La Policía de Dubái amplía su ya mediática flota de superdeportivos con una pieza especialmente significativa: un Lamborghini Revuelto reinterpretado por Mansory. No se trata del extremo one-off Mansory Carbonado X, pero sí de una ejecución profundamente personalizada que lleva el nuevo buque insignia híbrido de Sant’Agata hacia el terreno habitual del preparador alemán: más presencia, más carbono y mayor carga visual.
Base técnica: el punto de inflexión de Lamborghini
El Revuelto no es un Lamborghini más. Supone el relevo generacional del Aventador y la transición definitiva hacia la electrificación en la gama V12.
Su arquitectura combina:
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V12 atmosférico de 6.5 litros (nuevo desarrollo longitudinal trasero)
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Tres motores eléctricos (dos en el eje delantero y uno integrado en la caja)
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Batería de 3,8 kWh
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Transmisión de doble embrague y ocho relaciones transversal
El sistema entrega una potencia combinada superior a los 1.000 CV y permite vectorización eléctrica del par en el eje delantero, además de tracción total inteligente. El 0-100 km/h ronda los 2,5 segundos y la velocidad máxima supera ampliamente los 350 km/h. Como para escaparte de ellos...
Sobre esta plataforma ya extremadamente sofisticada actúa Mansory.Intervención Mansory: redefinición aerodinámica y visual
Lejos de limitarse a un paquete estético superficial, el preparador ha rediseñado múltiples paneles en fibra de carbono forjada, un material que no solo aporta ligereza, sino una identidad visual muy marcada.
Frontal
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Capó específico con insertos de carbono e insignia iluminada
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Splitter delantero de mayor extensión
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Aletines aerodinámicos laterales
La lectura técnica apunta a un aumento de carga en el eje delantero, aunque el enfoque principal sigue siendo la teatralidad visual.
Perfil
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Aletas posteriores a los pasos de rueda delanteros
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Faldones laterales rediseñados
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Carcasas de retrovisores en carbono
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Llantas específicas con acabado negro brillante, tapacubos rojos y borde de carbono integrado
El conjunto refuerza la percepción de anchura y reduce visualmente la altura del coche, subrayando su arquitectura central-trasera.
Zaga
En este punto, la intervención parece orientada tanto a optimizar el flujo de aire como a intensificar la firma visual del modelo.
¿Hay mejoras mecánicas?
En esta especificación destinada a la Policía de Dubái no se ha comunicado una reprogramación profunda del sistema híbrido, a diferencia de lo visto en el Carbonado X. Por tanto, la base mecánica se mantendría en cifras próximas a las oficiales.
Conviene recordar que, en el Revuelto, cualquier modificación de potencia exige recalibrar la gestión híbrida completa: entrega conjunta, regeneración, vectorización del par y estrategia térmica. No es un V12 “convencional” al que se le pueda aplicar simplemente una cartografía agresiva.
Función real: ingeniería como herramienta de imagen
Desde un punto de vista operativo, estos vehículos patrullan principalmente zonas estratégicas y turísticas. Pero su verdadero papel es institucional: posicionamiento de marca ciudad.
La Policía de Dubái utiliza su flota —que ha incluido Bugatti, Ferrari o Aston Martin— como escaparate tecnológico. Este Revuelto Mansory cumple una doble función:
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Representar la transición tecnológica hacia la electrificación incluso en el segmento más emocional.
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Mantener la narrativa de exclusividad y liderazgo visual.
Conclusión: el V12 electrificado entra en servicio
Más allá del impacto mediático, esta incorporación tiene un valor simbólico. El Revuelto es el primer V12 híbrido de producción de Lamborghini, y verlo integrado en una flota policial de exhibición confirma que incluso la electrificación puede coexistir con la teatralidad extrema.
En Dubái, el futuro es híbrido, pero sigue sonando a doce cilindros atmosféricos.