La crisis mundial se está solapando con la crisis del sector editorial y los cambios de consumo que introducen los medios digitales, y el resultado de todo ello son más de 500 revistas cerradas en Estados Unidos en 2008, entre ellas cabeceras importantes e históricas, y siguen cayendo.
El de las revistas de papel es uno de los sectores que ha quedado más débil frente a Internet: los mecanismos de edición, producción y distribución invalidan cualquier intento de mostrar novedades frente a medios digitales que tardan no semanas ni días, sino minutos en dar esa información; y la credibilidad de los medios que viven de sus anunciantes suele estar por debajo de la que tienen los blogs, que carecen de esas presiones.
Los datos son claros, aunque algunos medios en papel traten de disimularlo. Revistas especializadas en el sector de automoción que vendían hace solo tres años, más de 30.000 ejemplares, pocas ahora superan los diez mil. Es una realidad que está causando importantes estragos en este importante sector.
Si a esto le añadimos el recorte publicitario que las marcas han hecho en sus inversiones publicitarias en estos soportes, no es de extrañar el constante cierre de publicaciones en papel. El último caso ha sido el de la “Guía del Comprador de Coches" y “Coches de Ocasión” por el Grupo Semana, que ha dejado en el paro a más de doce personas.
Es evidente que la proliferación de medios en Internet ha inclinado a muchos lectores de las publicaciones en papel a utilizar la información digital, por ser gratuita, más actual e interactiva, acompañada de videos descriptivos y pruebas en el mismo soporte. Nada que ver con el esfuerzo que están haciendo estas publicaciones de papel, en continuo y notable descenso en su difusión.
Es una pena, pero esta es la realidad. Muchos grupos editoriales de importancia esta deshaciéndose de sus publicaciones especializadas en papel. Los jóvenes no compran medios de este tipo. Prefieren consultar Internet, bien a través de sus ordenadores o de la telefonía móvil, a los que se suman las tabletas de última generación.
La única salida que cabía –hablamos en pasado- era la faceta de la opinión. Sin embargo, los comentaristas de nivel han abierto sus propias páginas web donde opinan y comentan, asi como en las redes sociales.
Los periódicos, que también están sufriendo bastante, buscan soluciones creativas: el New York Times experimenta con la impresión bajo demanda en los mismos terminales de recogida de periódicos. En el laboratorio lo llaman el Custom Times y permitiría seleccionar los contenidos e imprimir la edición personalizada al momento.