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VOLKSWAGEN MISSION EFFICIENCY

Volkswagen crea el coche eléctrico más eficiente del mundo: consume solo 6,48 kWh/100 km
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Volkswagen crea el coche eléctrico más eficiente del mundo: consume solo 6,48 kWh/100 km

El prototipo Mission Efficiency ha conseguido tres récords mundiales gracias a una aerodinámica extrema, un sistema eléctrico derivado del nuevo ID. Polo y soluciones que podrían marcar el futuro de los coches eléctricos de producción.

martes 15 de septiembre de 2026, 17:00h
Volkswagen ha llevado la eficiencia eléctrica al extremo con el Mission Efficiency, un prototipo que consigue un consumo de solo 6,48 kWh/100 km y un coeficiente aerodinámico de 0,158. Pero lo más sorprendente es que parte de su tecnología procede directamente del nuevo ID. Polo.

Volkswagen ha llevado la eficiencia de los coches eléctricos a un nuevo nivel con el Mission Efficiency, un prototipo que ha conseguido tres récords mundiales y que demuestra hasta dónde puede llegar la tecnología de la marca cuando aerodinámica, peso, neumáticos y sistema de propulsión trabajan conjuntamente.

El protagonista ha conseguido un coeficiente aerodinámico Cd de solo 0,158, una cifra récord para un vehículo homologado para circular por carretera. Pero quizá el dato más sorprendente sea su consumo: en un recorrido ideal a velocidad constante de 68 km/h, el Mission Efficiency² registra apenas 6,48 kWh/100 km.

Y no se trata únicamente de una cifra obtenida en condiciones de laboratorio. En una prueba real de 1.278,36 kilómetros entre Wolfsburgo, Poznań, Olmütz y Viena, el prototipo consiguió un consumo medio de 7,51 kWh/100 km incluyendo las pérdidas de carga, o 6,89 kWh/100 km sin contabilizarlas.

Tres récords para demostrar hasta dónde puede llegar un eléctrico

El Mission Efficiency ha establecido tres hitos. El primero corresponde a su coeficiente aerodinámico de 0,158, que se convierte en un nuevo récord para coches homologados para circular por carretera.

El segundo es su consumo de 6,48 kWh/100 km en un recorrido ideal, realizado a una velocidad constante de 68 km/h, sin pendientes ascendentes y con los sistemas secundarios, como el aire acondicionado, desconectados.

El tercer récord está relacionado directamente con la tecnología de producción: Volkswagen asegura que el Mission Efficiency es el coche eléctrico de serie más eficiente de su clase, gracias a una combinación de aerodinámica y propulsión eléctrica derivada de modelos de producción.

1.278 kilómetros con una sola recarga

La prueba más llamativa permite comprobar que la eficiencia del prototipo no se limita a una cifra obtenida en condiciones ideales. El recorrido oficial comenzó en el Centro de Desarrollo de Volkswagen en Wolfsburgo, continuó por Poznań, en Polonia, y Olmütz, en la República Checa, antes de finalizar en Viena, Austria.

En total fueron 1.278,36 kilómetros, realizados a una velocidad media de 67,72 km/h y con una velocidad máxima de 138 km/h. Durante todo el recorrido, la batería de 54,9 kWh netos solo necesitó una recarga. Al llegar a Viena, el Mission Efficiency todavía conservaba una autonomía estimada de 164 kilómetros.

El consumo real fue de 7,51 kWh/100 km incluyendo las pérdidas de carga y de 6,89 kWh/100 km si se excluyen dichas pérdidas.

La tecnología procede del Volkswagen ID. Polo

Una de las claves del proyecto es que Volkswagen no ha recurrido exclusivamente a tecnología experimental. El Mission Efficiency² utiliza elementos de producción del nuevo Volkswagen ID. Polo y del ID. Cross.

El prototipo emplea el sistema de propulsión eléctrica de 99 kW (135 CV) del ID. Polo, desarrollado para los modelos construidos sobre la plataforma MEB+ con tracción delantera.

Volkswagen destaca que este sistema es especialmente ligero y eficiente, y que su utilización en el Mission Efficiency demuestra que algunas de las soluciones desarrolladas para el prototipo podrían tener una aplicación directa en futuros modelos de producción.

La batería también procede de la tecnología de serie. En el prototipo se ha realizado una adaptación mediante software que eleva temporalmente la energía útil desde los 52,0 kWh hasta los 54,9 kWh netos.

La aerodinámica es la gran protagonista

El secreto del Mission Efficiency está, sobre todo, en cómo corta el aire. Su Cd de 0,158 se combina con una superficie frontal de únicamente 2,08 m². Volkswagen ha diseñado una carrocería con forma de lágrima y un flujo de aire especialmente optimizado.

Entre las soluciones empleadas destacan las aletas activas de refrigeración, las ruedas traseras carenadas y una parte inferior de la carrocería completamente revestida.

Las puertas cuentan además con ventanas sin marco, mientras que las manillas están integradas en la carrocería para evitar turbulencias. El resultado es especialmente significativo cuando aumenta la velocidad. Volkswagen asegura que a partir de 80 km/h el consumo es más de un 30% inferior al del ID. Polo convencional.

A 140 km/h, el Mission Efficiency consume aproximadamente la misma energía que un ID. Polo a 100 km/h.

Un heredero tecnológico del Volkswagen XL1

El concepto recuerda inevitablemente al Volkswagen XL1, el espectacular híbrido enchufable presentado en 2013 que fue considerado en su momento el coche de producción más eficiente del mundo.

El Mission Efficiency recupera aquella filosofía y la traslada a la era eléctrica. Su carrocería mide 4,775 metros de longitud y apenas 1,392 metros de altura. Tiene configuración 2+2 plazas y ofrece un maletero de 481 litros.

Los dos asientos posteriores están pensados para pasajeros de hasta aproximadamente 1,60 metros de altura, mientras que bajo ellos y en los laterales de la carrocería existen diferentes espacios de almacenamiento.

La carrocería combina elementos procedentes del ID. Polo con una estructura autoportante de aluminio y componentes fabricados en polímero reforzado con fibra de carbono (CFRP) y materiales compuestos de aramida.

Frenos eléctricos para mejorar todavía más la eficiencia

Volkswagen también ha trabajado en el sistema de frenado. En el eje delantero utiliza el esquema McPherson y el sistema de freno hidráulico del ID. Polo, mientras que en el eje trasero incorpora por primera vez un freno electromecánico.

Esta solución permite reducir las pérdidas por fricción y prescindir de parte de las líneas y del líquido de frenos. Además, permite variar la distribución de la fuerza de frenado.

La consecuencia no es únicamente un menor consumo. Volkswagen asegura que también mejora la recuperación de energía y la estabilidad en curva.

El sistema ha sido desarrollado junto a AUMOVIO, proveedor también relacionado con el sistema de frenado del ID. Polo.

Los neumáticos también son decisivos

Volkswagen ha dedicado una atención especial a las ruedas, ya que la marca señala que las llantas pueden representar entre el 25 y el 30% de la resistencia aerodinámica.

Para reducir las turbulencias, los pasos de rueda delanteros se han ajustado al máximo al radio del neumático y se han incorporado nuevos deflectores patentados en el interior de las llantas. También se utilizan tapacubos exteriores de diseño plano y optimizado para favorecer el flujo de aire.

Pero el neumático es igualmente importante. Volkswagen y Continental han desarrollado un neumático conceptual basado en el EcoContact 7, con una resistencia a la rodadura de apenas 4,9 kg por tonelada.

Según Volkswagen, esta cifra se sitúa aproximadamente un 25% por debajo del límite de la categoría A de la etiqueta europea de neumáticos. Para conseguirlo se han optimizado tanto el flanco como el compuesto de la banda de rodadura.

Paneles solares para ganar hasta 30 kilómetros al día

Otra de las soluciones más llamativas es la incorporación de un sistema fotovoltaico de 370 W integrado en el techo de cristal y en el portón trasero.

La energía generada se utiliza para alimentar diferentes consumidores eléctricos del vehículo y, dependiendo de la estación del año, la región y las condiciones meteorológicas, Volkswagen calcula que puede aportar hasta 30 kilómetros adicionales de autonomía al día.

No se trata, por tanto, de utilizar los paneles solares como principal fuente de energía para mover el coche, sino de reducir el consumo de la batería destinado a los sistemas eléctricos del vehículo.

Un interior diseñado para ahorrar peso

La obsesión por la eficiencia también llega al habitáculo. El Mission Efficiency utiliza paneles ligeros y una solución denominada “Bring Your Own Device”, mediante la cual el teléfono móvil o una tableta pueden sustituir a una pantalla convencional de infoentretenimiento.

También desaparece el sistema de altavoces tradicional y se utiliza una caja Bluetooth portátil. Cada kilogramo cuenta cuando el objetivo es conseguir el menor consumo energético posible.

Un prototipo que no llegará a los concesionarios

El Mission Efficiency² es un prototipo y no está a la venta, por lo que sus cifras no deben confundirse con las de un modelo de producción. Su importancia está en otro lugar: Volkswagen pretende demostrar que buena parte de la eficiencia extrema conseguida en este proyecto procede de tecnologías relacionadas con sus futuros coches eléctricos de gran producción.

El proyecto demuestra especialmente el potencial de la plataforma MEB+ con tracción delantera, del sistema eléctrico del ID. Polo y de una aerodinámica llevada al límite. El objetivo final no es fabricar exactamente este coupé de cuatro plazas, sino trasladar parte de sus soluciones a coches eléctricos que puedan llegar al mercado a un precio mucho más accesible.

Las cifras récord del Volkswagen Mission Efficiency

- Cd: 0,158
- Consumo ideal: 6,48 kWh/100 km
- Consumo real: 7,51 kWh/100 km con pérdidas de carga
- Consumo real sin pérdidas: 6,89 kWh/100 km
- Recorrido de la prueba: 1.278,36 km
- Batería: 54,9 kWh netos
- Potencia: 99 kW, 135 CV
- Autonomía restante al llegar a Viena: 164 km
- Superficie frontal: 2,08 m²
- Panel solar: 370 W
- Longitud: 4.775 mm
- Altura: 1.392 mm
- Maletero: 481 litros

El Volkswagen Mission Efficiency demuestra así que el futuro del coche eléctrico no pasa únicamente por instalar baterías cada vez más grandes. La aerodinámica, los neumáticos, el peso, la recuperación de energía y la eficiencia del motor pueden ser igual de importantes para conseguir más autonomía consumiendo menos energía.

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