El sucesor del actual Bugatti veyron está a punto de ver la luz, con unas prestaciones alucinantes, capaces de superar los 400 km/h de velocidad máxima.
El grupo Volkswagen (VW Group), continúa su paso para alcanzar de nuevo, el vehículo de serie más rápido del mundo. Como ya ocurriera hace algunos años, con el lanzamiento del Veyron, la marca alemana, quiere suceder al modelo, con otro todavía más potente, más rápido y más ligero.
El propulsor que equipará seguirá siendo el 8.0 litros W16, aunque con una potencia mayor de 1.200 CV. Todo ello, alimentado con cuatro turbocompresores, asociado a una caja automática de doble embrague y siete velocidades. El empuje que desarrolla el vehículo es impactante, ya que obtiene un Par máximo de motor de 1.500 Nm, por lo que consigue una aceleración de 0-100 km/h en sólo 2,5 segundos, es decir, como una moto de alta cilindrada.
Para conseguir todas estas cifras, no sólo se ha trabajado en la parte mecánica, sino que también se ha hecho incapié en la función de la carrocería, ya que, la marca germana, en colaboración con Lamborghini, ha querido mantener el peso total, de la estrucutra monocasco, en apenas 1.800 Kg. Esto se ha conseguido, incluyendo múltiples materiales en carbono, llantas de aleación ligera, y vidrios de alta resistencia pero de escaso peso.
Su puesta de largo, se espera para el próximo año 2012, y su fabricación comenzaría un año después en 2013, con un precio de 1,2 millones de euros. Una cifra destinada a pocos, muy pocos bolsillos.