Automoción
09/06/2026@13:21:46
Las marcas chinas desembarcan en Europa con buenos coches, mucha batería y grandes pantallas. Traen precio, tecnología y esa prisa tan de los chinos por parecer futuro antes de haber construido memoria. Pero el automóvil no se conquista solo con cifras, sino con personalidad. Y ahí empieza el problema: cuando todas prometen inteligencia, electrificación y conectividad, ninguna termina de decirnos quién es. Europa no será solo una batalla de prestaciones. Será una batalla por dejar de parecerse entre ellas.