Stellantis Pro One pone en marcha una nueva ofensiva en el segmento de los vehículos comerciales ligeros con la llegada de la Smart Compact Van, una propuesta que busca mejorar la funcionalidad de sus furgonetas compactas mediante una profunda optimización del espacio interior. Después de su presentación digital el pasado 18 de junio y de su debut público en el salón IAA Transportation de Hannover, la nueva configuración comienza su recorrido por carretera con las primeras pruebas de conducción destinadas a los medios de comunicación.
Más que una nueva generación de producto, estamos ante una reinterpretación de la actual plataforma de furgonetas compactas del grupo, en la que la principal novedad reside en la adaptación del habitáculo a las necesidades reales de los profesionales. La estrategia se comercializa a través de cuatro denominaciones: Citroën Berlingo Van FIRST, FIAT Professional Doblò Easy PRO, Opel Combo START y Peugeot Partner ACTIVE, con una filosofía común centrada en la practicidad, la flexibilidad y el control del coste de adquisición.
El planteamiento parte de un análisis del comportamiento de los usuarios profesionales realizado por Stellantis. Según los datos del fabricante, el 40 % de los clientes no necesita una configuración de tres plazas, mientras que los conductores trabajan solos aproximadamente el 90 % de su jornada. Una realidad que cuestiona la necesidad de mantener permanentemente una segunda fila de ocupación delantera cuando buena parte del tiempo el vehículo se utiliza para transportar herramientas, mercancías o equipamiento.
La respuesta técnica a esta demanda es el sistema Flexiseat, uno de los principales argumentos de la Smart Compact Van. Se trata de un asiento modular para el acompañante que puede plegarse para liberar espacio y transformar parcialmente la zona delantera en un área adicional de carga o almacenamiento. Esta solución permite aprovechar mejor el volumen disponible sin modificar las dimensiones exteriores del vehículo ni recurrir a una carrocería de mayor tamaño.

El Flexiseat puede combinarse con el sistema Modutable, disponible como opción, que incorpora una superficie multifuncional concebida para trabajar desde el interior del vehículo o utilizarla como mesa auxiliar durante las pausas. Una solución especialmente interesante para instaladores, técnicos de mantenimiento, comerciales y profesionales que necesitan disponer de una pequeña oficina móvil sin abandonar su herramienta de trabajo.
La modularidad se completa con otros elementos diseñados para mejorar la organización del habitáculo. La Moduconsole es una consola central extraíble que permite guardar objetos y accesorios habituales durante la jornada laboral. Por su parte, el Dashbox incorpora dos compartimentos cerrados y un portavasos, mientras que el Drivedrawer añade un cajón de almacenamiento discreto situado bajo el asiento, adecuado para transportar un ordenador portátil, una tableta, documentación o pequeños utensilios.
Otro elemento práctico es la incorporación de una toma de corriente de 220 V para alimentar dispositivos electrónicos. Este equipamiento amplía las posibilidades de utilización del vehículo como espacio de trabajo móvil, aunque su aprovechamiento dependerá de las necesidades energéticas de cada usuario y de la configuración concreta del vehículo.
Stellantis también ha tenido en cuenta a los profesionales que necesitan transportar ocasionalmente a tres ocupantes. Para ellos está disponible el sistema Moduwork, que permite incorporar una tercera plaza central y mantener una elevada versatilidad interior. Cuando el asiento no se utiliza, el sistema proporciona espacio adicional y facilita el transporte de objetos de mayor longitud mediante una abertura específica hacia la zona de carga.

Desde el punto de vista industrial, una de las ventajas de esta propuesta es que mantiene intactas las dimensiones fundamentales de la arquitectura Compact Van. La Smart Compact Van continúa disponible en dos longitudes, con una capacidad de carga útil comprendida entre 650 kg y una tonelada y un volumen de carga que oscila entre 3,3 y 4,4 m³, dependiendo de la configuración.
Estas cifras permiten mantener su posicionamiento dentro de uno de los segmentos más importantes del mercado de vehículos comerciales ligeros, especialmente para empresas de reparto, autónomos y pequeñas flotas. No obstante, será necesario comprobar cómo afectan los diferentes elementos modulares a la capacidad de carga efectiva y a la distribución de pesos, dos parámetros fundamentales cuando el vehículo trabaja habitualmente cerca de sus límites operativos.
Una gama mécanica para cada tipo de actividad
La estrategia multienergía constituye otro de los pilares de la Smart Compact Van. Stellantis mantiene diferentes alternativas de propulsión para que cada profesional pueda seleccionar la tecnología más adecuada en función de sus recorridos, kilometraje anual, infraestructura disponible y costes de explotación.
La variante 100 % eléctrica ofrece una autonomía anunciada de hasta 270 kilómetros. Esta cifra permite contemplar su utilización en operaciones urbanas, distribución de última milla y desplazamientos diarios relativamente previsibles. Sin embargo, para actividades que exigen recorridos interurbanos prolongados, transporte con carga elevada o utilización intensiva, será fundamental analizar la autonomía real y los tiempos de recarga.
La gama también contempla tres alternativas de combustión interna: dos motores diésel y uno de gasolina, todos ellos asociados a una transmisión manual. A estas opciones se sumará una variante mild-hybrid, prevista para ampliar las posibilidades de elección y ofrecer una alternativa electrificada sin depender de la recarga externa.

Esta diversificación mecánica resulta especialmente relevante en un momento en el que la electrificación del transporte profesional avanza a diferentes velocidades según el tipo de actividad. Mientras que determinados operadores urbanos pueden encontrar en la propulsión eléctrica una solución adecuada, otros profesionales necesitan todavía la autonomía, rapidez de repostaje y flexibilidad operativa que proporcionan los motores térmicos.
Precios desde 21.500 euros
El posicionamiento económico es uno de los argumentos comerciales más importantes de la Smart Compact Van. Stellantis pretende ofrecer una alternativa de acceso más asequible que otras configuraciones de su propia familia de vehículos comerciales compactos, tanto con motores de combustión como en las variantes eléctricas.
En España, los pedidos se abrieron en septiembre y la gama arranca con un precio de 21.500 euros para la versión furgón de gasolina de 110 CV con cambio manual. La alternativa diésel de 100 CV establece su tarifa de partida en 22.000 euros, mientras que la versión eléctrica equipada con batería de 42 kWh comienza en 27.800 euros. Todos estos importes corresponden a precios de venta al público sin IVA ni transporte incluido, por lo que el coste final para el profesional dependerá de la configuración elegida, los posibles equipamientos adicionales y las condiciones comerciales aplicables.
La diferencia de precio entre las versiones térmicas y eléctricas será uno de los factores que determinarán la decisión de compra. En este sentido, no basta con comparar las tarifas iniciales: también habrá que considerar el coste energético, el mantenimiento, las ayudas disponibles, la fiscalidad y el valor residual del vehículo durante su ciclo de vida.
En cuanto al equipamiento opcional que, como ya hemos comentado, contempla mejorar la versatilidad, la funcionalidad y el confort del vehículo, Sus precios son los siguientes: El sistema Modutable (100 euros), mesa modular que permite transformar la cabina en un espacio de trabajo; el cajón Drive Drawer (550 euros), ubicado bajo el asiento del conductor; y la banqueta doble delantera Moduwork (100 euros). También se ofrece la consola central extraíble Moduconsole (100 euros), equipada con posavasos y espacio portaobjetos, así como el salpicadero Dash Box (150 euros), que amplía las posibilidades de almacenamiento. En el apartado eléctrico, se incorpora una toma de corriente de 220 V (500 euros) y un sistema de carga rápida de hasta 100 kW, cuyo precio no se especifica. Por su parte, el PFF asciende a 300 euros, sin incluir IVA ni impuesto de matriculación.
Una propuesta práctica, pero pendiente de una prueba real
La Smart Compact Van representa una evolución funcional de un concepto conocido, con una orientación claramente dirigida a mejorar la productividad del usuario profesional. Su principal argumento no es una nueva plataforma ni un salto tecnológico en materia de propulsión, sino una reorganización inteligente del espacio disponible para adaptarlo a diferentes actividades.
El Flexiseat, el Modutable y las distintas soluciones de almacenamiento pueden aportar ventajas interesantes en el trabajo diario, especialmente para aquellos profesionales que utilizan el vehículo como herramienta de transporte y, al mismo tiempo, como espacio auxiliar de trabajo. Sin embargo, su verdadera aportación deberá valorarse en condiciones reales, prestando atención a la ergonomía, la facilidad de transformación y la resistencia de los mecanismos con un uso continuado.
También habrá que analizar las diferencias de equipamiento entre las cuatro marcas, ya que el precio de acceso no siempre refleja el coste de una configuración verdaderamente adaptada a las exigencias de cada actividad.

Con las primeras pruebas de conducción para los medios por tierras de la antigua Lusitania (Portugal) y los pedidos ya abiertos en España, Stellantis Pro One traslada su nueva propuesta del papel al asfalto. La Smart Compact Van busca convencer a autónomos y empresas con una fórmula basada en tres pilares: funcionalidad, modularidad y precio competitivo.
Su éxito dependerá de algo mucho más importante que la cantidad de soluciones incorporadas: demostrar que cada una de ellas permite trabajar mejor, transportar más eficientemente y reducir los costes de explotación. En el competitivo mercado de las furgonetas compactas, la innovación debe traducirse en rentabilidad. Y esa será la verdadera medida de esta nueva apuesta de Stellantis.