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Audi grandsphere concept, viajar en primera clase
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Audi grandsphere concept, viajar en primera clase

El segundo de los tres concept cars “sphere” de la marca de los cuatro aros

Por Motorpoint
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jueves 02 de septiembre de 2021, 22:42h

El grandsphere ocupa un lugar especial, ya que las soluciones tecnológicas y sus características de diseño estarán presentes dentro de unos años en futuras series de Audi. Este concept ilustra el hecho de que la marca se esté convirtiendo en la punta de lanza de la industria automovilística en lo referido a la transformación tecnológica y a las ofertas de movilidad completamente nuevas e integrales.

El roadster de propulsión eléctrica Audi skysphere concept debutó en agosto de 2021: una visión espectacular de un GT de conducción autónoma que se transforma en un deportivo gracias a su sistema de distancia entre ejes variable. Estos dos concept cars -así como el Audi urbansphere, que se presentará como tercer integrante de esta serie de prototipos en 2022- están unidos por su concepto global, derivado de su capacidad de conducción autónoma de nivel 4. Audi está trabajando con CARIAD, la nueva división de software del Grupo Volkswagen, para introducir esta tecnología en la segunda mitad de la década.

En el nivel 4 de conducción automatizada el tradicional habitáculo orientado al conductor se transforma en un amplio salón en cuanto se ocultan el volante y los pedales. Al mismo tiempo se abren nuevos niveles de libertad para todos los pasajeros. En este modo el Audi grandsphere no sólo libera al conductor de las tareas de conducción siempre que sea posible, sino que, además, ofrece a todos los que van a bordo un amplio abanico de opciones para disfrutar de esa libertad a través de experiencias individualmente variables: comunicación, trabajo o relajación en una “esfera” privada, según se desee. El concepto Audi grandsphere pasa de ser estrictamente un automóvil a convertirse en un auténtico “dispositivo de experiencias”.

El cambio en la zona de confort es radical: si en una berlina de lujo convencional el asiento del “jefe” está en la parte trasera, ahora la primera clase se ha desplazado hacia la zona delantera, a la primera fila. Esto se debe a que ya no está necesariamente subordinada en primer lugar a la función de conducción y a los mandos. En el nivel 4 de conducción automatizada el volante y los pedales desaparecen y la parte delantera del habitáculo se convierte en auténtico espacio libre en toda su amplitud, con una visión perfecta a través del parabrisas y de las grandes ventanillas laterales, ofreciendo al mismo tiempo las máximas posibilidades de movimiento.

Gracias a los propios servicios que ofrece Audi y a la posibilidad de integrar otros servicios digitales, las oportunidades son casi infinitas. Con ellos se puede acceder a una serie de opciones relacionadas con el viaje en curso, como la elección de una ruta panorámica espectacular, así como opciones de restaurantes u hoteles.

También existe la posibilidad de acceder a opciones personalizadas de infotainment, como la perfecta integración a bordo de los proveedores de música y vídeo en streaming que se hayan utilizado anteriormente.

El habitáculo resulta especialmente amplio cuando los dos asientos delanteros individuales se colocan en su posición más retrasada. El Audi grandsphere es un 2+2 plazas, con un asiento acolchado para dos ocupantes integrado en la parte trasera que incluye un reposabrazos que rodea el lateral, mientras que las dos butacas delanteras están diseñadas para ofrecer un confort y un espacio de primera clase.

Diseño

Con 5,35 metros de longitud, 2 metros de anchura y 1,39 metros de altura, las dimensiones del Audi grandsphere concept sitúan a esta berlina de forma inequívoca en la clase de los vehículos de lujo. La distancia entre ejes de 3,19 metros es incluso superior a la de la versión de carrocería larga del actual Audi A8. Pero aún más sorprendente que lo que sugieren estas cifras es la impresión visual que causa al verlo por primera vez: el Audi grandsphere no se parece en nada a una berlina tradicional, sino más bien a un GT de cuatro puertas con una silueta muy marcada que procede directamente del túnel de viento.

En el frontal, una innovadora interpretación de la parrilla Singleframe con forma de hexágono plano define el diseño de Audi. Detrás de un revestimiento transparente, las superficies interiores se iluminan de forma indirecta desde arriba durante la conducción, creando un efecto visual distintivo en tres dimensiones.

Los grupos ópticos en la parte superior del Singleframe tienen una forma estilizada, como si se tratase de unos ojos enfocados. Las unidades de iluminación hacen referencia al logotipo de la marca de los cuatro aros: amplían y aíslan la intersección de dos aros simulando una pupila, una nueva e inconfundible firma luminosa digital. Esto quiere decir que el tamaño de las zonas luminosas se puede ajustar según su función como luces de circulación diurna o como intermitentes dinámicos -dependiendo de la situación del tráfico- y emitir así una señal evidente en aras de la seguridad. El mismo gráfico se encuentra también en los grupos ópticos traseros, otra característica significativa del diseño de iluminación de Audi.

Propulsor

El Audi grandsphere no renuncia al sistema de tracción quattro, esencial para la marca. Esto se debe a que el concept car cuenta con motores eléctricos independientes montados en los ejes delantero y trasero que, mediante una coordinación electrónica, ofrecen tracción a las cuatro ruedas en función de las necesidades y ejecutan un equilibrio perfecto entre dinámica de conducción y eficiencia. Los dos motores eléctricos del Audi grandsphere concept ofrecen una potencia total de sistema de 530 kW (720 CV) y un par motor de 960 Nm.

El corazón del sistema de propulsión es la tecnología de carga de 800 voltios. Al igual que en el Audi e-tron GT, esta tecnología garantiza que la batería se pueda cargar con una potencia de hasta 270 kW en las estaciones de carga rápida en muy poco tiempo. Esta estrategia hace posible tiempos de carga que se aproximan a la parada para repostar de un coche con motor de combustión convencional. Bastan diez minutos para cargar la batería hasta un nivel suficiente para recorrer más de 300 kilómetros, y en menos de 25 minutos se puede cargar la batería del 5 al 80 por ciento de su capacidad.

Junto con una autonomía de más de 750 km -en función del sistema de propulsión y la potencia seleccionados-, el Audi grandsphere concept es adecuado para recorrer largas distancias. Además, su autonomía y velocidad de carga están a la altura de las de los vehículos con motores de combustión, lo que lo convierte en un coche muy completo, perfecto para las necesidades cotidianas. En cuanto a las cualidades dinámicas, como es típico en un coche eléctrico, supera a sus rivales con motor de combustión. Gracias al elevado par disponible de forma prácticamente instantánea, apenas necesita poco más de 4 segundos para acelerar de 0 a 100 km/h; la velocidad máxima está limitada para alcanzar una mayor autonomía.

A pesar de la gran distancia entre ejes, las ruedas traseras direccionales proporcionan una excelente capacidad de maniobra. La lujosa berlina utiliza la suspensión neumática de Audi. Además, dispone también de suspensión activa. Este sistema de alta tecnología puede subir o bajar cada rueda por separado en milisegundos mediante actuadores electromecánicos. Esto permite controlar de forma activa el estado del chasis en cada situación de conducción y, de esta manera, reducir considerablemente los movimientos de cabeceo de la carrocería al acelerar o al frenar.

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