www.motorpoint.com

Prueba

Prueba Volkswagen Caravelle Trendline Edition 2.0 TDI 4 Motion

Gran espacio, confort y versatilidad

miércoles 04 de junio de 2014, 14:16h
Prueba Volkswagen Caravelle Trendline Edition 2.0 TDI 4 Motion

Hace pocos meses, el equipo de pruebas de Motorpoint, sometía a test al Volkswagen California. Pues bien, ahora le llega el turno al Volkswagen Caravelle, un espacioso vehículo considerado comercial, aunque con aires de gran monovolumen. Su mayor virtud es el espacio y la múltiples posibilidades para la carga de objetos o bultos. Además es muy práctico para familias numerosas, pues a parte de ofrecer hasta ocho plazas, mantiene una gran capacidad de maletero, apta para el equipaje de la familia. Gran variedad de motorizaciones, y ahora también con tracción a las cuatro ruedas. 

Motorpoint

El Volkswagen Caravelle es un vehículo destinado, fundamentalmente, a la búsqueda de espacio, confort y capacidad de carga. Ofrece una longitud de 5,2 m, 1,90 m de ancho y 1,97 m de alto. Gracias a estas características, encontramos una fantástica habitabilidad, aunque también muchos invonvenientes a la hora de circular por grandes ciudades, o "callejear" por zonas de estrechas dimensiones. Además, la maniobra de aparcamiento es muy dificultosa, de no ser por el asistente acústico que aportaba la unidad de prueba. 

Motorizaciones

El abánico de propulsores es bastante amplio, destacando el nuevo bloque BiTDI, que ofrece dos turbos y una elevada potencia. Para esta ocasión ha sido escogida la variante más demandada, y también más popular. Se trata del 2.0 TDI que desarrolla 140 CV de potencia. En principio, y dadas las dimensiones y el peso del vehículo, puede parecer que el motor es pequeño y por consiguiente insuficiente para mover con soltura el monovolumen. Pues no es así. Este motor mueve al Caravelle de forma continua y suficiente. por supuesto no podemos hablar de un coche prestacional, cuyas aceleraciones sean vertiginosas, ni mucho menos, aunque resulta muy eficiente para movernos con cierta soltura, y sobre todo en términos de consumo, pues es bastante económico, ya que, en la prueba, el consumo medio se ha cifrado en torno a los 8,2 y 8,4 litros/100 Km. 

Esta variante equipaba la tracción 4Motion, o lo que es lo mismo, tracción a las cuatro ruedas. Es interesante elegirla, pues la estabilidad y la adherencia mejora notablemente, por lo menos, comparando el Volkswagen California, de tracción delantera, con el Caravelle. Ahora bien, debemos mencionar un dato, y es que el incorporar este tipo de tracción nos vamos a encontrar con un aumento, no demasiado significativo, del consumo. 

 

Comportamiento

En este apartado encontramos algunos pros y contras. El monovolumen resulta muy confortable para circular por carretera, pues la amplia visibilidad y la altura, son un plus a la hora de tener mayor control sobre el vehículo, independientemente de la longitud y los ángulos muertos, que gracias a los enormes espejos retrovisores, son muy pocos los lugares de baja visibilidad. Es un coche bastante cómodo en general, aunque el largo recorrido de las suspensiones, provoca ciertos balanceos, que se acentúan de forma notable cada vez que circulamos más atrás del monovolumen, es decir, en las últimas plazas traseras. El rebote de los desniveles se hace notar y mucho en esta posición. 

La firmeza de la dirección cumple con nota en las funciones de maniobrabilidad ciudadanas, aunque sería conveniente un tacto más firme a la hora de circular por carretera a grandes velocidades, como a 100 o 120 Km/h, pues nos crea un poco de inseguridad. 

Interior

El habitáculo interior se asemeja mucho a la gama de vehículos Volkswagen, aunque con punto extra en cuanto a sus rivales, y es que el Caravelle, tiene una calidad impropia en este tipo de vehículo. Su terminación está a un nivel bastante alto, con el volante y el pomo del cambio en cuero, y unos plásticos de gran calidad. 

El panel de instrumentación es muy claro, así como, los mandos de la consola central, que resultarán muy familiares si ya hemos subido en otros Volkswagen, pues su estructura es la misma. En la parte del cenicero, nos encontramos con algunos inconvenientes si circulamos como pasajero al lado del conductor, pues al abrirlo las rodillas pueden golpear con esta parte del vehículo. 

La entrada y salida del vehículo es fácil y sencilla, sobre todo, gracias a los asideros situados en los marcos de las puertas, con los que podemos ayudarnos para subir. Ahora bien, el acceso a las plazas traseras solo puede llevarse a cabo por uno de los laterales del coche, pues en el lado izquierdo carece de puerta corrediza. 

Lo más destacable del interior, a parte de la magnífica refrigeración, son las ocho plazas que se encuentran ubicadas dentro de él. Además, su modularidad es muy completa, teniendo la posibilidad de abatir, plegar o mover las plazas de muchas formas para encontrar la mejor relación entre espacio/carga. 

 

Conlcusión

A favorEn contra
ConsumoPrecio
HabitabilidadVisibilidad exterior
ConfortEstabilidad


¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (1)    No(0)

+
0 comentarios