CUPRA da un paso clave en su ofensiva eléctrica con la actualización del Tavascan. La llegada de una versión más asequible, junto a un interior más digital, nuevas funciones inteligentes y mejoras en autonomía y equipamiento, refuerzan su apuesta por combinar diseño, prestaciones y tecnología en el segmento SUV eléctrico premium.
El CUPRA Tavascan evoluciona con una actualización que refuerza su posicionamiento como uno de los SUV coupé eléctricos más sugerentes del panorama actual. Sin alterar su lenguaje de diseño expresivo ni su marcada vocación dinámica, la firma española introduce mejoras clave en tecnología, confort y accesibilidad.
La gran novedad es la incorporación de una versión de acceso de 140 kW (190 CV), asociada a una batería de 58 kWh que homologa hasta 435 kilómetros de autonomía. Esta variante democratiza el acceso al universo CUPRA sin diluir su esencia, situándose junto a las conocidas versiones Endurance y VZ, que elevan las prestaciones hasta los 340 CV y 552 km de alcance.
En el habitáculo, la digitalización da un paso adelante con un nuevo Digital Cockpit de 10,25 pulgadas y un sistema de infoentretenimiento de 15 pulgadas basado en Android, más intuitivo y conectado. La experiencia se completa con funciones como la llave digital, climatización inteligente predictiva y la integración de carga rápida para dispositivos.
El refinamiento también alcanza al confort y la vida a bordo, con soluciones como la tecnología Vehicle-to-Load, que convierte al Tavascan en una fuente de energía móvil, y un sistema de sonido premium desarrollado junto a Sennheiser, ahora optimizado para ofrecer una experiencia acústica más inmersiva.
En materia de seguridad, el modelo incorpora la última evolución de sus asistentes a la conducción, con funciones avanzadas que amplían la capacidad predictiva y la intervención autónoma del vehículo.