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Porsche Mission E, el primer deportivo eléctrico de cuatro plazas en la historia de la marca
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Porsche Mission E, el primer deportivo eléctrico de cuatro plazas en la historia de la marca

600 CV, 500 kilómetros de autonomía, 15 minutos de carga

Por agencias
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infomotorpointcom/4/4/15
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martes 15 de septiembre de 2015, 11:24h
Este concept car encarna el inconfundible diseño de Porsche con excelentes prestaciones de conducción y la vanguardista utilidad cotidiana del primer propulsor de 800 voltios. El nuevo modelo es un cuatro puertas y cuatro plazas, con una potencia de 600 CV (440 kW) y una autonomía de más de 500 kilómetros. Tracción total y dirección activa en las cuatro ruedas, aceleración de 0 a 100 km/h en menos de 3,5 segundos y un tiempo de carga de aproximadamente 15 minutos para alcanzar un 80% de energía eléctrica.

El motor del Mission E es completamente nuevo y, sin embargo, típico de Porsche: probado en el automovilismo de competición. Dos motores sincrónicos de imán permanente (PSM), similares a los utilizados en el modelo ganador de “Le Mans 2015”, el 919 Hybrid, aceleran el deportivo recuperando energía en el proceso de frenado. 24 horas de máximo rendimiento deportivo y una victoria doble son las mejores recomendaciones para un Porsche.

Los motores ofrecen un rendimiento total superior a los 600 CV catapultando al Mission E a 100 km/h en menos de 3,5 segundos y a 200 km/h en menos de 12 segundos. Al alto grado de eficiencia, la alta densidad de potencia y el desarrollo de potencia constante se le suma otra ventaja: al contrario que los propulsores eléctricos actuales, los nuevos motores desarrollan su potencia máxima incluso durante la aceleración repetida en breves plazos de tiempo. La tracción total, controlada según la demanda, con “Porsche Torque Vectoring”, es decir, distribución variable del par en las ruedas individuales, transmite potencia a la carretera, mientras que la dirección activa en las cuatro ruedas determina la dirección deseada deportivamente de forma muy precisa. Gracias a esto, el Mission E está preparado para los circuitos alcanzando una marca inferior a 8 minutos en el anillo norte del Nürburgring.

El Mission E puede recorrer más de 500 kilómetros con una sola carga de la batería y recargar energía para aproximadamente 400 kilómetros más en menos de un cuarto de hora. La razón: Porsche es pionero en utilizar la técnica de 800 voltios. La duplicación, en comparación con los vehículos eléctricos actuales con 400 voltios, ofrece varias ventajas: tiempos de recarga más cortos y menos peso debido a que los ligeros cables de cobre con una sección transversal reducida son suficientes para transportar la energía. Un segmento desplazable, situado en el alerón delantero izquierdo delante de la puerta del conductor, permite el acceso al conector de carga para el innovador sistema “Porsche Turbo Charging”: A través del conector de 800 voltios, la batería se recarga en aproximadamente 15 minutos hasta el 80% de su capacidad, un tiempo récord para los vehículos eléctricos. Alternativamente, la plataforma tecnológica puede cargarse con energía conectándose a una estación de carga rápida usual de 400 voltios o confortablemente en el propio garaje de forma inductiva. Para ello es suficiente aparcar sobre una bobina de inducción, integrada en el suelo, que transfiere la energía sin hilos a su pieza opuesta situada en los bajos del vehículo.

En cuanto al interior el prototipo Mission E transfiere todos los principios de diseño Porsche al futuro: espíritu abierto, purismo, arquitectura limpia, orientación al conductor y utilidad cotidiana. El concepto de propulsión eléctrico posibilita una nueva interpretación. La falta del túnel de la transmisión le confiere al habitáculo mayor amplitud haciendo parecer todo más fresco y ligero. Las cuatro plazas individuales del prototipo se inspiran en los asientos deportivos de carreras. Su ligereza ahorra peso al mismo tiempo que les confiere a los ocupantes mayor estabilidad lateral durante la conducción dinámica. La consola central se extiende entre ambos asientos delanteros hasta el salpicadero de forma elegante como un puente y, en consecuencia, está abierta hacia abajo.

Ante el conductor se abre el nuevo mundo de un innovador concepto de visualización y control: intuitivo, rápido y sin distracciones, diseñado para un deportivo del futuro. La delicada pantalla del conductor es curva, plana e independiente. El cuadro de instrumentos indica cinco instrumentos redondos típicos de Porsche, pero representados virtualmente con tecnología OLED, es decir, mediante diodos orgánicos de emisión de luz. Estos instrumentos están asignados a las funciones relevantes para el conductor “Connected Car”, “Performance”, “Drive”, “Energie” y “Sport Chrono”. También es innovador su manejo: el sistema “Eye-Tracking” (seguimiento ocular) reconoce, mediante una cámara, a qué instrumento está mirando el conductor. El conductor activa mediante una tecla situada en el volante el menú correspondiente pudiendo navegar en él, asimismo, en combinación con el reconocimiento de la mirada y la confirmación manual. Pero esto no es todo: la pantalla sigue la posición del asiento y la postura del conductor mediante el denominado efecto parallax. Si el conductor toma asiento en una posición más baja, más alta o se desplaza hacia los laterales, la representación tridimensional de los instrumentos redondos se mueva con él. De este modo, se evita que el volante pueda tapar información importante. Toda la información relevante, como por ejemplo la velocidad, sigue siempre el ángulo visual del conductor.

Todo el salpicadero encierra nuevas ideas. La división en dos posiciones estructurales tridimensionales refuerza la sensación de ligereza y claridad. La posición superior porta la pantalla a color; entre los niveles se encuentra una pantalla holográfica que se extiende ampliamente hasta el lado del acompañante. Esta pantalla indica aplicaciones seleccionables individualmente clasificadas en el espacio y ordenadas según su prioridad que crean un profundo efecto tridimensional. El conductor o el acompañante controlan las funciones primarias a través de aplicaciones: multimedia, navegación, clima, contactos y vehículo, sin establecer contacto. El símbolo seleccionado se activa sólo mediante gestos que son reconocidos por los sensores. Asir significa seleccionar y tirar significa controlar. Adicionalmente, el conductor puede controlar funciones secundarias, como, por ejemplo, menús de información detallados, mediante una pantalla táctil situada en la consola central. Además, el prototipo puede configurarse desde afuera mediante una tablet a través de la aplicación “Porsche Car Connect”. Con ayuda de los servicios “Over The Air y Remote” puede ampliarse el volumen de funciones del automóvil de la noche a la mañana. Para la guía turística u otras funciones del chasis, del motor y del sistema de infoentretenimiento sólo es necesario una simple actualización a través del módulo de datos High Speed integrado. El conductor inicia las actualizaciones simplemente mediante “Posche Connect Store” a través del Smartphone o de la tablet. Además, “Porsche Connect” posibilita el contacto directo con el Porsche Center para realizar un diagnóstico remoto o para concertar citas.

Otra de las funciones del Remote Service integrado es la llave digital que puede enviarse mediante el “Porsche Connect Portal”. Mediante esta llave no sólo puede abrir las puertas del automóvil el conductor, sino también la familia o los amigos. Tras haberse identificado con éxito, la llave puede utilizarse en un lugar concreto y por un tiempo determinado.

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