Hemos viajado hasta Asturias para poner a prueba el nuevo CUPRA Raval Endurance de 210 CV y 446 km de autonomía. Lo hemos conducido por ciudad, autovía y carreteras de curvas para descubrir si este eléctrico de apenas 4,05 metros es realmente un urbano o puede convertirse también en un coche para disfrutar de la carretera.
Hay coches eléctricos que nacen para moverse por ciudad y otros que intentan demostrar que la electrificación no tiene por qué acabar con el placer de conducir. El nuevo CUPRA Raval pertenece claramente al segundo grupo.
Nos hemos desplazado hasta Asturias para probar el CUPRA Raval Endurance, la versión que combina 210 CV, una batería de 52 kWh netos y hasta 446 kilómetros de autonomía homologada. Lo hemos conducido por ciudad, carreteras secundarias, autovía y tramos de curvas para comprobar si el pequeño eléctrico español está a la altura de las expectativas que genera su apellido CUPRA.
Y lo primero que queda claro es que la marca no se ha limitado a coger un pequeño eléctrico y cambiarle el logo. El Raval tiene una puesta a punto específica, una carrocería de solo 4,05 metros, un maletero de 441 litros y un motor eléctrico que entrega 210 CV (155 kW) al eje delantero. Es decir, unas cifras que hace no demasiado tiempo parecían propias de coches mucho más grandes.
Asturias, el escenario perfecto para ponerlo a prueba
La presentación nacional nos permitió comprobar el Raval en un escenario especialmente exigente. Asturias combina carreteras estrechas, curvas, desniveles, zonas urbanas y vías rápidas. Un buen laboratorio para descubrir qué hay realmente detrás de la imagen agresiva del nuevo CUPRA.
En ciudad, sus dimensiones son una ventaja evidente. Los 4,05 metros de longitud permiten moverse con facilidad y encontrar aparcamiento sin demasiadas complicaciones.
Pero cuando abandonamos el entorno urbano aparece la verdadera personalidad del coche. El Raval Endurance responde inmediatamente al acelerador y sus 210 CV hacen que las incorporaciones y adelantamientos sean rápidos. Como ocurre con la mayoría de los eléctricos, no hay que esperar a que un cambio de marchas o el motor alcance determinado régimen: la respuesta es instantánea.
Sin embargo, lo que más nos ha llamado la atención no es únicamente la potencia. Es el chasis.
Un eléctrico pequeño con comportamiento de CUPRA
CUPRA ha trabajado específicamente sobre la arquitectura MEB+ del Grupo Volkswagen para conseguir un comportamiento diferente. El Raval tiene el chasis 15 milímetros más bajo, vías ensanchadas en 10 milímetros y una suspensión con ajuste específico de CUPRA. También dispone de una dirección más directa y precisa, CUPRA Drive Profile y ESC Sport.
Todo esto se percibe al llegar a una carretera de curvas. El Raval entra en las curvas con rapidez, cambia de dirección con facilidad y transmite bastante confianza. La batería situada en el suelo contribuye a bajar el centro de gravedad y ayuda a mantener controlados los movimientos de la carrocería.
No estamos ante un deportivo al uso. Sigue siendo un eléctrico compacto y de tracción delantera. Pero sí es uno de esos coches que consiguen que el conductor tenga ganas de buscar una carretera secundaria en lugar de limitarse a llegar de un punto a otro.
Y eso, en un coche eléctrico de este tamaño, tiene bastante mérito.
210 CV: ¿son demasiados para un coche de 4 metros?
Probablemente no. El motor de 210 CV convierte al Raval Endurance en una de las versiones más interesantes de la gama para quien quiera combinar utilización diaria y prestaciones.
La entrega de potencia es progresiva, pero contundente cuando se solicita. En carretera permite realizar adelantamientos con rapidez y mantener ritmos de circulación en autovía sin esfuerzo.
Además, la gestión de la regeneración permite adaptar el comportamiento del coche al tipo de conducción. Las levas situadas detrás del volante ayudan a modificar la retención y aportan algo más de interacción al volante.
Igualmente, CUPRA también ha trabajado el sonido del acelerador para que la experiencia no sea completamente aséptica. Porque uno de los retos de un eléctrico que quiere ser deportivo es precisamente ese: conseguir que conducir siga teniendo emoción aunque desaparezca el sonido de un motor de combustión.
446 kilómetros de autonomía
La otra gran característica del Raval Endurance es su batería. Esta versión utiliza una batería de 52 kWh netos, con química NMC, y alcanza una autonomía homologada de hasta 446 kilómetros.
Evidentemente, los 446 kilómetros no deben interpretarse como una distancia que podamos recorrer en cualquier circunstancia. En carretera rápida, con temperaturas bajas, climatización o una conducción más dinámica, el consumo aumentará. Pero esta cifra sí cambia la utilización del coche.
Ya no hablamos únicamente de un vehículo para desplazamientos urbanos. El Raval Endurance puede plantearse como coche para utilizar durante la semana y realizar escapadas de fin de semana.
Y ahí es donde comienza a separarse de algunos eléctricos pequeños que tienen un enfoque mucho más urbano.
441 litros de maletero: una de sus grandes sorpresas
Hay otro dato que sorprende todavía más que la potencia. El Raval ofrece 441 litros de maletero. Para ponerlo en contexto, estamos hablando de un coche que mide solamente 4,05 metros.
El aprovechamiento del espacio interior es una de las virtudes de la plataforma MEB+. Las plazas traseras ofrecen un espacio razonable y permiten utilizar el coche con cuatro ocupantes sin tener la sensación permanente de estar viajando en un vehículo demasiado pequeño.
Esto amplía considerablemente su radio de acción. Porque una cosa es tener un eléctrico pequeño para desplazarse por Madrid, Barcelona o cualquier otra ciudad y otra muy diferente poder cargar el equipaje de cuatro personas y plantearse una escapada.
Un diseño que no quiere pasar desapercibido
El nombre Raval procede de uno de los barrios más conocidos y dinámicos de Barcelona. Y el coche intenta trasladar esa personalidad a su diseño.
El frontal, los grupos ópticos Full LED, las superficies marcadas y los pilotos traseros conectados mediante el diseño “coast-to-coast” hacen que el Raval sea reconocible inmediatamente. También, el logo CUPRA iluminado en la parte posterior es otro de sus elementos diferenciadores.
Asimismo, las llantas de 18 pulgadas y los diferentes colores disponibles permiten además configurar el coche con una imagen más discreta o mucho más agresiva.
Aquí CUPRA juega claramente con ventaja frente a los eléctricos que buscan una estética más convencional.
Un interior tecnológico y deportivo
El habitáculo continúa con la misma filosofía. Los asientos Sport, fabricados con tapicerías 100% recicladas, el volante deportivo con botones satélite y las levas de regeneración aportan una posición de conducción que recuerda más a un compacto deportivo que a un pequeño urbano.
La tecnología también tiene mucho peso. El Raval puede incorporar llaves digitales, carga bidireccional, sistema de sonido Sennheiser AMBEO, asistente de aparcamiento inteligente y remoto y Travel Assist 3.0, entre otros sistemas. También cuenta con un completo paquete de asistentes de seguridad y conducción.
El objetivo de CUPRA es que el equipamiento del Raval esté más próximo al de vehículos de segmentos superiores que al de un pequeño urbano de precio contenido.
Los rivales: Renault 5, Alpine A290, Peugeot E-208...
El Raval llega a un segmento que ha ganado mucho interés en los últimos meses. Uno de sus rivales más evidentes es el Renault 5 E-Tech, que ofrece un planteamiento igualmente orientado a recuperar el interés por los coches eléctricos pequeños, aunque con una filosofía estética completamente diferente.
La marca del rombo apuesta por el diseño retro. CUPRA, en cambio, se decanta por una imagen agresiva y deportiva.
Otro rival especialmente interesante es el Alpine A290, que comparte arquitectura con el Renault 5 y lleva la filosofía deportiva mucho más lejos. El Alpine puede alcanzar potencias superiores, por lo que se posiciona más claramente como un pequeño deportivo eléctrico. El Raval Endurance busca un equilibrio diferente entre prestaciones, autonomía, espacio y utilización diaria.
También hay que tener en cuenta al Peugeot E-208 y al Opel Corsa Electric, dos modelos que compiten en el mismo territorio por tamaño y utilización.
El Citroën ë-C3 y el Fiat Grande Panda eléctrico representan otra filosofía: modelos pequeños, eléctricos y orientados especialmente a la movilidad urbana y al precio.
La diferencia es que CUPRA quiere que el conductor tenga también un papel protagonista.
CUPRA Raval Endurance frente a sus rivales
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Modelo
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Potencia máxima aprox.
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Autonomía máxima aprox.
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Filosofía
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CUPRA Raval Endurance
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210 CV
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446 km
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Deportivo y urbano
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Renault 5 E-Tech
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Hasta 150 CV
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Hasta unos 410 km
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Urbano y diseño retro
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Alpine A290
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Hasta 220 CV
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Hasta unos 380 km
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Deportivo
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Peugeot E-208
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Hasta 156 CV
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Hasta unos 430 km
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Urbano
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Opel Corsa Electric
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Hasta 156 CV
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Hasta unos 429 km
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Urbano
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Citroën ë-C3
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Hasta 113 CV
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Hasta unos 440 km
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Urbano y confort
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Fiat Grande Panda eléctrico
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113 CV
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Hasta unos 320 km
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Urbano y familiar
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Las cifras pueden variar en función de la versión, equipamiento, llantas y homologación.
La clave está en el equilibrio
Después de conducirlo en Asturias, la sensación es que el Raval Endurance no busca ser el coche más radical de su categoría. Para eso está el Raval VZ de 226 CV. La versión Endurance tiene otro objetivo: ofrecer un equilibrio entre prestaciones, autonomía y utilización diaria.
Los 210 CV son suficientes para disfrutar de una carretera de curvas, mientras que los 446 kilómetros homologados amplían notablemente su radio de acción. Y los 441 litros de maletero terminan de convertirlo en un coche mucho más práctico de lo que su tamaño exterior hace pensar.
También existe un Raval más barato
CUPRA ha ampliado recientemente la gama con el Raval Plus, que se sitúa como versión de acceso. Utiliza un motor de 135 CV (99 kW) y una batería LFP de 37 kWh.
Su planteamiento es más urbano y su precio anunciado parte de 20.490 euros, aplicando descuentos de la marca, financiación y Plan Auto Plus.
Por encima encontramos el Endurance de 210 CV y, como máximo exponente de la gama, el Raval VZ de 226 CV.
De esta manera, CUPRA intenta cubrir desde el cliente que busca un eléctrico relativamente asequible para ciudad hasta quien quiere un pequeño eléctrico con un carácter mucho más deportivo.
Precio CUPRA Raval Endurance
Aquí aparece uno de los argumentos más importantes del modelo. El CUPRA Raval Endurance de 210 CV y 446 km de autonomía tiene un precio anunciado de 25.490 euros al contado, aplicando descuentos de la marca, financiación y Plan Auto Plus, según las condiciones comunicadas por CUPRA.
También se ofrece mediante CUPRA Flex por 200 euros al mes, con 48 cuotas y una entrada inicial de 6.142 euros, que puede quedar en 1.642 euros aplicando la ayuda estatal indicada por la marca. Además, el comprador puede beneficiarse, si cumple los requisitos correspondientes, de hasta 3.000 euros de deducción fiscal del 15% en el IRPF y de otros 1.000 euros vinculados al certificado de eficiencia CAES.
Por tanto, hay que distinguir entre el precio anunciado sujeto a campañas y ayudas y el coste final de la operación para cada comprador.
Conclusión: mucho más que un urbano eléctrico
Después de probar el CUPRA Raval Endurance por todo tipo de carreteras en Asturias, podemos decir que la principal sorpresa no son sus 210 CV ni siquiera sus 446 kilómetros de autonomía.
Lo más interesante es cómo CUPRA ha conseguido combinar ambas características con un tamaño muy contenido.
El Raval mide poco más de cuatro metros, pero tiene un maletero de 441 litros, ofrece espacio suficiente para utilizarlo como coche habitual y cuenta con una batería que permite pensar en algo más que desplazamientos urbanos.
Y cuando llegan las curvas, aparece el carácter CUPRA.
No es un deportivo eléctrico, pero sí es uno de esos coches que consiguen que tengas ganas de seguir conduciendo cuando ya has llegado a tu destino.
Frente a rivales como el Renault 5, el Alpine A290, el Peugeot E-208 o el Opel Corsa Electric, el Raval apuesta por una combinación muy concreta: diseño radical, comportamiento deportivo, potencia y autonomía, sin renunciar a un tamaño que sigue siendo perfectamente manejable en ciudad.
CUPRA quería romper el statu quo. Después de nuestra primera toma de contacto, queda claro que el Raval, al menos, no ha venido para pasar desapercibido.
Tres virtudes
COMPORTAMIENTO. El chasis específico de CUPRA es uno de los grandes argumentos del Raval. Es ágil, rápido de reacciones y divertido en carretera de curvas.
AUTONOMÍA. Los 446 kilómetros homologados de la versión Endurance permiten utilizarlo más allá de la ciudad.
ESPACIO. Los 441 litros de maletero son sorprendentes para un coche de 4,05 metros.
Tres defectos
SUSPENSIÓN FIRME. La puesta a punto deportiva tiene su precio y determinadas irregularidades del asfalto llegan al habitáculo con claridad.
PRECIO REAL. Las cifras más atractivas dependen de descuentos, financiación y ayudas. Es necesario calcular la operación completa.
NO ES UN COCHE PARA TODOS. Quien busque exclusivamente confort y suavidad puede encontrar alternativas más enfocadas a ese objetivo. El Raval quiere transmitir sensaciones.