La segunda fase de la operación salida de Semana Santa ya está en marcha, con una previsión de cerca de 10 millones de desplazamientos por carretera. La Dirección General de Tráfico (DGT) ha activado un amplio dispositivo con el objetivo de garantizar la fluidez y la seguridad en uno de los momentos de mayor intensidad circulatoria del año.
Para hacer frente a este volumen, se han puesto en marcha medidas como la habilitación de carriles adicionales en tramos críticos, la paralización temporal de obras, restricciones a vehículos pesados y un refuerzo de la vigilancia. A ello se suman mapas predictivos que permiten identificar con antelación las zonas más congestionadas y facilitar la planificación del viaje.
Los principales desplazamientos parten desde Madrid hacia destinos habituales como Andalucía, el Levante y la Cornisa Cantábrica, concentrando gran parte del tráfico en los grandes corredores nacionales.
En este escenario, la anticipación es clave. Elegir bien la hora de salida, optar por rutas alternativas y consultar el estado del tráfico en tiempo real puede marcar la diferencia entre un viaje fluido o largas retenciones. Más allá del despliegue técnico, el comportamiento del conductor sigue siendo esencial para que la operación se desarrolle con normalidad y seguridad.