender a las personas una vez superada la fase inmediata del accidente.
Con unas cifras de movilidad que volverán a marcar un récord este verano, el principal reto será compatibilizar el elevado volumen de desplazamientos con una reducción de la siniestralidad. Para ello, el organismo confía tanto en el despliegue de sus operaciones especiales como en la colaboración de los conductores, cuyo comportamiento seguirá siendo el factor más determinante para que las vacaciones concluyan sin incidentes.