Hace años veíamos la primera versión del Polo más potente de la su historia, el GTI, que desarrollaba 130 CV. Más tarde, se pasó al motor de 150 CV, todos ellos turboalimentados, y que desarrollaban unas prestaciones asombrosas. Como no es para menos, en esta última generación la potencia continúa elevandose hasta los 180 CV.
La versión GTI, del utilitario de la marca, adopta el propulsor TSI, con 1,400 c.c. Es el mismo motor que se ha visto en modelos como el Scirocco de 160 CV, o el Golf, aunque en este caso con un incremento de potencia de 20 CV.
El vehículo puede equiparse con el excelente cambio automático DSG de 7 velocidades, para conseguir un nivel mayor de prestaciones, y conseguir una aceleración de 0-100 km/h en 6,9 segundos. Todo esto, se consigue gracias a su reducido peso, y al par máximo de 250 NM. Lo más destacable del modelo, aparte de su elevada potencia, es el escaso consumo, ya que según cifras oficiales, tan sólo cumple un consumo medio de 5,9 L/100 km.
Gracias a los avances tecnológicos de sus hermanos mayores, así como las evoluciones de los chasis de éstos, ofrece una conducción muy deportiva y llena de sensaciones, capaces de ser la alternativa "barata" del Golf GTI o el Scirocco 2.0 TSI.
El diseño es más deportivo que las versiones actuales, con llantas de mayor tamaño, nuevos paragolpes específicos para esta versión y un interior que destaca por un diseño muy deportivo, casi idéntico al del Golf GTI, así como una calidad a la altura de un vehículo de segmento mayor.
Un vehículo destinado a aquellos jóvenes a los que les guste la potencia y las sensaciones puras, acompañado de un diseño bastante atrevido, aunque sin ser extravagante.